<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768</id><updated>2011-09-17T20:18:37.029-07:00</updated><title type='text'>Un dios danzante</title><subtitle type='html'>Yo no creería más que en un dios que supiese bailar. Y cuando vi a mi demonio lo encontré serio, grave, profundo, solemne: era el espíritu de la pesadez, él hace caer a todas las cosas - 
De todo lo escrito yo amo sólo lo que se escribe con su sangre. Escribe tú con sangre, y te darás cuenta que la sangre es espíritu.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>61</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1576765888627760773</id><published>2009-09-07T15:58:00.000-07:00</published><updated>2009-09-09T18:50:44.615-07:00</updated><title type='text'>Bela Lugosi</title><content type='html'>Como Bela Lugosi, no tengo ningún hogar. Me dirijo hacia un túnel, doblo a la izquierda, me aburro en el tránsito pesado de la autopista. Manejo por manejar. Porque no tengo ningún hogar. Lo más lejos que podré llegar será el lugar en el que estoy ahora, no hay más cerca que esto, no hay ninguna ambición, no hay otro plan. Hasta acá llegó el viaje. Y sin embargo, el automóvil no se detiene. Hago todo lo posible, piso el freno, intento tirarme por la ventana, me quedo dormido, pero siempre acabo en el mismo lugar. Solo. Con un puñado de personas, pero solo. Atado a los recuerdos, divisando el camino que nunca llega, el horizonte que se escapa, el cielo que se encapota. Solo, con mis pies, solo, con mis manos tan de mentira, solo. Con la abundancia de los días que se quedan empantanados. Desde acá, no veo ni siquiera mi capó. El telón cayó como un yunque de agua y se desparramó sobre mi cabeza, dejándome desnudo y viejo, lamentando la soledad, sin saber qué expresar, como una rata angustiada en su laberinto, sin teléfonos sonando, sin ganas de hablar, solo y alienado, extrañando. Tengo tantas cosas para hacer, tanto por delante, que no hago nada. Las opciones me paralizan. Sólo manejo por la ruta. El asfalto áspero que se mueve bajos mis pies es la única realidad. En serio, amigos, amigas, ex novias, ex amigos, familiares, parientes lejanos, compañeros de escuela, compañeros de trabajo, en serio: no hay forma de frenar. Punto aparte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tendré la suficiente valentía como para tirarme del auto, empezar a caminar campo adentro, sentarme bajo un árbol y entender que la vida es tanto pero tanto más que uno y sus penas, que uno y sus alegrías? Presiento que te debo una disculpa, Laura. Es lo que uno dice cuando no sabe bien qué decir, como yo, ahora. Me espanta sacar lo que tengo que sacar, no quiero verlo, quiero negarme, pero tiene que salir. Va a salir de alguna manera. Curiosamente, creo hoy más que nunca en la risa. Ojalá pueda reconstruir el camino, pero es tan difícil salir de la cárcel en la que nos encerramos, ¿no?. Y a Nico, a Lauro, a Omar, a Matías, a Nico, a Luis, a mamá, papá, hermana, a José, a Mario, a Matías, a Lisandro, a tantos otros, les digo: ¿por qué fingimos tanto? O por lo menos yo lo siento así. Es un misterio qué piensan los demás, cómo ven las cosas, salvo que pinten o escriban. Y ni así, miren. Me gustaría haber dicho muchas cosas que no les dije, y menos mal que no se las dije. En verdad, me gustaría haber sido como yo era realmente. Pero necesito que me quieran, mucho, y siempre sentí que nadie me iba a querer por como soy, así de pequeña es mi autoestima. Entonces me camuflaba. Y me camuflo. Hoy entiendo que soy así, con todos mis defectos, a veces un buen tipo, a veces una basura, a veces gracioso, a veces insoportable. No pienso lastimarme más con toda la idiotez social de la buena educación, de la amabilidad, etc. Pido disculpas en general, sobre todo al que podría haber sido y no fui. La vida es ordinaria, amigos, debemos darle belleza. Debemos, sobre todo, hablarnos. En silencio, hablarnos. En el baño, en un libro, en un gato, hallarnos. Prepararnos para el segundo previo a tirarnos del auto en movimiento. No veo otra salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Bela Lugosi, con una flor y con una mentira y con un sombrero, entro caminando con una bata en la sala clara. El sol está en la pared, resquebrajando el piso en paz. Alguien me da la mano y me duermo. No hay ningún hogar para mí, excepto el cuerpo. Y el cuerpo siempre se queda solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0cE1fzfOogo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/0cE1fzfOogo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="344" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1576765888627760773?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1576765888627760773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1576765888627760773&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1576765888627760773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1576765888627760773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/09/bela-lugosi.html' title='Bela Lugosi'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-3391091477711472542</id><published>2009-08-22T15:08:00.003-07:00</published><updated>2010-02-20T16:38:52.688-08:00</updated><title type='text'>Me olvidé de los demás</title><content type='html'>Juré recordar al hombre que nadie conoce, el que se lee sin saber leer en las calles de un pueblito y no conoce el mundo más allá de sus narices, el que es burlado o ignorado por casi todos, el que por nombre lleva un sobrenombre, el personaje que no es persona, la pequeña existencia enorme dentro mi niñez. Pero el tiempo pasó, la vida se complicó sin dar explicaciones, las preguntas aumentaron y las respuestas fueron huecos en el pecho. Me alejé. Me fui avejentando, me fue ganando el cinismo y el duro cemento, me creí el cuento de las cúspides y los subterráneos. Y me olvidé. Tantos años dedicado a conquistar el mundo, a conquistar mi vida, a conquistar un amor, que ya no recuerdo tu cara, amigo, que ya no puedo consolar el llanto en tu risa, porque vos también me has olvidado, y es el peor olvido de todos, no el impulsado por el dolor si no por la dejadez que produce el paso del tiempo. Simplemente nos dejamos de ver. Tantas tardes juntos, tantas veces a mi lado, tantas risas, y nos hemos olvidado. Ahora te veo y ya no te reconozco y no me reconozco. Somos distantes. Me he quedado solo. Dejé mi piel antigua en un ropero enmohecido. Ya no soy quien era. Y vos no sos quien conocí. Conociste otras personas, tomaste otros senderos, bebiste de otras copas, dimos vueltas diferentes. Tanto caminar, amigo, y he vuelto a tu casa, al final de la ruta, he golpeado a tu puerta y nadie ha contestado. Vuelvo como un soldado de la guerra, con la cara demacrada, con hijos que no quieren tener padre, con una mujer que ya tiene otro amante. Vuelvo, como vuelven los ancianos al vaso de leche que su madre les preparaba. Y sin embargo he quebrado el círculo. Vuelvo pero ya no soy. Me olvidé de la promesa que había hecho de niño, me convertí en ególatra y avaro, en un buscador del confort a toda costa, en un peleador de pesos y centavos, en acumulador de problemas y anestesias, y de todo el tiempo que pasamos juntos, caminando a la vuelta de la escuela, o tocando la guitarra y tomando mate, o sentándonos juntos, simplemente, en la plaza, en ese mundo interminable que es la calle principal del pueblo, de todo eso nadie se acuerda, yo no me acuerdo si no fuera por unas cartas, amigo, unas cartas que hoy leí y que me hicieron reír tanto, que me llevaron al pasado de una manera maravillosa, y me devolvieron al presente de una manera impiadosa. Me tuve que alejar, sabés, me tuve que alejar para crecer, me tuve que mudar para salir de mi casa. Durante mucho tiempo te vi a vos y a mis amigos como obstáculos, como ignorantes, como pastito al costado del camino. Avancé, verás: ahora trabajo, ahora me pagan, ahora conozco gente famosa, ahora vivo en una gran ciudad, ahora me visto bien y ya no como pan con manteca y azúcar tostado en la hornalla, no; ahora como lo quiero, cuando quiero, paseo por los teatros, voy al cine, compro libros, me atosigo de cultura, y subo otro escalón para olvidarme de los demás. Esas cartas, sin embargo, esas cartas que leí y esos párrafos de nene contento, inocente, que escribiera otro  yo, esas mentiras bellas que son las anécdotas vividas, me hicieron pensar mucho, me hicieron tener ganas de juntarnos todos de nuevo, de no decirnos nada, de saludarnos con un abrazo, de tocar canciones, de putear un rato, de enojarnos, de jodernos, y al mismo tiempo me hizo caer en la cuenta que eso es imposible. El tiempo no vuelve, y aunque volviera nosotros no somos los mismos. Seríamos extraños. Anónimos. Como un árbol que crece y ya no ve el suelo que lo sostiene, me he olvidado de los demás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-3391091477711472542?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/3391091477711472542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=3391091477711472542&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3391091477711472542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3391091477711472542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/08/me-olvide-de-los-demas.html' title='Me olvidé de los demás'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2628137309533917104</id><published>2009-08-16T17:21:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T16:23:58.471-07:00</updated><title type='text'>Invisible lady</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Tenía esa rara habilidad, que había heredado de su tatarabuela. Yo estaba en el baño, cepillándome los dientes antes de ir al teatro, cuando me dijo, como si nada, “acabo de ver un monstruo en tu cocina”. Me quise hacer el valiente, cerré el puño, apreté los dientes,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y me dirigí raudo hacia la cocina. Por supuesto que no vi nada extraordinario. “No te hagas problema”, me dijo, “si nunca viste un monstruo en tu vida, jamás lo verás”. Del tema no se habló por un largo tiempo. Ella tenía una rajadura en el medio de su panza, como una depresión en una llanura, justo en el lugar donde está el ombligo. De chica, me contó luego de nuestra primera noche juntos, no se podía parar derecha, andaba encorvada, y le quedó ese hundimiento. Era una mujer, una chica (teníamos 20 años), muy misteriosa, un gran enigma que todos parecían haber resuelto menos yo. Su padre murió comiendo pollo, durante el segundo mes de nuestra relación. Ella se fue a Neuquén para el velorio y volvió a la semana con historias increíbles. Una tía y su madre estaban en la disputa por una valija llena de dinero que el padre había ocultado. La tía decía que estaba en su casa; la madre sostenía que esa herencia le correspondía a ella y a sus hijos. Todo esto me lo contó a la vuelta, como si fuera un policial negro, con nada de alegría, con la luz negra cayéndole en la mitad más bella de su cara, con el humo del cigarrillo besándole las cejas. El dinero jamás apareció. El padre no dejó dicho dónde lo había guardado, y ciertamente no esperaba morirse atragantado por un huesito de pollo. No recuerdo bien por qué, pero ella conocía a un senador de su provincia. Y lo visitaba semanalmente, con la esperanza de conseguir una beca. El tipo tenía más de 60 años, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;pero yo me ponía celoso. Sospechaba que ella tenía una relación amorosa con el viejo. Nunca le dije nada, ni de esto ni de ninguna otra cuestión, porque la consideraba mitad chica normal mitad bruja, y temía seriamente que me echara un embrujo encima. La famosa tatarabuela (que murió a las 150 años) le había enseñado varios trucos, pociones, brujerías, como por ejemplo la de poner el nombre de alguien en la heladera y dejarlo ahí durante semanas y listo, la maldición cubriría para siempre la suerte de ese desgraciado o desgraciada. Ella me lo contó, y luego, cuando la abandoné por otra mujer, temí todos los días por mi vida. Si pisaba una baldosa floja, era la brujería; si no ganaba el Prode, era la brujería. Al final, conocí a alguien y me aburrí de sus historias, inexplicablemente, como los dioses se aburren de su poder. Creía en ellas aunque fueran mentira, me gustaba creerlas, me distanciaban de ella a la vez que me acercaba con los besos. Con el tiempo, sin embargo, llegué a odiarla. Como quien baila jazz bajo el sol de la primavera, caí exhausto en las fauces de la insoportable levedad del ser. Quise olvidarla, lavármela del cuerpo. Fue imposible. Me la encontré, no sé bien cómo, en las calles de una ciudad enorme, a miles de kilómetros de mi casa, mientras iba paseando, años después del monstruo, de los embrujos, de la muerte del padre, del dinero perdido. Ella me adoró con ojos enormes, con su nariz enorme, con su cara enorme, me devoró el alrededor con su embrujo de mujer misteriosa y distante. Me saludó y no dijo nada. Se fue. Me resigné a no olvidarla nunca. Y enloquecí. Los sábados me aparecía de sopetón en la cocina, a ver si lograba ver el monstruo, pero sólo conseguía aumentar el vacío existencial que sufren las heladeras por las noches. Era el año 1986. No había celulares entonces, ni correo electrónico, ni mensajería instantánea. Tenía una dirección inservible de un departamento vacío, donde ella solía vivir. Sólo me quedaba esperar a que tocara el timbre, cosa que hice durante dos largos años. ¿Estaría saliendo con el viejo degenerado del senador? ¿Seguiría mi nombre en algún freezer desalmado? Llegaron los ’90, me mudé y poco a poco perdí las esperanzas, pero no los recuerdos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hasta que el timbre sonó. Ella tenía una vincha grande y negra que le recogía el pelo (nunca lo voy a olvidar), le destapaba la cara, su cara tan grande, tan expresiva, sus ojos, no dijo ni hola, sólo me besó, luego me contó que trabajaba de telefonista, que era feliz, que jamás me extrañó, que me amaba, que me quería, me volvió a besar, me señaló con el dedo meñique de la mano izquierda, susurró unas palabras y me dijo con voz de sentencia: “jamás nadie te volverá a ver”, cerró la puerta y se fue, dejándome tendido en mi cocina, buscando algo, no sé qué, en la heladera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2628137309533917104?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2628137309533917104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2628137309533917104&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2628137309533917104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2628137309533917104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/08/invisible-lady.html' title='Invisible lady'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6971091899108865887</id><published>2009-08-09T16:51:00.000-07:00</published><updated>2009-08-09T17:24:02.693-07:00</updated><title type='text'>Aviones</title><content type='html'>En el horizonte, una luz. Desde la habitación del hotel, los aviones me dejan con la tristeza colgada como un cuadro. Pasan los aviones, yo me quedo en el hotel. Me dijeron que era un nombre, cualquiera, pero no sé quién soy, y no saber eso es no saber qué hacer. ¿Debo ir a trabajar, a estudiar, a buscar a mis hijos, a insultar, a descansar? El hotel es tan neutral que podría quedar en el Congo o en París, los empleados cambian el idioma, hablan inglés, italiano, español, rumano. Todos los días bajo al bar y tomo whisky, a veces grapa. Los aviones, afuera, rozando el techo del hotel, hacen un ruido que penetra en mi cuerpo de manera extraña, como la angustia. Me pongo a escribir, para construirme de a poco. Pero enseguida me quedo dormido, en bata, después de bañarme, con las intenciones de algún poema malo en mi cabeza. Me he quedado solo. Esperando que alguien golpee a mi puerta. Pero nadie golpea. El mundo no existe, sólo está mi soledad de hotel. Bajo a tomar algo y tengo la suerte de que hoy se hable en español. El mozo me dice que el hotel queda en Bari, que jamás han cambiado de idioma, que él justamente es español y que los demás sólo conocen el italiano; me dice también que mi estadía está paga, que mi nombre es M..., que no llevo equipaje, que llegué hace una semana y que me desea una placentera visita. ¿Por qué tantos aviones? Mi habitación es tan limpia y blanca que me entristece. No hay errores, excepto por una pequeña mancha de humedad en el techo, una gotita negra en la que me refugio todas las noches. Ayer estuvo nublado, y mirando por la ventana me molestó lo blanco y apagado que era todo: el cielo, las calles vacías y amplias, los pocos autos, la alfombra, mi bata. ¿Adónde voy? La luz titila en el horizonte. No tengo dinero para escaparme, estoy condenado a morir en este limbo, a llorar por dentro, a caerme y levantarme y no notar la diferencia. Pero a la tarde, a la tarde alguien golpeó a mi puerta. Me sobresalté y quedé anonadado durante largos segundos. Pregunté quién era, me contestaron con nuevos golpes. Miré por el visor, y a pesar de no ver a nadie sentí los golpes, fuertes, en mi oído, asaltándome, los golpes en la puerta y el sonido de los aviones que pasan. Dudé. Temí por el sobresalto, por el temor a que la manchita de humedad creciera y se comiera la blancura apagada de la habitación. Sin embargo, abrí la puerta. El pasillo vacío me alivió. Nadie me vino a buscar, nadie sabe quién soy, no tengo dónde ir. Tantos aviones y ningún destino. Cierro la puerta y me acuesto a dormir. Mañana será otro día (pensé), igual a todos, inflado, insulso, y yo seguiré solo, tan sólo como están los moribundos, los niños castigados en el rincón, y los ancianos durante la cena. Hoy me levanté, sin ninguna esperanza, y recordé tu cara. El avión está igual de vacío y limpio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6971091899108865887?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6971091899108865887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6971091899108865887&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6971091899108865887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6971091899108865887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/08/aviones.html' title='Aviones'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-9019833946339970529</id><published>2009-08-06T19:03:00.000-07:00</published><updated>2009-08-06T19:49:14.154-07:00</updated><title type='text'>El amor presente</title><content type='html'>Hoy nunca es hoy. El tiempo se desliza como por una cornisa, un edificio cayendo siempre hacia atrás y creciendo hacia adelante. El hoy es impalpable, un secreto escondido en una isla fatal, el viento que nunca acaricia las selvas, la rana muerta durante un verano pegajoso, estampada en un auto que pasa, que siempre pasa, nunca se detiene. El mañana es el sol de un borracho, oculto en un bar, siempre de noche. Es la promesa que se cumple, y muere. Mañana es la ilusión, la fe, el romanticismo, las ansias. Y ayer es el dolor, la angustia, el olvido, la negrura del universo, tus ojos bajo la frazada en una mañana que ni yo recuerdo. El ayer cambia, se modifica, admite diversas lecturas, es antojadizo como un nene y tiene el ceño fruncido de un anciano. Los que viven del ayer no hacen nada, están sentados e inmóviles, el ayer trabaja por ellos y los consume. El pasado aprisiona y crea versos hermosos, es el punto de encuentro entre la cuna y la tumba. El pasado es la madre de todas las injusticias, es la base de la mentira. El amor, dicen los románticos, vive del futuro, es una promesa eterna; el amor, dicen los nostálgicos, los tristes, los tangueros, vive del pasado, el amor "fue" siempre, es algo enterrado, un almohadón mullido de tierra, una tumba con una florcita campestre. En ambos casos, el amor nunca "es". La naturaleza del presente nos da vértigo, echa luz sobre la verdadera esencia del ser humano: somos hoy, somos nada, somos camino que se va haciendo sobre una carretera vacía, somos presente y el presente no existe. La última sabiduría humana debería ser la de dejar fluir el tiempo como los animales. Para ellos el presente lo es todo, porque los conceptos contrapuestos (futuro y pasado) no existen más que utilitariamente, jamás sentimentalmente. Es el ser humano quien le da esos aditamentos, esos venenos que asesinan el presente. El pasado y el futuro son ilusiones donde depositamos el hoy. El amor debe ser hoy, siempre hoy, siempre ahora. Podría ser mañana, o pudo ser ayer. Y lo es. Pero el amor que perdura vive en el hoy, es acción, es rutina, es barro, es compañerismo, es caricia, es cansancio, es pelea, es salvaje, es tan penetrante y real como el olor a lluvia, es tan feo y hermoso como un pájaro muerto. El amor jamás puede ser ilusión, menos aún un problema, como lo ven los románticos. ¿Cuántas canciones hay de amores que se fueron o de amores que vendrán, que prometen, que estallan en una alegría? El amor es hoy. El amor acompaña a la vida. Y la vida es todo lo que hay. No hay paraíso (mañana), ni hay infierno (ayer). Sólo hay hoy (vida). El amor concebido como algo que vendrá, que siempre vendrá, es lo contrario amor: es una mentira. Podrá servir para aprender, para poner los ojos vidriosos y componer poemas, para recitar lecturas románticas. Pero no existe. El amor en el pasado es un duelo, y como todo duelo termina. Quedará siempre la cicatriz del amor que se fue, y vivirá la esperanza de un futuro amor. Pero jamás servirá sin la verdad del hoy, que es tan fugaz, que es tan falsa como el ayer y el mañana pero que vive y late, falsamente, como nosotros, tan reales ahora, latiendo y viviendo, y tan ilusorios dentro de unos años, ya muertos, cayendo en el olvido inevitable y redentor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-9019833946339970529?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/9019833946339970529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=9019833946339970529&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/9019833946339970529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/9019833946339970529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/08/el-amor-presente.html' title='El amor presente'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-498208724401267561</id><published>2009-07-17T17:12:00.000-07:00</published><updated>2009-07-17T17:36:34.940-07:00</updated><title type='text'>Casa natal</title><content type='html'>Un pinchazo en el dedo y una suma no definen nada. Entre el cuerpo y el intelecto, una montaña enigmática pero nunca siniestra, misteriosa en su luz, simple como un rayo de sol. Atravieso la calle para poder mirarte más de cerca. En el edificio más lejano, dos ancianos esperan la muerte con dulzura. Un taxi pasa lento con un taxista adentro. Ya no estás. La noche cae. Se levanta la luna. Pienso en tantas cosas que me perturba el caos, la carencia de un principio, de un nudo y de un desenlace, la ausencia de drama o de comedia, la simple rutina, el engaño. La avenida está desierta. Se ha dicho muchas veces: el amor es todo lo hay. Tanto se ha dicho que decirlo es como no decir nada, como putear a un referí, como cantarle a un muerto, como... (todo es pegajoso, tan pegajoso, tanto barro, tanta palabra vacía). El amor es todo lo que hay. Linda frase, linda palabra. "Amor". ¿Quién lleva el Amor sobre sus brazos para entregárnoslo, como un bebe caliente y limpio? ¿Quién carga con el peso de lo que nos falta? Es una avenida carente de amor sobre la que estamos parados. Nada está pensado para compartir. Y sin embargo, todo lo que hace es por amor. Nos embarcamos en grandes aventuras épicas para olvidarnos del dolor, entregamos la vida a los cerdos por amor a los hijos, engañamos esposas para poder seguir casados, todo por amor, todo por las buenas intenciones. Nada causa tanto mal como la bondad. La vida es tan aburrida que incluso el amor se torna rutina. Las personas buscan un colectivo, fingen accidentes, se van lejos, se disfrazan de payasos, creen agradarse para empezar nuevamente con la mentira. Ni yo sé lo que digo. Todo es pegajoso. Y quizás esto sea lo más desastroso que escribí en este blog. Pero la necesidad llama, lectores imaginarios. Nada me sale, pero lo intenté, aquí está la prueba. Ya no veo la montaña, ya la avenida se cubre de bruma. ¿A quién engañamos? Todo es un desastre excepto por el Amor. Todos buscamos Amor desesperadamente. Pero el Amor, como un dios caprichoso, nos deja tendidos, sin respuesta, a las puertas de la casa de nuestra amada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-498208724401267561?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/498208724401267561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=498208724401267561&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/498208724401267561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/498208724401267561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/07/casa-natal.html' title='Casa natal'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-8070850080496534507</id><published>2009-05-28T15:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-28T16:06:12.011-07:00</updated><title type='text'>Sueño eterno</title><content type='html'>La vida se hiere a sí misma dando paso a la muerte. No morimos de pena y oscuridad, morimos de exceso de luz. La vida es un suicida enamorado. Los órganos se acurrucan, el corazón se desespera, la sangre se espesa, y ante tanta exuberancia la muerte cierra el telón dándose por vencida. La muerte sólo triunfa en el miedo, vive allí, en la angustia, en el terror. Cuando la vida triunfa y una persona muere, es el fin de todo, incluso de la muerte. Quien se consume en una enfermedad notará cómo la vida lo entrega todo, cómo hasta las últimas células festejan su tarea. Verás, al final, que la realidad es sólo la mezquina contracara del sueño dulce y eterno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-8070850080496534507?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/8070850080496534507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=8070850080496534507&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/8070850080496534507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/8070850080496534507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/05/sueno-eterno.html' title='Sueño eterno'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-164576965250696209</id><published>2009-05-11T16:01:00.001-07:00</published><updated>2009-05-11T19:59:27.573-07:00</updated><title type='text'>Un árbol que galopa</title><content type='html'>¿Cómo puede ser que el caballo sea tan bondadoso? Se brinda al hombre con todo su cuerpo, con su belleza muscular, con su espléndida postura, con su fuerza y su raíz terrenal. Es el caballo el más bello de todos los seres que hay sobre la tierra, y hunde sus patas en el barro, en la piedra, en el cerro, en el pasto hasta hacerse parte de los llanos y los árboles. El caballo sólo pide agua, pasto y un árbol (hay que verlo tan plácido bajo el fresco de una sombra), lo demás no lo pide, sencillamente le pertenece. Así como la ballena es la dueña de los océanos, el caballo marca la tierra con sus huellas, el caballo no hace al camino, el caballo es el camino. Y el hombre, feo animal sin cola ni pezuñas, no sería nada sin él. Jamás podría haber alcanzado las distancias que alcanzó, jamás habría conocido la pampa horizontal, nunca habría trasladado su cuerpo ansioso hasta el horizonte. El caballo se presta, entero, al pobre y al rico. Lo pueden ver señorial llevando sobre sí a un rey, o empujando cansado pero imparable el carro de un pobre; corriendo en algún hipódromo, con su belleza portentosa y conmovedora, o todo deshilachado y flaco, con las costillas al aire y el lomo algo caído, trasportando la basura y los cartones por las calles de la ciudad. A veces me parece que nos tiene una pena enorme, que nos ayuda porque nos sabe inferiores, patéticos, necesitados de creernos amos. Pero el caballo, ese animal que es un árbol andante, un roble surcando las tierras, no es esclavo de nadie, y en todo caso el hombre es esclavo de su bondad y de su fuerza. El caballo es la historia del hombre, no nos ignora como lo hace el búho o la hormiga o el halcón, nos tiene piedad, nos ayuda, nos ama si por amor entendemos la compresión profunda de las cosas, la compenetración en la materia, y así deberíamos amarlo nosotros, dejándonos usar por él, admirando su hermosura y su entrega. Trota y trota, jamás se cansa, lleva carretas, lleva personas, carga con la tristeza. Cuando debe quedarse quieto, sobre el asfalto, sediento y cansado, se queda quieto, y cuando con un golpe sale andando es por puro disimulo de su superioridad, es camino clacketeado sobre el asfalto maldito, es tierra húmeda cerca del río, canción serena del caballo dormido, carrera inútil y feliz más allá del alambrado. Me hace llorar la belleza y la bondad del caballo noble.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-164576965250696209?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/164576965250696209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=164576965250696209&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/164576965250696209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/164576965250696209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/05/un-arbol-que-galopa.html' title='Un árbol que galopa'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2883319359352426739</id><published>2009-04-13T16:57:00.000-07:00</published><updated>2009-04-13T18:13:52.918-07:00</updated><title type='text'>Hay una infinita esperanza</title><content type='html'>Cansado. Harto. Hastiado. De los escritores y sus palabritas inteligentes, de los empresarios y sus trajes y sus corbatas, de los empleados y el sueldo a fin de mes, de los jóvenes y su entusiasmo vacuo, de los filósofos y su intelectualidad de cristal, de los turistas y las máquinas de sacar fotos, los celulares con camarita, de los rockeros y sus tribus, de los códigos y las botellas de cerveza, de las colas en los supermercados, de los empujones en el subterráneo, de los mozos y su corrección, de los precios que suben, de la bolsa que baja, del dólar que cotiza, de los mendigos y su compasión autoinflingida, de los ladrones de dos pesos, de los ladrones que se hacen señores por millones de pesos, de la señora y el miedo, de las amas de casa y su telenovela, de la camisa mal planchada, del taxista puteador, de los votos comprados y a conciencia, de la democracia corrompida, de las dictaduras encubiertas, de la publicidad encubierta, de los combos agrandados, de los combos sin agrandar, del sol que pega sobre el cuerpo bronceado en una plaza cualquiera, de las medidas progresistas, de los fascistas escondidos detrás de la normalidad, del saltimbanqui y sus guitarras, de los semáforos, de las sendas peatonales, de las monedas de diez centavos, de la paz del anochecer, del paseo del perro, del espectáculo en la calle Corrientes, de las parejas bailando tango, de los bares que cierran, de los negocios de ropa que abren, de la camiseta de la Selección, de los anteojos de sol, del chicle abajo de la mesa, de la caminata por Palermo, de la lluvia que nunca llega en una tarde de calor sofocante, de los números de la lotería, de la última noticia, de los políticos y su amor por las migajas del poder, de la honestidad, de la falsedad, de la opinión sobre todo todo todo. ¿Qué hacen los escritores? ¿Cuál es su función? ¿Qué sentido tiene jugar con lenguaje, volcar en unas páginas nuestros saberes? Todo es olvido, todo carece de sentido. La literatura es olvidarse un rato de las miserias del mundo. La literatura es la miseria del mundo. Podrás componer la canción más hermosa del mundo, y hermosa se perderá entre la mugre de las calles. El desgano ha vencido. Todo lo que se hace persigue un sólo interés: el dinero, y el dinero se ahoga en su propia miseria, es un placer que se acaba en el consumo, en un fogonazo de áspero goce. ¿A quién convence el escritor con sus oraciones bien armadas y su sintaxis perfecta, con su claridad de juicio y su inteligencia a prueba de balas y tormentos? ¡No queremos saber la verdad! Queremos mentiras que nos estiren la vida, día a día, vivir el presente, ahogarnos en el futuro incierto. La verdad es una entelequia que ha sido sepultada. ¿Para qué saber la verdad? El mundo no cambiará, y no queremos que cambie. Los poderosos seguirán siendo poderosos, y nosotros tranquilos, acá, los buenos, los dóciles, los tiernos, los familieros, los nenés de mamá, los religiosos, los jueces, asombrándonos durante un segundo y volviendo a la rutina y no esperando más de la vida. No escriban más libros, por favor, no lean más, no se conmuevan. Me produce asco la emoción del público ante una obra de arte. Es la purificación del hipócrita. Brindemos por rutina y más rutina, por toneladas de tranquilizantes, por las drogas más evasivas, por el alcohol, las fiestas, el ruido. No lean más. No aprendan. No luchen. No busquen la grandeza, sólo encontrarán hipocresía, ego, desesperanza. Estoy harto de la vida, dejen que duerma para siempre, que me esconda de todo, que se evapore el mundo exterior, yo sólo existo para mí. ¿Qué me importa la verdad? Todo es falso. Podría morir hoy o mañana. Nada cambiaría. Cientos de personas asesinadas por un demente son un poco de tinta sobre un diario. Nada más. La alegría es un chispazo de hipocresía. La tristeza es un poema mal hecho. La poesía es obra de los idiotas. De los enfermos. La novela más grande de la historia ya no vale nada para nosotros. No quiero pensar. No quiero sentir. Quiero dormir, aunque esté despierto. Quiero sentir la seguridad, el confort, y no hacer nada por lograrlo. El esfuerzo es una plaga, una hinchazón en la piel infectada del hombre. Silencio. Basta de palabras. Dormir. No pensar. No preocuparse. Anestesia. Si la muerte llega, que no nos preocupe. ¿Qué puedo hacer yo frente la muerte? Sólo no preocuparme. No hay otra cosa que tiempo perdido. Quiero consumir y ser consumido. Tomar bebidas caras y no pensar en el trabajo que costó hacerlas. Quiero descansar, incluso cuando no estoy cansado. Quiero quejarme maquinalmente. No leer. No conmoverme. No preguntarme por nada. Aceptar todo como viene. Que sea lo que sea. Que el presente lo cubra todo, como un manto sobre un muerto. Quiero viajar a la playa y volver rápido. Comer rápido. No disfrutar. Engullir. Que las canciones se me peguen y que las olvide en seguida. Que me digan qué escuchar, no quiero elegir. Quiero ser mandado. Quiero ser esclavo. Quiero tener un jefe que me quiera. Quiero portarme bien para él. Quiero ver la ciudad desde arriba de la terraza del edificio más alto y sentirme parte de ella, sentirla eterna, hermosa, sublime. No hay sentido. No hay esfuerzos válidos. Todo está perdido. El desgano me ha ganado el cuerpo. Y sin embargo, hay bastante esperanza, una infinita esperanza. Pero no para nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2883319359352426739?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2883319359352426739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2883319359352426739&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2883319359352426739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2883319359352426739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/04/hay-una-infinita-esperanza.html' title='Hay una infinita esperanza'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6458981359144486395</id><published>2009-04-11T21:14:00.000-07:00</published><updated>2009-04-11T22:34:56.201-07:00</updated><title type='text'>Destino del canto</title><content type='html'>En estos días fantasmales en la gran ciudad, de los que soy plenamente consciente desde mi llegada de los cerros y los valles, de la tierra y las piedras y los caminos, la música me salvó la vida. Puede sonar exagerado, pero no lo es en absoluto. El folclore, lo que los amigos del encasillamiento llaman "folclore", es decir las zambas, las chacareras, las bagualas, las vidalas, las milongas camperas, las chayas, las tonadas y tantos otros ritmos, supieron tender una cuerda entre el fantasma que soy y la lucecita que fui (y todavía soy) en los cerros. Tengo la teoría (incomprobable científicamente, y por eso Verdad Pura) de que en esos días, durante mis últimas vacaciones, que en verdad trascendieron grandemente esa palabra ("vacaciones") tan mezquina, el paisaje se me metió adentro, se me fue haciendo carne, y yo en realidad me quedé allá, el que volvió es una sombra, un calco mal hecho. Hay otro que vive en el paisaje pedrogoso, que se quedó con mi vida, y hay uno, el que escribe estas palabras, el que trabaja, el que paga la luz y el gas, el que camina por las calles sin ganas, que, sí, se tomó el colectivo de vuelta, que bajó a los llanos, que se internó en la ciudad, pero que vaga por la vida como un fantasma problemático. Tengo que pedirle una doble disculpa al lector imaginario de estas palabras: primero, sabrás perdonar el matiz biográfico de este entrada del blog, no es mi intención hablar de mis "vacaciones" ni vender turísticamente nada, como tampoco pretendo que el eje de atención sean mis aventuras en la naturaleza; segundo, hace un tiempo que insisto con la denominación "fantasmas problemáticos", y debo confensar que en realidad le pertenece a Juan José Saer, y está dicha como al pasar pero reafirmada en cada página de su novela "El entenado". En mi pobreza de lenguaje y pensamiento no encuentro una definición mejor para hablar de mí, del que volvió a los llanos grises de la ciudad, y de todos los que me rodean. Fantasma es aquel ser que está muerto pero sigue vivo, deambulando sin materialidad por oscuros lugares, casonas abandonadas, entre telarañas, que provoca sustos a los vivos pero aburre a los otros fantasmas. No hay nada de espiritual en un viaje hacia la naturaleza. El espíritu en verdad vive en las ciudades. Cuando uno se interna en la selva y el monte, todo se torna material, palpable, vivo. La montaña es lo más extraordinario que existe sobre este planeta porque es sumamente tangible, es la tangibilidad propia, lo real, lo concreto. La vida es pegarse en la cabeza, rasparse, caminar, incomodarse, tener hambre, tomar agua, mojarse los pies en el río. Como dice Saer, el indio americano, aún en su desconfianza hacia las cosas, era infinitamente más real y más vivo que estos fantasmas problemáticos que llamamos gente, personas, los hombres occidentales, europeos. En la ciudad, el espíritu prima, en el sentido que todo es etéreo, nada es verdad, nada concreto. Vivimos sin saber para qué vivimos, trabajamos sin ningún motivo aparente, nos distanciamos de las cosas a diario, existimos en la más terrorífica nada, en la angustiante alienación del que lo ignora todo y pretende ser feliz de esa manera. No hay modo de vida más idiota, más infernal, más fantasmórico. Morir, morir, morir y morir. Nunca vivimos. La vida, como la entendemos, es un conjunto de sucesos para aplacar la vida. Talamos árboles, construimos moles de cemento, nos escondemos del latido de lo real. En esa nada espantosa inventamos problemas para llenar el vacío, nos creemos dioses y hormigas, basura y moralistas, tipificamos modos de vida, encerramos a los diferentes, encasillamos lo distinto, le tememos a la muerte de una manera paralizante. No pasa nunca un día, desde mi regreso, en que no piense en estas cuestiones. La depresión, enfermedad deleznable de las ciudades, nunca se apropió de mis días perdidos, pero sí la tristeza, una angustia penetrante que se me hubiese hecho insoportable de no haber sido por el folclore. Las zambas de Atahualpa Yupanqui, "La viajerita" de Mercedes Sosa, las chacareras de tantos autores anónimos, forman la música verdadera de las regiones que visité. Siempre me gustaron esos ritmos, pero no los comprendí hasta hace poco: suenan en los cerros, suben los caminos las vidalas, se van para Santiago del Estero, se pierden en Tucumán, renacen en Salta, se vivifican en Córdoba, toman aire en Mendoza, la Banda, el Churqui, Tafí del Valle, Maipú, Iruya, el querido Cerro Colorado. Respiran folclore esos lugares. La gente que compuso esas canciones conocía profundamente el paisaje. A tal punto es así, que durante un día húmedo y caluroso y agobiante de Buenos Aires puedo ir en el colectivo, apretado entre otros fantasmas problemáticos, escuchando una zambita y sentir cómo el paisaje crece conmigo. La esperanza de volver me mantiene con vida, y esa esperanza se hace más palpable con la música. El joven que vive la ciudad, que supuestamente es mi compañero generacional, que supuestamente es culto, que tiene acceso al cine, a recitales, libros y demás, es muy probable que nunca haya oído siquiera el nombre de Suma Paz. Me cuesta mucho hablar de Suma, que murió hace unos días, de repente, a los 70 años. Me cuesta porque el respeto que me genera no tiene dimensiones. Hice toda esta introducción por culpa, o gracias, a ese respeto. Suma lograba el mismo respeto que logra la montaña frente al pequeño humano que la observa. El canto de Suma, como el cerro, vivirá más años que cualquier hombre, penetrando en los recovecos de las piedras. Asumo que ése era su anhelo. Su otra gran virtud fue empardarle en cuanto a intérprete nada menos que a Atahualpa Yupanqui. Nadie cantaba las canciones del Maestro como Suma, excepto quizás Mercedes Sosa, aunque Suma es la heredera perfecta del legado de Atahualpa. Como él, no tocaba la guitarra: la hacía sonar. Le pulía el sonido que el instrumento ya tenía dentro, su cualidad de madera de árbol antiguo, su cantar de pájaro triste. Ningún otro folclorista vivo tiene esa cualidad. La voz de Suma, malamente compilada en algún disco compacto barato, que sin embargo lo es todo para mí, tiene una calidad interpretativa como sólo la tienen aquellos que comprenden la tierra, que la viven, que la respiran por más que las distancias sean crueles e implacables. Suma tenía voz de camino y de piedra. No necesitaba la fama ni el reconocimiento, cantaba en pueblitos perdidos siendo una artista excelsa, de una calidad y una trayectoria conmovedoras. El canto lo es todo para el hombre. Y Suma, sépanlo los tristes que no la conocen, es el canto de la tierra. Gracias por alargarme y alegrarme la vida, Suma, gracias por acompañarme en sueños desvelados con el anehlo de escucharte cantar en algún escenario, cosa que ya no podré hacer, Suma, pero soñaré con eso, seguro, pensaré en silencio respetuoso en tu cantar, en tu guitarra sabia, en los cientos de pájaros y de árboles donde encarnó tu voz profunda, soñaré con eso, Suma (gracias de nuevo), y con las palabras del Maestro que nadie decía como vos y que lo dice todo sobre tu obra y tu estatura de intérprete criolla: "Nada resulta superior al destino del canto. Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión. Renacen cada día, para ser. Sí, la tierra señala a sus elegidos. El alma de la tierra, como una sombra, sigue a los&lt;br /&gt;seres indicados para traducirla en la esperanza, en la pena, en la soledad. Si tú eres el elegido, si has sentido el reclamo de la tierra, si comprendes su sombra, te espera una tremenda responsabilidad. Puede perseguirte la adversidad, aquejarte el mal físico, empobrecerte el medio, desconocerte el mundo, pueden burlarse y negarte los otros, pero es inútil, nada apagará la lumbre de tu antorcha, porque no es sólo tuya, es de la tierra, que te ha señalado. Y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad. La luz que alumbra el corazón del artista es una lámpara milagrosa que el pueblo usa para encontrar la belleza en el camino, la soledad, el miedo, el amor y la muerte. Si tú no crees en tu pueblo, si no amas, ni esperas, ni sufres, ni gozas con tu pueblo, no alcanzarás a traducirlo nunca. Escribirás, acaso, tu drama de hombre huraño, solo sin soledad, cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender. Sí, la tierra señala a sus elegidos. Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará, serán lo "anónimo", pero ninguna tumba guardará su canto".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6458981359144486395?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6458981359144486395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6458981359144486395&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6458981359144486395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6458981359144486395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/04/destino-del-canto-gracias-suma-paz.html' title='Destino del canto'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5058109820867837287</id><published>2009-04-06T17:22:00.000-07:00</published><updated>2009-04-06T18:33:15.948-07:00</updated><title type='text'>Buen finde</title><content type='html'>El olvido me parece necesario. La evasión me parece buena cosa. Sin embargo, durante toda mi vida me chocaron las costumbres sociales que usamos para evadirnos, me causaron y me causan repulsión. Jamás entendí a los que reciben el fin de semana como si fuera la panacea, a los que festejan con tanto entusiasmo la Navidad y el Año Nuevo, jamás comprenderé a los que se ahogan todos los sábados en alcohol y música estridente para olvidarse del lunes. Durante largos años la diversión para mí fue palabra maldita, asquerosa, viciada. Divertirse significaba olvidarse de la muerte, y quien se olvida de la muerte sistemáticamente no ama la vida y no puede aspirar a ningún grado de felicidad. Eso pensaba. Pero (ahora lo sé) lo que verdaderamente me hastía es cierto tipo de evasión: la que vive inmersa en el vacío, la que nos pasa por un espiral y nos exprime, la que nos chupa, la que podríamos llamar "evasión burguesa" si no fuera porque la diversión sea no digamos un invento burgués pero sí un síntoma de nuestra organización social. Soy de los que no pueden alegrarse los viernes porque siempre tienen el lunes presente. Dicho de otra manera: considero una hipocresía esa evasión de pacotilla, esa pseudo-liberación de dos días, y del mismo modo considero las salidas a boliches, el vómito mañanero, las peleas sofocantes y absurdas. Sólo creo en una evasión con sentido. Cuando una persona agarra un libro o se sienta en el cine a ver una película, no tengo dudas que lo hace para evadirse. Es más, sostengo que la función primigenia del arte es la evasión, esto es la separación del mundo cotidiano. La religión, bien vista, es la evasión de lo terrenal. Pero lo verdaderamente grandioso del arte es que en esa distracción el hombre se encuentra a sí mismo. Un libro de física o de economía no son la evasión de nada (aunque algunos sostengan la capacidad de abstracción que propina una ciencia como la matemática), pero una novela de Tolstoi nos sitúa en un lugar lejano del que estamos pisando, nos hace preocuparnos por personajes que no existen (en nuestra cotidianidad), y supericialmente visto sería lo mismo que la telenovela de las dos de la tarde. La diferencia es que el arte nos proporciona una distracción con sentido, con sustancia. Mientras la telenovela sólo incrementa (por lo menos en mí) el vacío de lo cotidiano que acecha al apagar el televisor o cambiar de canal, el arte nos lleva a replantearnos quiénes somos, cómo vivimos, adónde vamos, casi como sin querer la cosa. De ahí que muchos escritores o pintores sean tímidos, retraídos, asociales: sencillamente no encuentran en la realidad concreta una manera de expresarse y deciden evadirse y cambiar la realidad desde la ficción. El hecho de que la ficción tenga la capacidad de modificarnos e incluso modificar la realidad o por lo menos dar una fuerte opinión sobre ella no habla si no de la grandeza del arte. Por lo tanto, ir al cine a atragantarse de pochoclos y ver desesperadamente la última de Chuck Norris desmuestra un cinismo oculto desesperante, mientras que sentarse en la oscuridad de otro cine a ver un buen drama o una buena comedia y en el camino reencontrarse con ciertas verdades, aunque sean parciales, es otra cuestión totalmente distinta. Ambas comienzan en el mismo punto (la evasión), pero terminan en otro diferente, diametralmente opuesto. Este último tipo de distracción la considero fundamental para subsistir en un mundo agobiante y cruel, e incluso necesario para subsistir en cualquier mundo, para tolerar la angustia que conlleva el sólo hecho de vivir. Los Comechingones no se caracterizaban por tener precisamente holgadas rentas ni por disponer de muchos findes que disfrutar; su vida, como la de todas las sociedad primitivas, era dura, sacrificada, y sin embargo entre sus necesidades básicas ubicaban el arte, la pintura, se hacían un tiempito para ubicarse bajo un alero y evocar el mundo de todos los días pero desde otra perspectiva. Ahora bien, creo que el concepto mismo del fin de semana, y lo que éste implica (salidas, conciertos, amigos, alcohol, etc), está enfermo. Sólo alguien que no cree en nada, que está desesperadamente solo y acorbadado por su soledad, puede desear y ver tanta luminosidad en dos días aplastados por semanas y semanas de alienación. De alguna manera, y sin temor a que alguien me acuse de marxista (¡horror!), podríamos decir que el fin de semana ocupa hoy el lugar que la religión ocupaba en la Edad Media. Es el opio de los pueblos. Fíjense lo acertada que es la metáfora de Marx: el opio es un analgésico, un narcótico, te adormece, te seda, te emboba; en el siglo XIX los ingleses introducen el opio en China para ganar la guerra y vencer y adormecer a un pueblo entero, y lo que un obrero chino que se volvía adicto gastaba 2/3 de su sueldo en opio y dejaba a su familia en la miseria. No me gustan, entonces, las distracciones derivadas del opio. Y no sólo me gustan, si no que me parecen constituyentes para la educación y la formación de todo ser humano, las distracciones derivadas del arte. Me podrían objetar que, al fin y al cabo, ambas son evasiones y que para los poderosos, los que quieren que sigamos yendo el lunes a trabajar, es lo mismo que mires una de Truffaut que te chupen la tetilla en una bailanta re PRO. Estoy convencido que no, aunque (hay que decirlo) muchos entiendan el arte sólo como vía de escape y, pecado tristemente común de observar en estos tiempos, reduzcan una obra a un mero pasatiempo cool, a un entretenimiento vacuo, a una masturbación dolorosa. Pero ése es otro tema, contra el que sin dudas el arte verdadero debe luchar. Sin ir más lejos, se puede ir a un recital de rock durante un finde y salir cuajado por el olvido, en tal caso la función del arte (ir de la evasión a la verdad) no será cumplida, aunque sí la del pasatiempo. En mis últimas vacaciones, intentando alejarme, distraerme, me encontré a mí mismo; llevé una "lectura veraniega", un libro llamado "El entenado", así como para distraerme, y jamás olvidaré el placer y la conmooción que me dejó cuando lo cerré por última vez. Por eso, detesto el arte pretencioso, el que se postula a sí mismo como Gran Arte y se hace pensado para unos pocos. No es una postura populista, es tener en claro el concepto mismo y la finalidad del arte, que es empezar como si nada, humildemente, como un cuentito, y terminar demostrándonos que muchas veces la verdadera evasión es eso que llamamos realidad, pesadez mortuoria de lo cotidiano, eso que llamamos finde. El arte no sabe de días o de condiciones económicas ni de profesionalidades ni de talentos innatos. El arte es una necesidad, y así como bebemos agua deberíamos tenerlo presente siempre, para centrarnos en un mundo sin dios, sin finalidad, atosigado de presente y escapismo vacuo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5058109820867837287?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5058109820867837287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5058109820867837287&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5058109820867837287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5058109820867837287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/04/buen-finde.html' title='Buen finde'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-864963866999871067</id><published>2009-04-03T16:14:00.000-07:00</published><updated>2009-04-03T17:15:30.547-07:00</updated><title type='text'>Chicho</title><content type='html'>A los 80 años, a esta edad que casi nadie desea tener, a la que nunca pensamos en llegar, las costumbres y lo que llamamos realidad se vuelven extrañas. Es difícil explicarlo porque los sueños se me confunden con lo cotidiano, cosas insignificantes me llaman la atención y me conmueven, como un yuyito creciendo en una áspera pared, un rayo de sol recostándose sobre mi patio, las uñas de mis manos. De la misma manera inexplicable, quiero a mi perro como nunca quise a nadie. No es que haya tenido una vida solitaria, todo lo contrario. Se cuentan por decenas mis nietos, y todos dicen quererme y me lo demuestran asiduamente. Tampoco es que sea desagradecido, pues he querido a muchísima gente en mi vida y me han querido más todavía, empezando por mis padres, mis hermanos, hasta mi última esposa, que justamente fue la que tuvo la idea de tener un perrito, hace más o menos quince años. Nada atípica la idea: nuestros hijos se habían ido del pueblo con sus familias, nos sentíamos solos, pálidos, con una palidez de tarde tormentosa, y a mi esposa se le ocurrió lo de la mascota. Nunca me habían gustado los perros, ni los gatos, ni ningún bicho parecido. Los creía una molestia, sucios, estúpidos. Así que rechacé la iniciativa. De todos modos, mi mujer, testaruda como era, un día me cayó con un cachorrito todo deshilachado, embarrado, sarnoso, flaquísimo, con unos ojos tristísimos. Le grité a ella, a mi mujer, y la amenacé para que lo devolviera a su lugar. Por supuesto, no me hizo caso. Lo metió en el baño, lo cual me hizo enojar todavía más, le puso shampoo, lo enjabonó. El perrito era tan silencioso que durante mucho tiempo pensé que era mudo. Su primer ladrido fue a los dos años, en la plaza, cuando vio a una perrito muy pituca pasar por la vereda de enfrente. En el baño, mientras el olor a perro mojado me exasperaba aún más, el pobre animal no hizo un solo ruido, no se quejó de nada. Tampoco movía la cola, simplemente llenaba su cuerpito con esos ojos negrísimos que parecían tener una gota de agua, brillosa, en el fondo. Tiempo después, como a los dos meses, cuando empecé a aceptarlo y me entregué al misterio de los animales, me asombraron las capacidades de su mirada. Lo decía todo. Lo sabía todo. Me entendía sin entenderme, me miraba con pena y profunda comprensión, como el conejo que, pacífico, entiende y siente ternura por el león que está a punto de devorarlo. Su sola presencia, a mi lado, mientras leía en el sillón o cuando comía una fruta o tomaba un café, le daba un aspecto de sabio, la calidez de una raza que estuvo junto al hombre desde tiempo inmemoriales y que sabe de su destino, de su amanecer y su ocaso. Claro, ahora soy viejo y a veces estos pensamientos los atribuyo a mis achaques, pero no hay día en que no lamente, a veces hasta las lágrimas, no haber tenido un perro antes. Mi esposa era tan insistente y al mismo tiempo tan tierna, que terminé aceptando la mascota casi como un favor hacia ella. Una tarde nublada y silenciosa de otoño lo saqué a pasear. Caminaba a mi lado sin necesidad de correa. Nunca hubo que enseñarle nada. Meaba cada uno de los árboles por los que pasábamos. No había mayor alegría para él. A veces se adelantaba unos metros, apenas trotando, y bamboleaba sus genitales con una inocencia maravillosa que siempre me arrancaba una sonrisa. Le pusimos Chicho de nombre, en homenaje a un viejo amigo de mi juventud. Chicho tenía una costumbre que me pasmaba. Sabía cuándo yo estaba triste o contento. Lo intuía. Para los perros la intuición es todo, como para nosotros lo es el raciocinio. A los 80 años, sépanlo si son jóvenes, la intuición también lo es todo. Eso, y los sentimientos y la memoria. Que es más o menos lo mismo. Los perros, de alguna manera, son viejos casi toda la vida, o por lo menos Chicho lo era. A veces me sentaba a mirar por la ventana y una angustia enorme me invadía sin razón. Chicho, estuviese donde estuviese, parecía oler esa pena. Venía silencioso y se me acostaba a los pies. O me daba la pata. O me miraba. De igual manera enseguida sabe cuando una tenue alegría me asalta, y entonces la cola se le mueve como la hélice de un helicóptero. Cuando Chicho tenía ocho años (porque ahora cuento el tiempo a partir de la edad del perro, como si hubiera un antes y un después de su llegada), mi esposa murió de un repentino y fulminante cáncer. Dos semanas de vida tuvo desde que se enteró hasta que falleció. Ninguno de mis hijos pudo venir a verla en ese tiempo. Yo me pasaba la mayoría del tiempo a su lado, en la cama, junto con Chicho. Pero cuando murió, un mediodía caluroso, justo me había ido a comprar té al supermercado. Sólo el perro la vio morir, y me gusta pensar que las últimas palabras de mi esposa fueron para el animal, para alguien que no entiende el idioma. Es curioso, pero así es la vida, justamente así. Un idioma no escuchado, un amanecer olvidado, la taza de café de nuestra madre, rota, olvidada en un desván. En ese instante, en esas supuestas palabras que Chicho no comprendió, se encierra todo el misterio del universo. Ahora Chicho era un perro viejo, del mismo modo que yo soy un hombre viejo. Salimos a pasear todavía, lentamente. Los quince años de un perro son como los 80 años de una persona, por lo que Chicho está gravemente. Me dijeron que tiene algo en los huesos, que no le permite caminar bien. Sin embargo, así, rengo y todo, no deja de mear los árboles, de revolear los genitales con toda la alegría del mundo. Ayer (y éste es el motivo por el cual empecé a escribir estas palabras), en uno de esos paseos que son mi vida entera, íbamos los dos, viejitos, uno lento y el otro rengo, por una vereda cualquiera de este pueblo, y nos cruzamos con una nena de unos ocho años que juntaba flores y pastitos de las macetas de los árboles. Cantaba una canción de moda, iba saltando, sola, quizás a visitar a un pariente, quizás al supermercado. Pasó rapidísima, saludando al día, con un vestido celeste claro, con el pelo recogido y negrísimo. Lo miró a Chicho y lo acarició, como si fuera una planta más, y siguió como si nada, como pasa la alegría a mi edad. Yo seguí, con mi perro, para el lado opuesto, hacia donde el sol se escondía. Hoy a la mañana murió Chicho, sin chistar, en su rincón de la cocina. Lo levanté como si fuera un bebé recién nacido, con un cuidado enorme, lo llevé al patio, lo envolví en una manta y llamé a un conocido para que ayudara a enterrarlo. Ahora es de noche, la luna se enciende, más cercana que nunca. El olor a tierra húmeda se empieza a sentir con fuerza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-864963866999871067?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/864963866999871067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=864963866999871067&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/864963866999871067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/864963866999871067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/04/chicho.html' title='Chicho'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2286890106566603545</id><published>2009-03-18T15:02:00.000-07:00</published><updated>2009-03-18T15:34:18.593-07:00</updated><title type='text'>¿Lobo está? (segunda parte)</title><content type='html'>No hay belleza mayor que la amoralidad. El sol brilla incluso en las ciudades egoístas. El gato acaricia al asesino como acaricia al santo, y sólo deja de acariciar o huye o araña cuando lo molestan. Mientras haya una mano que le dé cariño, poco importa de dónde proviene esa mano. No hay otra moral posible. Por más edificios monstruosos que se levanten, por más subterráneos que se construyan, el sol hará todo lo posible por penetrar en las rendijas de los hogares, de las plazas, de las calles. Sólo cuando el hombre se encierra y se niega a la vida es cuando el sol lo ignora; sólo cuando el hombre le da la espalda al brillo caliente del astro es cuando las tinieblas se apoderan de los terrenos y las cuevas. A medida que el hombre se aleja de la naturaleza más miedo le tiene a la vida, y cuando le tiene miedo a la vida y desea secretamente la muerte (como lo hacen las religiones) es cuando la seguridad y la familia y el orden (esos tres pilares de nuestra sociedad) se vuelven una cuestión problemática. Y seguridad y familia y orden son tres edificios que se asientan en la base de la moral judeocristiana. Alojados al borde de un arroyo, a las sociedades primitivas no les importaba la moral, sencillamente porque no conocían esa palabra, porque, más allá de cierto orden necesario para fundar cualquier organización social, la única inseguridad era la incertidumbre de la comida diaria, y la muerte era una preocupación bella, una pena honda, pero que existía por amor a la vida. Allí, la vida daba sentido a la muerte; aquí, la muerte da sentido a la vida, del mismo modo que necesitamos de un otro para construir un nosotros. La muerte, en nuestras sociedades, parece ser materia fundante de la supervivencia. El confort no ha hecho si no esclavizarnos en el miedo, la seguridad nos atemoriza y la vida nos espanta. Así, el hombre moderno es un ser contra natura. La muerte nos anula la vida, cuando debería darle sentido. La religión, al poner la felicidad en un lugar lejano, más allá de la vida, nos quitó el sentido de la existencia. No matarás, no robarás, nos dicen, ¿pero qué necesidad perversa se mueve en esa prohibición si no la de una represión monstruosa? Sólo se le prohíbe matar a quien es asesino. Los valores negativos, la negación de los instintos, representan la masacre de todo la vida que en este planeta. Solamente quien está extremadamente descontento con su vida tiene la necesidad imperiosa de ser feliz. Quien realmente es feliz, lo es y listo, sin necesidad de demostrárselo ni siquiera a sí mismo. La sonrisa surge, mientras que la risa se impone. Pero el hombre es un niño todavía, o peor: un adolescente caprichoso con miedo a irse de la casa de sus padres. Todo le indica que debe crecer, que la inseguridad es necesaria para el aprendizaje, pero prefiere alargar su estadía por comodidad burguesa, por temor a la vida. Entonces, busca en el otro, en la masa, la comprobación de los valores vencidos, la falsa alegría de un supuesto sentimiento común, y la ama de casa se junta con el cura y rezan una oración sobre un dios muerto, se consumen como seres miedosos que son, como fantasmas atemorizados por el mismo miedo que ellos crearon. La bondad y la maldad deben ser extirpadas del corazón humano, porque el único daño posible, el único daño realmente duradero, es el del ignorante. Cuando se conoce a una persona, cuando se conoce y se comprende una cultura, cuando no hay universo más enorme que la cascada de un río angosto, entonces los límites de la moral se borran poco a poco hasta desaparecer del todo. Y así por fin, para siempre, seremos libres y seremos iguales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2286890106566603545?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2286890106566603545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2286890106566603545&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2286890106566603545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2286890106566603545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/03/lobo-esta-segunda-parte.html' title='¿Lobo está? (segunda parte)'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1993583954530634193</id><published>2009-03-17T17:31:00.000-07:00</published><updated>2009-03-17T17:48:32.854-07:00</updated><title type='text'>El sueño de una artista</title><content type='html'>Llevaba una vida aburrida. Trabajo, comida, trabajo. Vuelta en colectivo. No era lo suyo. Le gustaba escribir. Tenía algunos cuentos hechos. Ninguno era gran cosa. Tuvo un novio. Dos años juntos. La separación fue de común acuerdo. No la afectó. Se había recibido de Licencia en Letras. ¿Para qué? Trabajo, comida, trabajo. Vuelta en colectivo. La ropa sucia amontonándose. La televisión hablando de cuestiones ajenas. El colectivo repleto (ocho y media de la mañana). A ella le parecían vacas. La gente, amontonada, le parecían vacas. Yendo al matadero. Tenía un buen sueldo. Se compró una licuadora. Nunca la usó. Se la regaló a su madre. Su madre nunca la usó. Tenía un buen trabajo, que de a poco fue volviéndose en un no-tan-buen-trabajo. A los dos años se convirtió en un trabajo insoportable. Se guardaba la angustia. Trabajo, comida, trabajo. Vuelta en colectivo. Las caras tristes. Los cuerpos contracturados. La alegría distante. Ocho y media. Llega al trabajo. Un edificio antiguo, un ascensor moderno. Piso once. En el trayecto, llora. No lo tolera más. Trabajo, comida, trabajo. Vuelta en colectivo. Cena solitaria. Tristeza que no se extingue. Comienza a escribir. Es una novela. Es la única manera. La única manera de salir del embrollo. Ser escritora. Su anhelo. Vivir de ser escritora. No más trabajo, comida, trabajo. No más vuelta en colectivo. En un mes escribe la novela. Es un policial. Pero en realidad habla de la angustia de sus días. De la suya y de la gente que viaja día tras día en el colectivo. Se entera de un concurso. Envía su novela. Trabajo. Colectivo. Ascensor. La pena se ha ido. La novela gana el primer premio. Cien mil dólares. Renuncia al trabajo. Vida de escritora. No más colectivos. No más gente triste. La vida es buena. La vida es alegría. Se convierte en una escritora famosa. Viaja en camioneta 4 x 4. Se muda a un country. Escribe todos los días. Toma té helado. Es feliz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1993583954530634193?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1993583954530634193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1993583954530634193&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1993583954530634193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1993583954530634193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/03/el-sueno-de-una-artista.html' title='El sueño de una artista'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-7911134704149611838</id><published>2009-03-16T17:16:00.000-07:00</published><updated>2009-03-17T17:28:16.226-07:00</updated><title type='text'>¿Lobo está?</title><content type='html'>El hombre es el lobo del hombre, dijo Hobbes con cara de enojado, con el gesto cínico, con la babita chorreándole por la comisura de los labios mientras se deleitaba observando el baúl repleto de oro que le ofertaban. El hombre es malo, para decirlo de una manera menos poética. Nace malo y es necesario controlarlo, encarcelarlo, negarlo incluso, tacharlo de lobo salvaje, de monstruo quizás. Por estos días aciagos que nos tocan vivir, hay un caso policial que parece confirmar la máxima de Hobbes. Josef Fritzl encerró a su hija durante 24 años en el sótano de su casa. La violó repetidamente y tuvo siete hijos con ella, uno de ellos murió al nacer, tres vivieron toda su vida encerrados y los otros tres fueron adoptados por el abusador y su esposa. A Josef Fritzl se le ha llamado "el monstruo de Amnstetten". Algunos se vuelven cínicos frente a este hecho incestuoso, difícil de comprender para casi todos, que negamos y tachamos como externo, como parte de una maldad innata, eterna, oscura, no-humana. Otros le echan la culpa al contexto social: Josef se crió en medio del odio nazi, donde el deber y el autoritarismo eran moneda corriente, además de una notable represión sexual. La hija de Fritzl, Elizabeth, era una adolescente problemática en una pequeña ciudad de 30.000 habitantes. Se fugó una vez de su casa y fue encontrada por la policía y devuelta a sus padres, hecho que la condenó al calvario. El incidente le sirvió como excusa al padre para esconderla en el sótano y concretar el placer sexual que lo obsesionaba. A la luz del día era un hombre normal, incluso respetado y querido por sus vecinos; debajo, en la oscuridad, era un monstruo, lo peor de lo peor, lo no-humano. Pero, ¿cuándo pegaremos el salto y dejaremos de ser infantiles moralmente? ¿Cuándo llegará la adultez a nuestro actos y pensamientos? Durante años la humanidad se ha obsesionado con la cuestión del bien y del mal. Un diablo en el suelo, un dios en el cielo; la camisa de fuerza para los locos, la corbata para los cuerdos; el mal como fuerza innata en el hombre, o el bien como expresión de lo humano. Yo también durante varios años estuve preocupado por el tema, siempre con la idea tambaleante de que el hombre es bueno cuando nace y la sociedad lo vuelve malo, poco a poco, inexorablemente. A veces las personas entran en un autopista fatal de causa-efecto que los lleva a soportar actos que los normales, los que nos decimos estar del lado de bien, tachamos de malévolos. Un día, sin embargo, pude salir de este embrollo, de este mortal maniqueísmo. Parado en el medio de la selva, mirando un gato, a la orilla de un río, dejándome hipnotizar por las olas del mar, o hechizado por algún cerro, fue la naturaleza misma la que me dio la respuesta: no hay bien, no hay mal. El hombre no nace bueno ni nada malo, porque ambos conceptos son totalmente subjetivos, sobreviviendo patéticamente en una moral putrefecta. De años y años dominados por la religión nos ha quedado la costumbre de juzgar a la personas basados en un sistema que no existe. Si Dios era quién decía lo que estaba mal y lo que estaba bien, y Dios ya no existe, entonces los conceptos morales de otrora son inválidos. Puede haber gente que crea en Dios, y seguramente la hay mucha, pero la cuestión de la fe es una cuestión privada en nuestra sociedad. Por lo tanto, como sociedad, hemos caído en el concepto del Dios personal. Y si un Dios es personal, nos puede hablar de cosas muy distintas a todos. La línea del bien puede llegar hasta ahí para algunos, y para otros ubicarse más allá. Dicho esto, ¿no queda absolutamente negada la posibilidad de la existencia del bien y del mal? En la naturaleza no hay moral, y a veces pienso que el hombre no es más que una enfermedad en este universo enorme y en esta tierra vasta y hermosa. Pero, para ser honesto, debería referirme a un tipo de hombre, el que crece en las ciudades, el que construye fábricas, el que contamina, el que vive deslindado de la vida, como un fantasma problemático. ¿Qué idea del bien y del mal tiene una flor? ¿O un tigre? El tigre tiene hambre y caza, mata y come. Nosotros hacemos lo mismo, pero a medida que conseguimos tener abundancia de comida, riqueza por demás, y nos basta caminar una cuadras para conseguir carne o leche, en el supermercado, cosas como abstraídas del trabajo social, entonces desde la comodidad de la casa, ajenos a la belleza hipnótica de la luna y a la verdad de los cerros, discurrimos sobre la moral, condenamos al otro, y lo hacemos de una manera ausente, despreocupada, vacía. ¿Por qué creernos superior al tigre? Muchas veces siento que somos inferiores al insecto más pequeño que habita en la selva, y no es por desprecio al hombre si no por admiración a la naturaleza y a los animales, que tienen el latir del corazón pegado a la tierra y que, por ese solo hecho, ya conocen más de la vida que nosotros. Josef Fritzl, el alemán que violó a su hija durante 24 años y al que llamamos monstruo, es la expresión más humana que existe. Cuesta entenderlo, pero es una verdad tan grande que nos asusta, y tanto nos asusta que encerramos a los monstruos en las cárceles, los alejamos de nosotros, los impolutos. Y nos asusta porque en realidad todos estamos mucho más cerca de Fritzl que del tigre, porque lo terrible, lo verdaderamente espantoso de este caso policial, es la represión de la moral, la negación del incesto, la supresión de los instintos más básicos del hombre. Nos guste o no, seamos cristianos o agnósticos, creamos nuestra sociedad en base a la represión, a la negación de lo animal, de todo lo bello y natural que tenemos dentro, que es como decir: todavía hoy, con un Dios ahorcado en la plaza central, basamos nuestra existencia en la represión, y de algún modo nos sentimos presos de esa manera de entender el mundo, como si hubiera un discurso único en ese sentido, cuando en realidad es tan simple como sentarse a la orilla del río, mojarse los pies, observar el cielo y comprenderlo sin pensarlo. ¿Qué es lo que lleva a un hombre a cometer crímenes terribles? Simple: el hecho de que exista el concepto de "crimen terrible". La represión se produce hacia un deseo prohibido, lo que excitaba a Fritzl era cometer una barbaridad, casi de la misma manera que un niño se porta mal para llamar la atención de sus padres, o como un borracho en San Patricio hace cosas "malas" para llamar la atención. El hombre no nace bueno ni malo, simplemente nace. Luego se vuelve un ser problemático, inhóspito, egoísta e hipócrita, pero por cuestiones complejas que tienen su epicentro en la moral judeocristiana. No hay felicidad más auténtica que la del perro, corriendo por la plaza, revoleando los genitales de acá para allá, meando los árboles, cogiendo perritas a plena luz del día, y no hay felicidad más patética que la humana, que la del hombre de ciudad que busca la alegría en un consultorio psiquiátrico. El monstruo Friztl es lo mismo que el monstruo Hitler: un producto profundamente nuestro, tan humano que asusta. Vale recalcar esto hoy que tantos piden pena de muerte y mano dura, que los medios impulsan un debate que no es tal y que caldean un ambiente de odio. La moral es hoy un lugar de lucha. Ya no hay distinción entre los buenos y los malos, los delincuentes y la policía, la gente normal y los asesinos. Como decía Discépolo, todos estamos metidos en un mismo lodo, manoseados. ¿En qué posición de supuesta altura moral se ponen los que piden cárcel, los que piden muerte a través de la mano del Estado? La repulsión que deberían causarnos aquéllos que tachan de monstruos o delincuentes a otros seres humanos, los que se ponen en una vereda de enfrente, es la hipocresía de semejante acto, el escondrijo burgués tratando de frenar la libertad humana. Nada más cercano a Fritzl-monstruo que el Fritzl-buen vecino. La actitud mimética del hombre de nuestros tiempos, el que día a día se aleja más de la tierra, es el verdadero holocausto. No hay más buenos ni malos, todos somos buenos y todos somos malos, que es como decir: todos vivimos en este barro del que es preciso salir. Sólo obervar al león, solitario en la selva, nos hará comprender la naturaleza del ser humano. El hombre es capaz de cualquier cosa, de amar y de matar, de violar y de cobijar. Pero lo que debería asustarnos es la negación de esas capacidades, pues en entonces cuando surge la hipocresía, el desprecio y la violencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-7911134704149611838?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/7911134704149611838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=7911134704149611838&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7911134704149611838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7911134704149611838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/03/lobo-esta.html' title='¿Lobo está?'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-7904838641626197219</id><published>2009-02-28T16:43:00.001-08:00</published><updated>2009-03-09T18:16:55.127-07:00</updated><title type='text'>Dodo</title><content type='html'>Qué triste es la pena del dodo. Vivió en su isla tranquilo durante larguísimos años, tiempos donde no había tiempo, lugares cuando no había lugares. El dodo era un pájaro melancólico: tenía alas pero no volaba, miraba de costado como extrañado del paisaje, caminaba lento porque su vida estaba arraigada. Cantaba, bailaba y sonreía el dodo, pero siempre sin cantar sin bailar sin sonreír el dodo. A veces dodeaba cuando los demás sin dodear los miraban pasear, y sin dudas el dodeo no era para cualquiera. Dodeando se le escapaba el mundo, y el mundo tenía en el pecho un dodo enclavado en miel y tierra húmeda. El hombre que llegó a la isla, sin embargo, lo llamó "estúpido", lo enjauló y dejó a la tierra sin corazón. Era lento el dodo como lenta es la luna, y el hombre que estúpido le decía al pájaro era estúpido por demás por no comprender lo que se comprende sólo respirando, sólo caminando, sólo estando. Qué triste la pena del dodo, que murió en manos del idiota mayor, que fue masacrado por diversión, que fue trasladado a tierras inhóspitas y que fue objeto de burla y de resentimiento. Por ningún pecado murió el dodo, más bien hace morir al hombre, inexorablemente, día a día, deprimido, sin un dodo que lo acompañe. El mundo se acabo entonces cuando se extinguió el dodo. Al dodo no le importó. Dicen en la isla que el último dodo libró una lágrima que cayó infinita rogando a la tierra por la estupidez del hombre; dicen que a un isleño los ojos petrificados del último dodo le dictaron un cuento entero que decía así: "bailaba la pena de un danzarín pájaro en la cascada, era tristeza libre, tristeza por la belleza, confusión por la certeza de estar vivo, admiración del árbol, hasta que una roca conmovió al pájaro, lo dejó inmóvil en su perfección: era una roca única al ser igual a miles de otras rocas; entonces el pájaro, que era el Gran Dodo, siempre vivo y enterrado en todos los dodos, entendió que su fin estaba dispuesto, que ser lento, pacífico, respetuoso, melancólico era su destino, pero que llegarían días de dolor no para los suyos, si no por la bestia ignorante, que vendría a saquear la tierra, que se llevaría a los hijos de los hijos de la tierra; el Gran Dodo, pues, se convirtió en árbol y dio asilo al primer nido de dodos del que todos los dodos descienden, que es como decir del que todo nació, hasta la estrella más distante". Es lento, es aburrido, es gracioso, es tonto. Con un hachazo le cortaron la cabeza, con un sorbo de fuego quemaron la isla; así, el que creía dominarlo todo se volvió fantasma. Mató indios, mató desaparecidos, pero cuando mató al dodo mató todo, cuando se burló del dodo se escindió de la tierra. Pero como hombre es quien escribe estas doderas palabras y como el lenguaje, como todos deberían saber, viene del dodeaje, es la esperanza certera la que nos mantiene atados a un camino, la esperanza del dodo no, que es enorme, pero sí la modesta esperanza de que alguien lea lo que escribimos, de que se nos haga danza la piel, y es por eso que digo, humilde pero certeramente: para que el mundo vuelva a su cauce normal y el universo no colapse de tristeza, debemos resucitar al dodo, colocarlo de nuevo en su isla, y como el pájaro melancólico fue eliminado hace muchos años por nuestras manos salvajes, debemos sentarnos sobre la roca de un cerro y esperar toda la vida, pedir hasta que nos sangren los ojos para convertirnos en dodos por unos instantes, unos instantes que duren toda la vida, que son un par de años, que son toda la existencia para el dodo, que es el principio y el fin del orden de las cosas en el universo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-7904838641626197219?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/7904838641626197219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=7904838641626197219&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7904838641626197219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7904838641626197219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/02/dodo.html' title='Dodo'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-3649160668359080657</id><published>2009-02-24T15:56:00.000-08:00</published><updated>2009-02-24T16:55:27.278-08:00</updated><title type='text'>Camino y piedra</title><content type='html'>Cuando vivía en mi pueblo, las noticias de la ciudad llegaban con eco, masticadas, lejanas. Era un microclima, decía yo, y me enojaba. Un día llegando a la ciudad le dije a mi primo "mirá lo que es esto" (los taxis gruñían como tiburones alrededor del colectivo), le dije que la ciudad te tiraba abajo y él me respondió: "sí, es verdad, pero la ciudad te da anonimato, te cobija sin importar quién sos, no te juzga, te esconde". Me dejó sin palabras, puse cara de "es cierto" y luego con el tiempo lo fui comprendiendo. Me escondí entre el cemento, me olvidé del cielo. Amurallado en mi departamento la vida era algo ajeno; y yo, un anónimo, uno más, alguien que no existía, sin peso, leve, muerto en vida, al costado. En los pueblos todos saben quién sos, la mirada del otro es pesada como un yunque. En la ciudad te ignoran. Me quedé en la ciudad. Lo gris de los edificios se fue metiendo en mi casa, como un preso que no conoce más que sus rejas y cuyo horizonte es la pared. Me deprimí, que es la forma más idiota de la tristeza. Me inmovilicé. Pedí ayuda a una mamá y a un papá. Creí en Dios y dejé de creer al rato. Me atosigué de noticias, de titulares y volantas, de programas de televisión, de realidad. De realidad, así decía yo, la realidad está en la ciudad. Eso creía. La realidad está acá, no en los pueblos adormilados del interior. Eso creía hasta que me fui al norte de Córdoba, años más tarde. Allí hay muchos cerros, algunos tienen plantas y árboles antiguos, otros piedras, y entre todos ellos hay uno de rocas rojas como la piel del indígena que lo habitó hace años, en otro mundo, en otro sueño, en otra realidad. Se llama Cerro Colorado. No es demasiado alto ni demasiado vistoso desde lejos, pero en su misteriosa soledad parece absorber las almas de los que lo visitan. Hace miles de millones de años que conoce la tierra que lo sostiene y los ríos que lo bañan, que da cobijo entre sus dolorosas piedras a las aves y los pastos sufridos. El hombre no era ni siquiera un insecto y el Cerro Colorado ya estaba ahí, inmutable, bello en su tosquedad, haciendo enmudecer al silencio. El Cerro tiene memoria de años puros y tristezas soleadas, en sus rocas se guarda el secreto de la tierra para el que sabe mirar. Bajos sus aleros los indígenas pintaron lo indecible, lo que el paisaje les quitaba en palabras lo volcaban en dibujos. Un guanaco, un cóndor, unos cerros. Nada más. Desde arriba del Cerro se puede escrutar el infinito, que es una selva serrana interminable, un mundo enclavado en la realidad de las rocas. Ahí, sentado bajo un mato, agradeciéndole la sombra, supe la verdad, como sin querer: no hay más realidad que el Cerro Colorado. Los problemas de los hombres de la ciudad quedan pequeños y ridículos frente a la verdad colorada del Cerro. Las noticias ya no sonaban lejanas, si no directamente extrañas, bizarras, provenientes de un mundo pegajoso y fútil, como de un circo de hormigas con cerebro de mono. Bajo el cobijo de un mato, en el Cerro Colorado, fui anónimo también, como en la ciudad, pero de un modo radicalmente distinto. Mientras en la ciudad la soledad atosiga, en el Cerro la soledad libera; mientras en la ciudad la tristeza es depresión, en el cerro es belleza; en la ciudad el anonimato es desprecio, en el cerro es respeto; en el Cerro Colorado uno es anónimo porque la naturaleza aplasta el ego, en la ciudad el anonimato es producto de una indiferencia atroz. La poca gente que vive bajo el Cerro Colorado conoce el valor de cada paso, el sonido de las suelas contra las piedras añosas, se saluda cuando se cruza con alguien aunque no lo conozca. En la ciudad, ya de vuelta del Cerro, en la calle nadie me saluda, y los que lo hacen, al salir yo de mi edificio, lo hacen con una impostura insoportable. Caminé unas cuadras. Una tristeza infinita me acompañó. Sentí que el Cerro Colorado me había ganado el cuerpo. Sentí que el paisaje se había hecho dueño de mi vida, de mi andar, de mis pensamientos, de mis palabras. Añoré su silencio con una necesidad urgente. El Cerro me llamaba con amorosa cautela. De pronto, la ciudad se me hizo fantasía. Mis raíces habían quedado en esos cerros, en esos valles, en esa lejanía que era mucho más cercana que el cemento y los autos y la gente, vacía y anónima. Sin darme cuenta, seguía viviendo en el Cerro, mi memoria estaba allí, mis raíces habían crecido en esos pocos días, mientras que la ciudad en la que viví tantos años me quemaba las raíces todos los días, como si debajo del asfalto hubiese un fuego que asesinara lo perdurable y hermoso de este mundo. Extraño el Cerro Colorado como nunca pensé que lo iba a extrañar cuando estaba frente a él, con mis ojos tratando de asimilar el paisaje. Todos nosotros moriremos, todas las noticias pasarán, los problemas desaparecerán y volveremos a inventar otros, y el Cerro seguirá ahí, hermoso, enorme, eterno y tierno como una plantita con las raíces llenas de tierra. Nada más me queda para decir que esto: perdón, perdón por ser tan torpe y tratar de ponerle palabras a lo que está más allá de lo decible (las nubes allí son cartas de amores lejanos), me siento incómodo contando lo que no puede ser contado, ocurre que hoy un fuego quemó mis pies, me hizo temblar la espalda y me quebró en dos. Yo vivo en Cerro Colorado aún estando en la ciudad. Ahí, en el norte de Córdoba, está la casa espléndida, la de siempre, la que nunca tendríamos que haber abandonado. Perdón de nuevo, dice este humilde escritor de palabras bruscas y atolondradas, que de ahora en más comparará todo lo que escriba y todo lo que haga en su vida con la belleza del Cerro. Si alguna vez llegara a crea algo, a hacer de mis días un poema que sea la mitad de bello y pleno y eterno que el pastito que nace en una roca cualquiera del Cerro, entonces que me den un poncho, un sombrero y una guitarra, me voy a dormir tranquilo, a fundirme en la tierra, a hundirme en el río, a evaporarme y ser nube, para caer como lluvia y adornar por un segundo la cumbre del Cerro Colorado. No hay otra gloria ni otra felicidad posible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-3649160668359080657?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/3649160668359080657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=3649160668359080657&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3649160668359080657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3649160668359080657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/02/camino-y-piedra.html' title='Camino y piedra'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5573879829021209800</id><published>2009-02-01T15:49:00.000-08:00</published><updated>2009-02-01T15:50:36.060-08:00</updated><title type='text'>No estoy ahí</title><content type='html'>Qué es el hombre, qué es, qué es, le dice el niño al padre, y el padre rascándose la cabeza le dice que no sabe, que no sabe lo que el hombre es, que le pregunte al árbol más lejano, el que crece solitario y sin sentido, el que nunca fue pequeño, el que nunca muere, el más antiguo entre las cosas más antiguas del universo, y el niño arma el bolso y sale tranquilo a visitar el árbol más lejano y más antiguo, en el camino no se pregunta nada porque en su cabeza sólo existe una cuestión que lo angustia, qué es el hombre, qué es el hombre, se lo preguntó su abuelo antes de morir, le dijo que él no moría porque nunca había sido, que había sido miles pero ninguno él, ése que moría, que recién era el que moría minutos antes de morirse, y que durante su juventud había estado preso y había sido amado, odiado, ignorado, amante de la literatura, navegante de los mares, pero que entre todos esos seres que habitaban en su mundo ninguno era el que moría, entonces, nieto, qué soy, quién muere, de dónde sale este miedo, averigua hijo qué es el hombre, cuál de todos somos, si es que en verdad existimos, no nací sin antes haber muerto y no fui niño (decía el abuelo) sin antes haber dado un tiro al bebé que jamás existió; mírame, muerto y sin embargo no estoy aquí. El camino era largo como la pena, las piedras eran hondas como la oscuridad de la noche, y sobre el vacío se recostaba el árbol, apenas viejo en su eternidad. El niño le preguntó qué es el hombre, pero el árbol no dijo nada, quedó callado como callada estaba la luna. El niño preguntó nuevamente y al no encontrar respuesta golpeó el tronco con angustia y desengaño y se tiró  con los dientes apretados sobre la tierra húmeda para intentar dormir. El niño se hizo adulto, envejeció cambiante, con el lamento de crecer y marchitarse, de no encontrarse jamás, y no comprendió a las personas que no cambiaban, que era siempre una en su vacío, que tenían su ser fijado en las costumbres, en los usos y las costumbres, en la maquinal copia de los modales y los pensamientos, en la educación petrificada y caduca, en la moral putrefacta, ellos vivían en el vacío del ser, jamás cambiaban, eran constantes, se fijaban objetivos nimios, vulgares, y los conquistaban sin cambiar, eran doctores nacidos en familias de doctores, algunas noches se permitían ser otros pero enseguida volvían a sus máscaras, máscaras que disimulan el vacío del no-ser, en cambio yo fui escritor pero no soy escritor, fui poeta pero no escribo poesías, fui mecánico pero olvidé como hacerlo, soy marxista y luego anarquista, creo en dios y luego lo detesto, amo a Jesús para escupirlo, soy tantas cosas, tantas cosas, profundamente, no una moda, he sido tanto y no soy nada, y no he fallado, es que la naturaleza del hombre (dijo el árbol) es un péndulo sobre la falta de identidad, hoy eres francés y mañana búlgaro y pasado mañana te preguntas qué es ser francés o búlgaro, si eso realmente te constituye como ser y te das cuenta que no, que sos de River, de Juventus, de Boca, pero que nadie es de Boca o de River, o búlgaro, que todo es un invento y luego te encuentras convertido en cínico y te asqueas de ser cínico y prefieres creer en algo, entonces te aferras a la naturaleza, que nunca defrauda, y te gustaría ser tallo de la flor más pobre pero es imposible porque eres hombre, tristemente un hombre, no puedes dejar de ser, jamás, de buscar aferrarte y entonces, niño (dijo el árbol), te daré la respuesta: el hombre es la alegría de no ser y al mismo tiempo de ser todo, su arte debe ser el cambio, hoy campesino, mañana amante, poco importa si lo que guarda en su bolso es una planta que hecha brotes en la oscuridad. Y así, un día, comprendió las sabias palabras del árbol y se borró la cara, se desdibujó las facciones, se eliminó de la tierra en busca de la auténtica verdad, que es el cambio, la verdad es que no existe verdad, la certeza es la búsqueda de la certeza, somos cuando nos liberamos y buscamos incasablemente el ser, pero esa búsqueda no debe tener final, el anhelo no debe ser el hallazgo del tesoro, sino la poética búsqueda, la plenitud del heterónimo. Soy todo lo que me rodea, soy mis libros, mí música, mi palabras, mi mirada en otra mirada, y a la vez no soy nada de eso, soy un cowboy, un negro que toca la guitarra con las manos doloridas, soy un fantasioso en un mundo  de jirafas, soy el realista que ama las cosas, soy el aventurero que migra de ciudad, soy el burgués que quiere su hogar, soy el creador, soy el perdedor, el ganador, el amado, el que no tiene eje, el que no está, pero jamás el mentiroso, jamás el hipócrita, jamás el de palabras falsas, jamás porque sencillamente no miente quien hace de la mentira un arte y quien aplica el arte a su vida, no soy el que miente con la risa, soy el que ríe sin carcajadas, soy el que se enreda en palabras y busca la plenitud del instante perpetuo bajo el árbol, sobre la tierra húmeda, esperando la respuesta del árbol más viejo, para recibirla y luego olvidarla y no estar ahí y no ser nadie para ser todos y no morir nunca excepto todos los días.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5573879829021209800?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5573879829021209800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5573879829021209800&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5573879829021209800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5573879829021209800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/02/no-estot-ahi.html' title='No estoy ahí'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5636379929772161480</id><published>2009-01-06T13:23:00.001-08:00</published><updated>2009-01-06T15:57:25.222-08:00</updated><title type='text'>Historias breves</title><content type='html'>Ismael gana la lotería y se tira del séptimo piso de un edificio. Jorge deja a su novia y comienza una vida de desdichas. Sabrina mira la televisión y descubre que la felicidad es posible. Carlos juega con su nieto en la plaza y llora de tristeza. Amalia se recibe de psicóloga y decide dedicarse a escribir poesía. Antonio se tropieza en la vereda y antes de morir por el golpe recuerda que se olvidó de comprar el pan. Analía desarma el arbolito y recuerda lo cruel que era su profesor de segundo año. Guido no puede parar de reírse mientras duerme en el hospital. Román estudia Derecho y piensa que estudiar no sirve para nada. Marcelo maneja su auto y lo asaltan unas ganas terribles de chocar a la moto que tiene enfrente. Ernesto entra a la oficina y se pone a bailar en puntas de pie. Mariana se pinta los labios y se mete a la ducha. Catalina vende los zapatos de nene que nunca usó. Lorena corre una maratón desde el borde de su cama. Pedro se lastima el dedo y descubre la verdad sobre la vida. Valentina mira a su papá desde el suelo y lo comprende todo y se rie y se babea. Joaquín se pone el chupete en la boca mientras el sol le dice algo. Albertina nota cuánto le cuesta dar la vuelta manzana y se siente más viva que nunca. Martín se vuelve ateo y decide estudiar para ser cura. Alejandro se va de vacaciones con su familia y pasa los peores días de su vida. Julio quiere infinitamente a sus padres y los asesina a cuchillazos. Ludmila se droga todos los fines de semana y de lunes a viernes trabaja en un cotolengo. Muriel es la más hermosa e inteligente de la clase y se dedica a robar supermercados. Rolando extraña a su hijo a pesar de que no es padre. Margarita se descalza y no sale nunca más de su casa. Julián sale a correr desnudo y todos los ignoran. Luis descubre quién es el asesino y decide no decírselo a nadie. Facundo está tirado en el sillón y se da cuenta que su perro lo entiende. Gabriela es nombrada ministra y no ve la hora de volver a su casa a matar mosquitos. Nicolás duerme profundamente hasta que se despierta y vuelve a soñar que duerme. Carolina es la intelectual más importante de Francia y no puede atarse el pelo correctamente. Mirtha se peina, se maquilla, se viste, y corre por la terraza tratando se agarrar a su hermano. Miguel no encuentra a su gatito y se pega un tiro con la escopeta de papá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5636379929772161480?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5636379929772161480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5636379929772161480&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5636379929772161480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5636379929772161480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2009/01/historias-breves.html' title='Historias breves'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-3007587094593783285</id><published>2008-12-20T15:35:00.000-08:00</published><updated>2008-12-20T15:59:15.750-08:00</updated><title type='text'>Embrujo</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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La noche es un remanso de sombras que caen sobre un difunto. La iglesia es un edificio apenas, recortando la vista, con el reloj como luna, con el edificio enorme tapando lo que resta. La noche calma al día y no significa nada. La noche es caminantes que nadie conoce haciendo ssssh, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;silencio con el dedo, silencio que la noche habla. Que la noche habla y no dice nada. La noche se maravilla de estrellas. Primero se enciende una, chiquita,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lejana, luego se apagará para dejar paso a otra más cercana, y luego, ya en la oscuridad plomiza, no habrá lugares para diferencias: la estrella es siempre la misma estrella, ni abajo ni arriba, ni lejos ni cerca, simplemente estrella, multiplicándose como papel picado, una estrella que parece miles, que parece miles pero que no tienen número, ni principio, ni final. No hay luna. Las cosas se hacen un bollo en la cama de la noche. Aparecen de nuevo, con formas inusitadas. La noche es el cielo como verdaderamente es, sin la excepción de un sol cercano y generoso. La noche nos devuelve al plano correcto, aplasta el ego, nos deja vacíos si estamos vacíos, nos regocija si estamos alegres, nos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;deslumbra si somos poetas. Sólo los necios perturban a la noche, sólo los que le temen la quiebran con ruidos y luces de colores chillones. Le temen a la noche, y quien teme a la noche no conoce nada de la vida. La noche en el campo es la forma desconocida de la muerte, ahora, ahí, detrás del arbusto que no vemos. La noche es la paz de los que no tienen paz. La noche nunca llega sin avisar, la noche simplemente se posa sobre el cielo, como una mujer que arropa un bebé. La noche nos tiene compasión de madre porque ignoramos su secreto más hondo: que detrás del velo de la oscuridad se esconde el todo y la nada, silenciosos, infranqueables y sencillos.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-3007587094593783285?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/3007587094593783285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=3007587094593783285&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3007587094593783285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3007587094593783285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/12/embrujo.html' title='Embrujo'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-4867596927888268755</id><published>2008-12-08T14:55:00.000-08:00</published><updated>2008-12-08T15:29:37.787-08:00</updated><title type='text'>Estaban casados y eran felices</title><content type='html'>¿Por qué pensás que dije lo que dije si yo fui muy claro cuando te dije lo que vos bien sabés que te dije y al decirlo no quise ofenderte? Si yo te hubiese dicho otra cosa, es entendible que me digas esto ahora, pero yo no te dije lo que vos decís, lo que vos decís lo inventaste y me lo estás diciendo para que yo te diga lo que no te voy a decir. Claro, me decís que en realidad dije algo pero que dije otra cosa para mis adentros, pero yo te juro que cuando te dije eso quise decir exactamente eso y no otra cosa, si te hubiese querido decir otra cosa te la habría dicho sin ningún problema, pero vos siempre dale que te dale con que en realidad me quisiste decir otra cosa y que lo dicho y no lo dicho, si al fin y al cabo lo que te dije está claro como el agua, no sé por qué interpretás algo que yo no dije, yo cuando vos me decís tal cosa te contesto algo igual a esa cosa, no salgo con decirte lo que mi abuelita me dijo que te dijera y la gran perra dijo una vez que me dijera para que vos después no te ofendas por lo que digo. La forma en que te digo las cosas no es clara, me decís, y qué querés decir con eso eh, que no digo las cosas claras, a ver por qué, explicame, decíme por qué, si cuando digo algo en el trabajo siempre todos me entienden, nadie me dice que lo que digo no se entiende, todos por el contrario me dicen "qué bien lo que dijiste", entonces no te entiendo, es decir sí entiendo lo que decís pero no comparto lo que decís, si tanto problema es lo que te dije retiro lo dicho y a otra cosa, no se habla más, mirá qué fácil, cuando yo digo basta es basta, así de sencillo, cuando digo perro es perro, no digo perro y digo vaca, digo lo que digo, y se acabó, tan difícil es de entender lo que digo para vos, ya me lo dijo una vez mi mamá, que no me metiera con vos, me lo dijo y me lo dijo, me lo repitió mil veces, y yo no le hice caso, no escuché lo que me dijo, si me lo dijiese ahora sería otra cosa, te digo en serio, y pensar que antes que te dijera lo que sencillmanente te dije pero que vos interpretaste de otra manera, éramos muy felices, nos casamos lindo, luna de miel en las Cataratas, y ahora por una oración mal dicha o malinterpretada todo lo hicimos se nos va por la borda. No, no, escuchame bien lo que te digo, no te dije que tenés que ir al borda, dije que la relación se va por la borda, entendés lo que querés, además cómo voy a decir lo del borda si el borda es para hombres, encima de decir lo que yo no dije decís cualquier cosa, no pensás, decís "mu" y yo dije "la", esto no da para más, ¿cómo puede armarse semejante escándalo por algo que no dije? Me decís que estuve desubicado, pero en realidad la desubicada sos vos, porque yo no dije eso, lo que vos me decís que dije sale de tu mente perversa, está bien que era una cena pero yo no dije nada sobre eso, vos y tu mamá interpretan cualquier cosa, y ahora resulta que llegamos a nuestra casa y me decís que dije esa barbaridad cuando en realidad yo no la dije, pero claro ahora cómo demuestro que yo dije otra cosa, no hay manera, y ya está, ya fue lo nuestro, la próxima vez no hablo y listo, o hablo pero cuando hablo digo cosas ordinarias, ni un pensamiento digo, o mejor digo lo que vos querés que diga, a ver decíme, decíme qué digo, así la próxima no hay dobles lecturas de mis dichos, o sabés qué, ahora yo voy a inventar todo lo que me decís, entonces cuando digas "vaca" yo pienso "mulas", y si pienso en "mulas" pienso en "ciervos" y si digo "ciervos" digo "cuernos" y si digo "cuernos" digo "infidelidad" y listo, cuando vea al abogado le digo mi interpretación de tus dichos y pido el divorcio, para eso están las abogados, te dicen todo clarito y te hacen firmar papeles para que después no venga cualquiera a decir que no dijiste que lo que en realidad claramente dijiste. No me digas mentiroso, porque eso me pone mal, no me lo digas más. Yo te juro que no dije lo que en realidad vos decís que dije, y aparte si lo hubiese dicho cuál es el problema, yo digo lo que quiero, mirá si vos me vas a venir a decir que yo diga lo que vos querés que diga, ya estoy grandecito como para decir lo que se me canta, así que sí, dije lo que vos decís que dije, lo dije y me la banco, y la próxima vez lo digo sin pelos en la lengua, clarito, para que lo entiendan sin vueltas todos y yo me ahorre tener que decir todo lo que te estoy diciendo ahora. Yo por ahí no digo las cosas como a vos te gusta, pero no por eso me tenés que acusar con algo que no dije. Mejor dicho, que dije pero que no era lo que había que interpretar, o por lo menos lo dije para mí, era un doble sentido, pero nunca dije eso en el sentido que vos pensás que lo dije. Ya no sé si estamos discutiendo por lo que dije que vos decís que dije, o por lo que en realidad dije y vos decís que no debería haber dicho. Como dice el dicho: "la mirada es el lenguaje del amor", por eso desde ahora propongo que en nuestras próximas charlas, si es que hay próximas, no digamos más nada, que todo sea con miradas, y listo, no voy a tener que aguantarme tus dichos, y aparte la mirada cuando dice no dice mentiras, como decía mi profesora de Lengua en la secundaria, decía muchas estupideces, pero una vez dijo esa frase que recién te dije y me quedó grabada, pobre mi profesora, que encima cada vez que decía la lección la volvía loca diciendo cosas inventadas, le decía que Borges hizo tal cosa y ella me decía que no, y yo lo decía que sí, y ella me decía que no, y entonces así nos quedábamos un rato discutiendo y yo ganaba tiempo diciendo esas mentiras para que llegara el recreo. En fin, ¿qué estaba diciendo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-4867596927888268755?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/4867596927888268755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=4867596927888268755&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4867596927888268755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4867596927888268755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/12/estaban-casados-y-eran-felices.html' title='Estaban casados y eran felices'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1251211494178009081</id><published>2008-12-07T06:14:00.000-08:00</published><updated>2008-12-07T06:16:36.153-08:00</updated><title type='text'>Una palabra, dame una palabra</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Más allá del "hola" y del "chau", nunca nos sentamos a hablar, y eso que (por lo menos yo lo veo así) tenemos mucho en común. Lo sé por tus gestos, por tus costumbres, por tu gusto por los gatos y los discos de vinilo. No, nunca charlamos acerca de nada importante, pero así y todo creo que de esta manera es nuestra relación, nuestra pequeña relación. Si yo me enamorara de vos, o si yo intentara crear una amistad (aunque, estoy seguro, esto que tenemos es amistad, una amistad sin palabras), entonces ya no seríamos nada, se acabaría nuestra relación, que es ahora tan perfecta, tan callada, tan distante y sin embargo tan cercana y tan verdadera. A pesar que vivís en el departamento de al lado, que pasan muchos días y no sé nada de vos, nuestra relación se basa en los encuentros que no son, en lo no dicho. ¿Cómo podría ser de otra manera? Vos sos callada, tímida, eso dicen. Bah, me imagino que eso dicen, porque eso dicen de mí y nosotros somos muy parecidos. Ya sé, no sos callada ni tímida, simplemente estás contenta con vos misma y no le tenés miedo a la soledad. Pero al ser vos así y yo también ser así, ¿cómo podríamos comunicarnos de otra manera? La gente en nuestro edificio grita cuando habla, insulta, se pelea, y la mayoría de las veces dicen huevadas. La vecina del otro lado tiene unas amigas que la visitan de tanto en tanto. Nunca dicen nada, a pesar de charlar como cotorras, y sospecho que a ninguna le interesa en verdad la vida de las otras. En cambio, de tu lado nunca escucho ningún grito, a veces música, pero nada más. Y música muy linda y suena muy despacito. Nunca te oigo reírte a carcajadas, y es otra cosa que me llama la atención. En el edificio, vos lo sabrás, pero también en mi trabajo y en casi cualquier ámbito, mucha gente se ríe a carcajadas, como para que los otros escuchemos cómo se ríen. Nunca tuve ni pude ver de lejos una reunión de gente sin que nadie se riera, salvo que estuvieran planeando un asalto o un atentado. ¿Por qué esa necesidad de reírse en cada oración? ¿Será que muchos son "tímidos y callados" pero no se animan a admitirlo? ¿Cuándo aprendemos a falsear la sonrisa? Sabés qué, para mí en ese momento empezamos a morir, cuando simulamos nuestra sonrisa. ¿Cuándo nos acostumbramos a las palabras falsas, hasta el punto de no diferenciarlas de las reales? Muchas veces estoy en cumpleaños, en casamientos, en fiestas en general, y me veo forzado a mentir y a mentirme, que es lo más doloroso. A veces siento ganas de salir corriendo. ¿Por qué nos tenemos tanto miedo, por qué nos ponemos tantas barreras? La gente conoce a mucha gente, y cuanta más gente conoce alguien es mejor visto. Eso me lo dijo una vez una persona. En realidad no me lo dijo a mí, escuché que se lo decía a otro, y se lo decía no como algo malo, sino como una especie de consejo. A mí me resultó un espanto. Tengo dos amigos, y siempre nos reunimos por separado. Hablamos, a veces. Callamos, a veces. No importa. Como pasa con vos, como pasa con los gatos, que se entienden mirándose, que no falsean sus impulsos. Tengo un gato naranja (a vos te gusta muchísimo), que cuando llega alguien a mi departamento o &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;le huye, se le paran los pelos, se esconde, se aleja, y luego se queda solo, tranquilo, durmiendo, o es mimoso, ronronea, duerme en tu falda. No sé en qué se basa para que alguien le caiga bien o mal (vos le caés muy bien), pero a mí me basta con saber que a él no le gusta cierta persona, porque sé que no se miente y sé que no se miente porque no tiene necesidad de hacerlo. Cuando hay reuniones grandes, mi gato se esconde y no logro encontrarlo hasta que se van todos. Hay un gato callejero que todos los días se sienta en la terraza del edificio de enfrente y mira a mi gato. Y mi gato lo mira. No se maúllan, nada. Se miran. Lo hacen todos los días, a la misma hora. Si se conocieran más de cerca, quizás se pelearían, se rasguñarían y se lastimarían. Pero ambos saben que de esta manera es como mejor pueden llevarse, cada uno en su lugar, solos, tranquilos, respirando el aire nocturno desde el balcón y la terraza. Así se me hace que es nuestra relación. A veces me siento tentado de tocarte el timbre, invitarte unos mates y ponernos a charlar sobre no sé, tu trabajo, tus cosas, tu música, tu… pero sería todo tan forzado, y con vos no es así, con vos es todo chiquito, irreal, insignificante, hermoso, como esa nena que nos gustaba en el jardín de infantes a la que nunca le dijimos nada pero que extrañamente recordamos con enorme cariño. Me da un poco de vergüenza decirte esto (¿ves? Incluso entre nosotros existe el miedo al juicio negativo del otro), pero durante la secundaría, tendría yo doce o trece años, estuve mucho tiempo enamorado de una chica dos años más grande a la que nunca le dije nada. Pero nada de nada. Creo que sólo una vez cruzamos un “qué hora es” de parte de ella (imagináte, fue un día felicísimo ése), pero lo otro eran miradas. Ahora que lo pienso con el cinismo que dan los años, es muy probable que la chica ni me registrara, pero en ese entonces estaba convencido que las miradas eran correspondidas. La miraba descaradamente, a los ojos, de lejitos, y con eso pretendía decirle todo lo que no me animaba a poner en palabras. Vivía en tal fantasía que estaba convencido que era mi novia. Con un amigo me refería a ella como “mi novia”. Hasta le mandé una carta de forma anónima, que nunca supe si recibió o no. Con palabras formadas por letras recortadas del diario, decía esto: “dedicado a Dios y los elementos”. No sé por qué puse eso, lo habré leído en algún lado. Puse eso por poner algo nomás. ¿Podría haberle declarado mi amor? Seguramente, pero en el fondo sabía que la relación era así, distante, platónica, si querés decirle así. Nunca se cruzó por mi cabeza hablarle, decirle cuánto la quería, eso significaba el quiebre del amor, el fin del hechizo, las palabras del científico que desencantan el acto de magia. Sin embargo, a pesar de todo esto que te cuento, a mí me gusta hablar, me gustan las palabras, no soy nada tímido. Es más, detesto la timidez, me parece un acto de cobardía, y te juro que en ninguna de mis actitudes hay cobardía, que todos mis actos son así porque yo quiero que sean así, porque descubrí hace algún tiempo que es imposible ser quien no soy, que me da un miedo atroz caer en la espiral de las palabras falsas, que me parece un gesto de dignidad y de rebeldía asquearte frente a las oraciones hechas, frente a los lugares comunes. Para conseguir mi primera novia tuve que fingir mucho, tuve que hacerme pasar por quien no era, tuve que caerle bien a gente que no me interesaba. Duró dos meses ese noviazgo. Estuve deprimido tres años. Bah, “deprimido” no, triste, pensando en ella. Pero la angustia fue cediendo, hasta que un día, tomando algo con un amigo en un bar, le dije: “no voy a fingir más en mi vida, así soy yo, prefiero que me quieran dos personas pero que me quieran con mis defectos, con mis miserias, con mis frustraciones y obsesiones, que me quieran en mi soledad, antes que me quieran muchos pero superficialmente”. Mi amigo hizo un silencio, se terminó de tomar la cerveza y no dijo nada. Yo tampoco dije nada. Nos quedamos mirando por la ventana, tranquilos, como si los dos fuésemos uno, cómodos como en el seno materno, sin distancias, sin buenos modales, sin mentiras, sin falsedades, como pasa en la verdadera amistad. Dos siendo uno.  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1251211494178009081?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1251211494178009081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1251211494178009081&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1251211494178009081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1251211494178009081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/12/una-palabra-dame-una-palabra.html' title='Una palabra, dame una palabra'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-4804401478725921048</id><published>2008-11-29T07:11:00.000-08:00</published><updated>2008-11-30T18:27:11.256-08:00</updated><title type='text'>La vida es un círculo, cuadrado</title><content type='html'>Chucky pisa un papel, se resbala  y cae de espalda sobre el asfalto mojado, un colectivo que viene silbando smog no lo ve y le pisa la cabeza. El colectivero, aterrorizado, grita en el medio de la calle. Se imagina: la mirada de los vecinos, los reproches de su esposa, el juicio, quizás la cárcel. En las semanas siguientes, entra en una profunda depresión. Intenta suicidarse. Sólo se quiebra la columna. Su esposa le pide el divorcio. En el hospital, un médico lo anestesia sin saber que el colectivero posee una rara alergia al propofol, que lo mata. El anestesista es despedido. Entra en una profunda depresión. Se replantea su vida. Se va a vivir a Perú. En Perú conoce al amor de su vida, Ana. Se casa y tiene dos hijos con ella. Empieza, de a poco, a dedicarse nuevamente a la anestesiología. Al cabo de dos años, ha ganado mucho dinero. Conoce a Julia. Hermosa. Se enamora. Ana los descubre una noche. De un cuchillazo mata a su esposo. Julia se esconde en un rincón del dormitorio, aterrorizada. Agarra un florero y se lo parte en la cabeza a Ana. Se va corriendo, desnuda. Un vagabundo la ve. En la calle no hay nadie. Julia le dice al vagabundo que llame a la policía, pero el vagabundo la amenaza con un cuchillo, la lleva a la esquina y la viola. La policía arresta al vagabundo. En una cárcel de Lima conoce a Martín, una mula argentina detenida en Perú por posesión de cocaína con intención de venta. Martín y el vagabundo se hacen amigos. Luego de cinco años, Martín es liberado y vuelve a su país. Se reencuentra con su familia, comen el domingo un pollo a la parrilla. Felicidad. Martín muere atragantado. Su madre llora desconsolada, entra en una profunda depresión, se encierra en su casa, sola, a oscuras, no sale durante días. Escape de gas. Muere. La encuentra tendida sobre la cama, boca abierta, ridícula en su vestido desteñido floreado, el mellizo de Martín, que sufre de epilepsia. Dos días después le agarra un ataque de epilepsia mientras cruza la calle. Pasa un colectivo y le pisa la cabeza. El colectivero grita, desesperado. Depresión, divorcio, suicidio, hospital, error, muerte. El anestesista viaja a Uruguay, se oculta de la Justicia, pasan los años, la conciencia ya no molesta, empieza una nueva vida, pesca un gran pez en La Paloma, riquísimo, frito, lo come. Espina. Se queda mudo, no muere. Se pone de novio con una chica ciega. Ciega ella y él mudo, son felices aproximadamente durante dos meses. Al tercer mes, tienen siameses. Los deben separar. Uno morirá. Mueren los dos. Hay crisis en la pareja. Una noche, el anestesita se escapa, la deja sola a la ciega, a su amor, a su pata coja. Tres segundos. En el primero, siente que la extrañará. En el segundo, se siente feliz de ser mudo. En el tercero, una maceta le rompe la cabeza. La señora estaba limpiando, no se dio cuenta. Era una hermosa azalea, se la había regalado su hermano, hace unos cuantos años. La señora se esconde, no dice nada, ni siquiera sabe que acaba de matar al anestesista. Al otro día sale de vacaciones (un tour por Perú) y no quiere que nadie la moleste. Duerme como siempre, desayuna como siempre, hace el equipaje, se toma un taxi, luego el avión. En Perú el viaje empieza mal: la roban antes de llegar al hotel. El ladrón es el vagabundo violador, que acaba de salir de la prisión. Escapa con todo el equipaje de la señora. Con los dólares que encuentra en una de las valijas vive tranquilo, sin sobresaltos. Sin embargo, la gente lo mira raro, no puedo escuchar música, ni ver películas, porque se siente culpable por todo, porque siente que todos los señalan, se tortura, se marea, decide robar. Robar y violar. A una turista. La turista queda embarazada. Quiere suicidarse. Quiere arrancarse al bebé. Se convierte al evangelismo y decide tenerlo. Es una bendición. De Perú viaja a su país, México. De México a Estados Unidos, como inmigrante ilegal, con su hijo bastardo. Le pone Chuck. En la escuela los amigos le dicen Chucky. A los quince, Chucky es un drogadicto consumado. Probó: marihuana, éxtasis, cocaína, LSD, heroína, metadona, ketamina, anfetaminas. Se enamora de Karina, una chica argentina. Se muda con ella, a Buenos Aires. Se drogan seis días a la semana. El séptimo descansan. Una noche caliente de Diciembre, Chucky descubre a Karina con otro. Se larga a llorar como un nene, la insulta en inglés y en castellano, golpea la puerta y se va. Al cruzar la calle, pisa una bolsa, se resbala y un colectivo le pisa la cabeza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-4804401478725921048?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/4804401478725921048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=4804401478725921048&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4804401478725921048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4804401478725921048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/11/la-vida-es-un-crculo-cuadrado.html' title='La vida es un círculo, cuadrado'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2517480153594960224</id><published>2008-11-20T13:49:00.000-08:00</published><updated>2008-11-20T14:18:18.646-08:00</updated><title type='text'>Miedo a la vida</title><content type='html'>La ciudad no tiene fin. Es un laberinto de autos, de pedazos de baldosas rotas, un conglomerado que sirve para que la gente gane más dinero y viva peor. Es el miedo a la vida. No hay otra cosa. Nada nos ata a la ciudad sin fin. Estoy en una calle cualquiera, entre dos calles cualquiera, camino dos cuadras y de nuevo en el mismo lugar. ¿Dónde está el comienzo? ¿Dónde el horizonte? Me subo a la terraza y un edificio me ha tapado el sol de las mañanas. Los días cesaron de comenzar. En la ciudad hay: charcos sucios que se agolpan contra los cordones de las veredas, pequeñas peleas entre novios, negocios que venden productos a ofertas inmejorables, hay ruido de bocina, hay silencio de charla, hay miles de personas iguales a otras miles de personas, hay remeras de colores, hay anteojos y maletines, hay colectivos monstruosos que devoran pasajeros, hay semáforos aburridos, hay tazas de café besándose con las cucharitas, hay gordos que esconden la panza, monedas que se caen al asfalto, hay edificios de caras borradas, hay luces que nunca se encienden, hay taxis y taxis y taxis y taxis y taxis y taxis, hay un guardia de seguridad que cuida enormes cantidades de dinero que no son suyas, hay una plaza de árboles ignorados, hay un perro vagabundo que se está muriendo de hambre, hay unas palomas inflando el pecho sobre el poste de luz, hay un viejo sucio comiendo arroz, hay un nene que le roba un celular a una señora, hay otro nene que mira por el balcón la infinita cascada de autos, hay una prostituta en la plaza esperando que se haga de noche, hay un papel de caramelo que es pisoteado por una moto, hay tachos de basura rotos, hay un colectivero que insulta a otro colectivo que a su vez insulta a su esposa que a su vez le pega un chirlo a su hijo que a su vez llora en silencio y carga al vizco de su clase, hay Bancos con las puertas cerradas, hay una vieja tirada en el suelo y unas señores comiendo ensaladas a su lado, hay postales a dos pesos, hay una estampita en la mano de una nena, hay amigos tomando cerveza, y hay tantas cosas más que nadie mira de tan acostumbrados que estamos, porque son las mismas cosas que todos los días aparecen en los mismos lugares en la ciudad sin fin, nada se modifica, todo es cíclico, como en el infierno, no hay manera de salir una vez que uno se ha atado a la ciudad. Para salir de la ciudad hay que seguir las siguientes instrucciones: tomar un micro de larga distancia, al destino que usted quiera, con un mínimo de 150 kilómetros de distancia, sentarse, observar (ahora sí) el horizonte, olvidarse que existen los autos, tomar una bicicleta, salir a pasear, ir al mar o al río, o a la montaña, dejar de tenerle miedo a la vida, dejar de vivir amontonados como palomas en un palomar, arriesgarse, jugarse, porque, al fin y al cabo, es ése uno de los actos de rebeldía más accesibles e inmediatos que podemos implementar. Estamos acá porque somos herramientras útiles para generar ganancias. Vayamos lejos, hay mucha tierra. Empecemos de vuelta. Donde no hay cárteles con publicidades. Ahí, lejos, donde los problemas existen, donde el hambre existe, pero donde la existencia cobra su dimensión verdadera. En las mañanas tendremos el horizonte, tendremos una brújula en el cielo y jamás nos perderemos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2517480153594960224?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2517480153594960224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2517480153594960224&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2517480153594960224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2517480153594960224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/11/miedo-la-vida.html' title='Miedo a la vida'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5579419428320374691</id><published>2008-11-05T15:48:00.000-08:00</published><updated>2008-11-05T16:32:59.823-08:00</updated><title type='text'>Condenados</title><content type='html'>El abogado se acomoda la corbata, pone su mejor cara de hombre civilizado y dice: "a los violadores hay que castrarlos". En el centro de la ciudad un hombre cualquiera, que no es abogado, que es un simple empleado, que está solo, que está tan solo, que está sólo porque no puede comunicarse, lo intenta, lo intenta, siempre, lo vuelve a intentar, no puede comunicarse (el departamento está sucio). Cuando se abre a los demás, se le cierran las puertas. No sabe hablarle a la gente, pero los quiere, se asoma por la ventana, ve a la secretaria, a la adolescente, y las quiere, pero todos lo ignoran (y el departamento está sucio). Nada cambiará en su vida, jamá nadie golpeará a su puerta y lo saludará, fatalmente se da cuenta de eso. Nada cambiará, siempre igual, siempre seguro. Para otros, es un alivio. Para él, un tormento. Todos los días encerrado en el departamento (sucio). Todos los días mirando televisión hasta que se le cierran los ojos, todos los días masturbándose mirando las revistas, todos los días la angustia de querer que alguien lo quiera. Piensa: ¿por qué nos atamos tanto? ¿Tanto nos cuesta hablarnos, mirarnos, tocarnos? Observa con odio cómo a muchos les resulta tan fácil comunicarse y amarse y adorarse. Son chicos y chicas lindas, agradables, bien vestidos, sonríen bien, están bien peinados, son buenos, se les nota, son buenos chicos, van al gimnasio, todo el mundo los quiere, quién no los va a querer. Es tan fácil todo para ellos. Pero para él, para el hombre del departamento sucio, no hay nada más complejo que comunicarse. Las barreras que le ponen los demás lo horrorizan. Nadie lo quiere como es, porque es una persona despreciable, y él simplemente no puede cambiar. Ya se dio cuenta de eso. La vida lo fue llevando por ese camino, casi sin querer, sin darse cuenta, y ahora es grande y no puede cambiar. ¿Qué hacer? Sin embargo, en su trabajo conoce a una mujer distinta. En verdad, no la conoce, simplemente la ve, todos los días la ve, casi que no puede dejar de mirarla. Al principio era una más, pero una vez le sonrió y eso bastó para que él la transformara en una obsesión. Nunca le habló. Soñaba con ella, vivía por ella, se masturbaba pensando en ella. Una noche, la siguió. Estaba hermosa, nunca había visto una mujer tan hermosa. Las tetas grandes y perfectas, la cola marcada por la calza (seguramente va al gimnasio, sí, seguro). Le dio asco su departamento sucio. Esa noche la cabeza le explotó. Todo giraba, lo prohibido lo excitaba, lo sacaba de la rutina, lo prohibido lo hacía amar la vida, lo volvía a la niñez, a la novedad de la vida, lo prohibido, lo inútil, lo sin sentido, el amor, la unión, la violencia, el dolor, el parto, la madre, la vida, la propiedad, la mujer. Al otro día salió decidido. Después del trabajo, la siguió unas cuadras, y en un rincón oscuro de la ciudad la golpeó y la violó. Se sintió triste y más vacío que antes cuando se tuvo que ir corriendo por los gritos de ella, sin poder decirle cuánto la amaba. El abogado, que ama a su mujer y a sus hijos, dice que no puede ser que los criminales entren por una puerta y salgan por la otra, que no podemos dejar libre a una persona que probablemente va a cometer otro crimen, que hay mantenerla presa por las dudas, condenada para siempre. El abogado dice eso, dice eso y no comprende, y no comprende y al no comprender ignora, y al ignorar odia, y al odiar nos separa, nos confunde, nos asesine. Luego regresa su cárcel con forma de chalet (y el chalet está muy limpio).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5579419428320374691?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5579419428320374691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5579419428320374691&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5579419428320374691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5579419428320374691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/11/condenados.html' title='Condenados'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-7541854418626328667</id><published>2008-10-27T16:03:00.000-07:00</published><updated>2008-10-28T15:48:52.498-07:00</updated><title type='text'>Sonata de amor para una madre</title><content type='html'>Canta el niño: "oh, madre, tanto me has querido que me has arruinado, todo tu amor me ha quebrado la voluntad, tu amor parte del miedo, tu amor es irreal, tu amor asfixia, madre, tu amor. Tan cobijado he estado del mundo exterior que no entiendo la vida. ¿Cómo puede amar quien no comprende? ¿Cómo puedo ver más allá del vestido de mi madre, que es todo el cielo oscuro que cubre el cielo real? Mira este cuchillo, madre, si no me dejas partir he de matarte, he de desangrarte hasta liberarme, madre, oh madre, yo no quiero verte morir pero debes dejarme partir, debes hacerte a un lado, debes desaparecer, debes dejar de ser madre y buscarte tu propio destino. Negarte, madre, es darme nacimiento. Yo no creo, lo sabés, en los ancianos que parecen que nunca fueron jóvenes, pero tampoco confío, madre, en los jóvenes que creen que nunca serán viejos. Todos los seres viven en mí, todos los tiempos pugnan en mí, todos brotan y quieren partir, atravesar muros, vivir en montañas, pero es necesario que tú me dejes crecer, que veas, que entiendas, que querer no es poseer, que preocuparse y sufrir no es amar, que la ausencia no es olvido. Yo no creo en religiones, banderas, ni razonamientos bien fundados, y sé, madre, que aunque un hijo niegue a su madre no puede evitar parecerse y atarse a ella; yo, por eso, no te niego, madre, te asesino con este cuchillo desafilado, a plena luz del día, en la vereda soleada si es preciso, porque lo mío no es miedo, no es negación, es apertura. Oh, madre, ya no quiero que seas mi madre, me lo pide el cuerpo, me lo piden mis sueños, me lo pide la necesidad, el hambre y el frío, y me lo piden los ojos bien abiertos, los ojos que ven a los otros, los otros que se funden en mis ojos, madre, quizás un día lo entiendas: todos somos madres, padres e hijos, todos hermanos, todos primos, sólo es cuestión de casualidad que me hayas criado y que yo te salude por las mañanas. Todos mis hermanos, todos mis padres, cualquiera mi madre, mi amada, mi estrella, mi serpiente querida, todos. No hay mal en este mundo, madre, sólo hay olvido y aburrimiento. Yo no te olvido ni me aburro, no me hagas caer en el tedio, madre, porque el tedio es la muerte en vida, es la atadura permanente. Sólo dejame partir, irme, quizás te extrañe, quizás retorne a pedirte ayuda en los primeros momentos, pero algún día sabré, madre, que quien resigna libertad por un poco de seguridad no consigue ni lo uno ni lo otro. Debo romper con tu cobijo de madre triste, debo romper con las enseñanzas del colegio y debo golpear mi cabeza contra el barro hasta moldearme de nuevo, pero sólo para ser el mismo. Nunca cambiaré, simplemente me revelaré. Ah, madrecita, pobre madrecita, consumiste tu vida en mí y pusiste tus esperanzas y pensaste que eso era amor, un amor inconmensurable, pero debes saber, madre, que no existe tal cosa como el amor incomensurable: todo amor es amor por ser mensurable, porque lo incomprendible no puede amarse, todo amor es humano, limitado, contradictorio, eterno en su fugacidad. El hombre es dialéctica pura, y así como te amé ahora te rechazo para siempre, y quizás mañana, tú en la cama apenas separada por un biombo con la muerte, y quizás pasado mañana, yo, con las manos ya limpias, nos encontremos en esa mirada del Hombre frente al Abismo, porque allí (no caben dudas, madre) todos somos hermanos, más hermanos que nunca de la vida".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-7541854418626328667?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/7541854418626328667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=7541854418626328667&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7541854418626328667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7541854418626328667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/10/sonata-de-amor-para-una-madre.html' title='Sonata de amor para una madre'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1748325684487915551</id><published>2008-10-17T16:51:00.000-07:00</published><updated>2008-10-18T21:08:02.048-07:00</updated><title type='text'>El hombre de la bolsa</title><content type='html'>¿Por qué existe el señor Barriga? Está el Chavo del 8, el niño desclasado y huérfano; está Don Ramón, el obrero empobrecido; está la Chilindrina, la nena caprichosa de clase baja; está doña Florinda, señora de clase media con aires de clase alta; está Quico, el hijo malcriado y egoísta, futuro abogado o médico; está Doña Clotilde, la Bruja del 71, la jubilada testigo de tiempos mejores; está el profesor Jirafales, el señor culto que viene de afuera y trae el romanticismo a la vecindad; y está el señor Barriga, que es el señor que cobra la renta, y que tiene un hijo muy pero muy gordo, haciendo honor al apellido de su padre. Porque el señor Barriga tiene mucha barriga, como su hijo, y tiene mucha barriga porque come mucho, y come mucho porque tiene plata, no como el Chavo, que tiene que sufrir incontables desaventuras para comer una torta de jamón. El señor Barriga, en cambio, tiene mucha plata y puede comer mucho y tener mucha barriga. Su hijo, lo mismo. Don Ramón muchas veces no puede pagarle, y el señor Barriga amenaza con echarlo y dejarlo sin hogar. Don Ramón hace changas y le pagan por su trabajo; cuando no trabaja, no tiene dinero. El señor Barriga, en cambio, no trabaja, es decir no genera producción, sólo recolecta la renta, y por eso también es que tiene tanta barriga. Es un parásito. Simplemente golpea las puertas de los vecinos, y los vecinos le pagan sin chistar, por lo menos los que pueden pagarle y se sienten orgullosos de hacerlo, como la tilinga de doña Florinda. Porque hemos sido educados para aprender esta regla básica: no es robado aquél que se deja robar. Si yo entrego mi dinero, y pienso que hacerlo es un acto de libertad, entonces no es robo, es una obligación y un derecho. Este giro, este idea que está patas para arriba, nos la inculcan desde pequeños, y es casi como el aire que respiramos: no podamos negarla sin ahogarnos. No obstante, lo cierto es que el señor Barriga es un ladrón, un parásito que no sólo es innecesario, si no que es perjudicial. El señor Barriga junta dinero, lo acumula, pero no produce, es un pirata civilizado, roba sin ser llamado ladrón (lo llaman señor y lo respetan). La farsa producida por este quiebre entre la realidad y nuestra idea de las cosas conduce a un conflicto inevitable: el señor Barriga acumula tanto y hace tan poco, empobreciendo a los don Ramón, que ya no sabe qué hacer con su dinero. Más comida no puede meter en su panza. Y además se da cuenta que de poco sirve tener tanto dinero si ese dinero no trabaja para uno. Entonces el señor Barriga invierte, compra (digamos) otros departamentos en otras vecindades y estafa legalmente a otros don Ramón. Pero, oh paradoja, eso le genera más dinero. ¿Qué hacer entonces? Al señor Barriga se le ocurre una idea genial: le presta la plata a don Ramón. Es una idea tan retorcida como la propiedad privada: don Barriga le roba la plata a don Ramón y después se la presta, con intereses. Es decir, le roba dos veces. Y el pobre don Ramón toma el préstamo porque necesita, además de pagar la renta, comprar su comida, pagarle las necesidades a su hija. En fin, necesita sobrevivir. Y el señor Barriga le presta. Pero, oh problema, un día el señor Barriga descubre que estrujó tanto la capacidad de ingreso de don Ramón que éste ya no puede pagarle el préstamo. El señor Barriga entra en pánico. El dinero que prestó a los don Ramón ya no existe. Entonces le aumenta la renta a todos, se vuelve paranoico, no presta más dinero, enloquece, llora, amenaza, patalea, hasta que al fin recibe una noticia tranquilizadora: don Ramón, doña Florinda, el profesor Jirafales, e incluso Quico y el Chavo del ocho le pagarán las deudas que contrajo por prestar el dinero. Y así la vecindad del Chavo volverá a ser feliz, y el señor Barriga podrá cobrar su renta, don Ramón sufrirá los golpes de doña Florinda y los embates amorosos de doña Clotilde. Claro, el pobre don Ramón seguirá pobre, probablemente cada vez más pobre, y el señor Barriga cada vez más rico y más tirano y más gordo. Y el Chavo, bueno, mejor ni pensemos sobre el futuro del Chavo. La pregunta es: ¿por qué todos en la vecindad toleran que un señor gordo les robe? ¿Es porque tiene traje? ¿O es porque el aparato estatal lo avala? Los piratas nos gobiernan. Algún día, y ojalá que ese día no llegue demasiado tarde, el señor Barriga quedará desnudo en su inutilidad y con su parche en el ojo otra vez reluciente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1748325684487915551?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1748325684487915551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1748325684487915551&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1748325684487915551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1748325684487915551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/10/el-hombre-de-la-bolsa.html' title='El hombre de la bolsa'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-4465809539671580262</id><published>2008-10-14T16:48:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T13:52:08.866-07:00</updated><title type='text'>El infierno es la mirada de los otros</title><content type='html'>Hola ¿cómo estás?, te pregunta el vecino por preguntar, y vos decís que bien, todo bien, porque, claro, si le decís que mal todo mal entonces eso inicia una charla que es en realidad una farsa, como farsa fue la pregunta inicial. En cambio, vos decís bien todo bien y ya está, el vecino no tiene que simular que se preocupa falsamente por lo que te pasa. Vos creés que él dice ah menos mal que a este chico le va bien, qué alegría, pero en realidad al vecino poco le importa cómo estás y a vos poco te importa lo que el vecino piense sobre tu estado de ánimo. Entonces decís que bien, que está todo bien, a lo sumo largás un ¿y usted?, y él te va a decir que bien también, por suerte, o si es creyente gracias a Dios; y vos pensás que menos mal que te dijo que estaba bien, porque si te dice que está mal entonces ahí vos le tenés que preguntar qué le pasa, y en realidad qué te importa qué le pasa, vos querés seguir de largo, llegar a tu casa, sacarte los zapatos, prender el televisor y que el mundo se prenda fuego; pero supongamos que te dice que está mal, ahí nomás se larga a hablar de su ex esposa y de su cuñada, y de que a la madre la operaron de la vesícula y que el padre, que en paz descanse, una vez de chico lo llevó a un circo y él desde ahí que le tiene miedo a los payasos... la charla puede derivar para cualquier lado; y lo peor: la próxima vez que te lo cruces, no sólo vas a tener que preguntarle cómo está aunque te importe un carajo cómo está, si no que le vas a tener que preguntar de nuevo por todos sus problemas, y él muy probablemente te cuente todas las novedades, o en el mejor de los casos esté apurado y te largue un salvador todo bien, aunque sabés que todo mal; y entonces sí, a partir de ahí la relación se recompone en el típico cómo estás, bien, todo bien, ¿y usted?, bien, todo bien. Porque, claro, es de mala educación no preguntar cómo está el otro, a ver si el otro sospecha que en realidad nos importa poco y nada (y más nada que poco) su miserable vida. ¡No! Hay que simular. Aunque, en el fondo, sabemos que el vecino sabe que vos pensás lo que pensás y que le preguntás cómo está por cortesía; y lo sabe porque él hace lo mismo y se pone diariamente en la misma situación repetidas veces. Ascensor. Pasa el encargado del edificio. Hola, cómo va. Bien. Chau, listo. Uno se sube al ascensor sintiéndose un ser civilizado. Querés que el otro piense: este tipo es un tipo amable, se preocupa por mí, un simple encargado. Pero el encargado no piensa eso, hace que lo piensa. Y así, en resumidas cuentas, uno vive la vida, haciendo como que dice lo que piensa pero en realidad lo que dice lo dice para quedar bien con el otro, aunque en el fondo el otro le importa un comino a uno, y al otro uno le importa un comino. ¡Pero simulemos, que al fin y al cabo todas las relaciones sociales son simulaciones! ¡La sociedad misma es una farsa! Todos hacemos como que el Estado nos protege, y decimos que creemos en las Leyes y en la Democracia, pero en realidad nadie cree en nada, y el Estado sabe que sus intereses son otros pero también simula porque de otra manera la credibilidad se caería y ya no seríamos seres civilizados. Por eso es tan importante que siempre que te cruces con alguien aunque sea le digas hola, y si te lo cruzás dos veces un ¿cómo estás? no viene mal. De última, ¿para qué están los psicólogos? A ellos les importa cómo está uno verdaderamente, y no les importa que a uno le importe un carajo cómo están ellos, que para eso se les paga, qué tanto. Quizás en el futuro a partir de tu amable ¿cómo estás? construyas varias amistades, amistades basadas en la mentira, basadas en la mentira como la sociedad toda; y tal vez, de tan amable y civilizado que sos, tu familia te quiera y tu esposa te quiera y tus compañeros del trabajo te quieran e incluso el noticiero de las siete de la tarde hable de vos y te ponga como parámetro a seguir. Sí, así de importante podés ser por sólo interesarte en los demás, interesarte como quien se interesa por los pobres con la caridad y dona lo que le sobra. Después, bueno, todo no se puede, pero después te vas a dar cuenta que en realidad montaste toda tu vida en una farsa, y que ni a tu esposa ni al noticiero le importa cómo estás, que sólo simulan como vos simulás, y que adentro de tu cuerpo se tejieron telarañas insondables, que ya ni vos te conocés de tanto mentir y de tanto mentirte, y así recurrís al psicólogo y no te sirve, de nada te sirve, porque en realidad sos tan amable que no tenés problemas, qué drama vas a tener vos, flor de tipo que sos, y entonces hacés lo que siempre hiciste: como mentís al preguntar ¿cómo estás?, del mismo modo te mentís y te inventás problemas que en realidad no tenés, para ponerle un poco de pimienta a tu vida vacía y falsa, te inventás problemas y hasta una enfermedad, la depresión, decís que estás deprimido, pobrecito yo, y te apiadás de vos y todos hacen que se apiadan de vos, y así llegás a viejo y a sentir a la muerte en los talones y a tenerle tanto pero tanto miedo al fin. Porque la muerte es real, allí no hay más farsa, estás solo, realmente solo, como siempre, pero ahora no hay caretas, no hay un ¿cómo estás? todo bien que salve, porque la muerte no responde, es silenciosa y cruel. Una maleducada, al fin y al cabo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-4465809539671580262?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/4465809539671580262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=4465809539671580262&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4465809539671580262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4465809539671580262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/10/la-madre-de-todos-los-problemas.html' title='El infierno es la mirada de los otros'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-7644021800531323815</id><published>2008-10-10T06:50:00.000-07:00</published><updated>2008-10-10T07:32:20.934-07:00</updated><title type='text'>Maestro</title><content type='html'>Nunca lo conocí personalmente, así que no puedo contar pintorescas anécdotas personales. Al fin y al cabo, ¿qué significa eso de "conocer personalmente" a alguien? Yo a Nicolás Casullo lo conocí, de lejos, pero muy de cerca, como muchos estudiantes de la UBA, en la hermosa Cátedra que tenía (tiene y tendrá). La Cátedra Casullo de Principales Corrientes del Pensamiento Contemporáneo. Chupáte esa mandarina. Nada que ver con nada. Y todo que ver con todo. Si algo aprendí en mi vida, se lo debo en gran parte a Casullo. Él, claro, nunca lo supo, pero creo que lo sospechaba. Sospechaba que en las inmensas clases teóricas, repletas de alumnos que a medida que avanzaba el año dejaban de ir al no ser obligatoria la presencia (la Cátedra era como Casullo, y a Casullo le importaba la verdadera libertad), había un puñado de estudiantes que lo escuchaban por el simple placer de escucharlo, para aprender, no para rendir bien y para que los padres y los tíos los felicitaran, si no porque lo que escuchaban era importante, transcendía el estudio de una carrera, y modificaba sus vidas irremediablemente. Casullo y sus profesores (los igualmente admirables Forster y Kauffman) cuando hablaban de Niestzche, de Marx, de Hegel, de la Modernidad en general, lo hacían con semejante pasión, con semejante lucidez, que uno no podía si no replantearse su modo de ver las cosas y salir de la clase siendo una mejor persona, una persona revelada. Sus clases de filosofía estaban de la mano de la realidad, de lo que nos pasa todos los días, no era un filósofo en su torre de cristal pensando abstracciones bellas. Todo lo contrario. Casullo era todo lo contrario a eso. Un tipo profundamente convencido de que el mundo se podía empezar a cambiar desde el aula de una Universidad. Casullo era más que un catedrático, que un profesor: era un sabio. Casullo llegaba al aula y se sentaba, diminuto, con su aspecto de Geppetto, y colocaba un frasco en la mesa enclenque y lo destapaba: las ideas de los grandes filósofos del siglo XX salían despedidas con todo su poder, con toda su brillantez. A mí me sorprendió que personas tan brillantes fueran mis contemporáneos, que vivieran en la misma ciudad que vivía yo, que respiraran mi aire. Casullo toda su vida fue un rebelde, un verdadero y profundo rebelde, quizás sin proponérselo. Un tipo a contrapelo de la sociedad e incluso de una facultad y de una juventud desinteresada. Casullo hablaba de Heidegger y de la música rock con la misma pasión, y también hablaba de las ciudades, de las terribles y laberínticas ciudades, de la infernal Buenos Aires, como cierta vez dijo (lo recuerdo bien): "estamos atrapados en esta facultad inmensa y fría en una ciudad repleta de gente anónima"; dijo eso y miró el techo altísimo de la inmensa aula. Así era Casullo: te ponía la realidad frente a la nariz, te despertaba del letargo, te sacudía sólo con sus palabras. Para mí, en esa época, era como un superhéroe: un día lo pesqué yéndose en su auto junto a Forster y para mí fue como para mi tía ver a un famoso de la tele saliendo del teatro. Así lo admiraba y así lo admiro, y con la misma devoción sigo y seguiré leyendo su libro "Itinerarios de la Modernidad", que tengo fotocopiado y anillado en mi mesita de luz, a mano por si alguna vez me asalta el fantasma de la duda y la pena. Pido perdón por estas torpes y poco poéticas palabras, que seguramente a nadie dicen nada. Es que Casullo murió ayer, de golpe, de la nada, y yo me sentí un poco más solo en el mundo. Adiós, maestro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-7644021800531323815?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/7644021800531323815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=7644021800531323815&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7644021800531323815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7644021800531323815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/10/maestro.html' title='Maestro'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2947946859203953983</id><published>2008-10-08T17:17:00.000-07:00</published><updated>2008-10-08T18:40:08.833-07:00</updated><title type='text'>La fascinación perdida</title><content type='html'>Anoche no me podía dormir pensando en el cine de mi pueblo. No era nostalgia, era ardiente curiosidad, ganas de saber quién había levantado semejante teatro, semejante mastodonte cinematográfico, en un pueblo de treinta mil habitantes, quizás menos todavía cuando se construyó, y que hoy duerme angustiado, lleno de telarañas y murciélagos, impertérrito, ajeno, hermoso, solo; y por otro lado, eran nervios, picazón por las ganas pero más que por las ganas por la necesidad de hacer algo, restaurarlo, ponerle mejor sonido, respetar su estilo pero pulirlo, dejarlo a nuevo, para que luego nadie vaya, para que luego me quede solo en la entrada, agradeciendo a los pocos valientes que entren y prefieran pagar un poco más elevado para ver el último blockbuster antes que alquilarlo en un DVD trucho. Me duele el cine de mi pueblo. Fue de repente. Siempre estuvo ahí, muchas veces, cuando voy a mi pueblo, paso por ahí y lo veo (está cerrado, callado), pero recién ahora me doy cuenta que alguien lo construyó y que lo construyó porque iba mucha gente, y es un cine hermoso, digno, teatral, de esos que ya ni siquiera existen en Buenos Aires. Me angustiaba de pensar cuánto tardarían en tirarlo abajo; me angustiaba y no me dejaba dormir. Yo mismo, de chico, fui varias veces al cine de mi pueblo, y fue mi primer contacto directo con el cine, más allá del VHS. Las butacas son de madera, incómodas, pero son muchas, y hay un segundo piso incluso (cuando se estrenó Titanic lo tuvieron que habilitar de la cantidad de gente que iba; fue el último momento glorioso de la sala), a los costados hay como balcones, pequeños receptáculos en los que entran cuatro sillas. Cuando era chico sentarse allí era un lujo, y desde ahí allí vi Pocahontas, la de Disney, y una de Batman, la de Jim Carrey como el Acertijo. Ambas me parecieron increíbles. Todas las que veía me parecían increíbles, porque el sólo hecho de ir, de comprar turrones, elegir el lugar, sentarse, que las luces se apagaran (todo el mundo gritaba cuando las luces se apagaban), y que se proyectara algo, sea lo que sea, era maravilloso. El cine de mi pueblo sigue siendo maravilloso, quizás la única maravilla de mi pueblo, pero está adormecido, lo tienen dopado, no lo miran, lo ignoran, no se dan cuenta de la maravilla que tienen y que basta con sólo un dedo que apriete un botón que encienda la máquina y con otro dedo que apague la luz  para que la vida comience, la maravilla da todo, el cine crea magia, el cine da vida, el cine es la vida, y el cine es más que la vida, y ahí anda la vida en mi pueblo, tirada, sucia, pero hermosa, siempre presente en su pasado. Después, siendo yo un poco más grande, alguien decidió reabrir el cine. Cierto día por un equívoco enviaron "Hana Bi", de Takeshi Kitano. La proyectaron igual. Yo había viajado días antes hasta Buenos Aires sólo para verla (dos horas de viaje). La fui a ver de nuevo igual. Éramos dos en toda la inmensa sala: mi papá y yo. Me gustó más que en Buenos Aires, aunque se veía y se escuchaba peor. El día que proyectaron a Kitano en el cine de mi pueblo yo la fui a ver, y salí con el pecho henchido,  viendo a mi pueblo diferente, percibiendo de otra manera los olores. Ésa es la magia del cine (magia en un mundo que desterró la magia). Luego el cine cerró, y luego volvió a abrir, pero yo ya no estaba, me había venido a Buenos Aires a estudiar y, claro, a aprovechar la cultura de una gran ciudad, como el cine. Pasaron largos años hasta que caí en la cuenta: no hay tanta diferencia entre los cines de Buenos Aires y el cine de mi pueblo. Es decir, la hay, pero las ventajas y desventajas finalmente quedan empatadas, con una diferencia enorme: a mí no me angustian ni me impacientan ni me queman por las noches los cines de Buenos Aires, pero sí el cine de mi pueblo. Acá, en la ciudad, casi todas las salas de cine como la de mi pueblo cerraron, se convirtieron en iglesias de pastores brasileños o en estacionamientos; cuando voy a ver cine acá generalmente lo hago en los grandes complejos, muy cómodos, con olor a comida rara, con salas pequeñas equipadas con tecnología último modelo (o casi), y cada vez voy menos, cada vez la gente en general va menos, porque el precio de la entrada es altísimo, casi delirante, porque el público de acá es insoportable en general y se preocupa más por mascar pochoclos ruidosos que por ver una película y sentir el ruidito del proyector (la gente, los jóvenes, cada vez están más anestesiados, cada vez se sorprenden menos, cada vez son más grandes y estúpidos). Acá, la gente a la que supuestamente le gusta el cine va a salas especializadas, como la Lugones. Yo fui varias veces a la Lugones, pude ver grandes películas allí, pero siempre con cinco o diez espectadores más, y la mitad eran jubilados que se dormían o molestaban, y la sala es cómoda pero chiquita, la pantalla es chica, no hay turrón, y no se compara con el cine de mi pueblo. Por eso digo que no hay tanta diferencia: al fin y al cabo siempre termino viendo cine en una sala vieja con tres o cuatro personas. Veo "mejor" cine, es cierto, pero la fascinación ya no está, se esfumó. No sé quién es el dueño del cine de mi pueblo, nunca me lo había preguntado, simplemente el cine estaba (ahora está cerrado, parece que para siempre) y yo no me preguntaba, no me daba cuenta, hasta ayer, cuando no podía dormir pensando en esa sala enorme, en la alegría inconmensurable que tenía de chico cuando salí de ver El Último Gran Héroe, y diciéndome "algo hay que hacer, algo se puede hacer, el cine no puede cerrar, no pueden derrumbar ese edificio", pensaba eso aunque no sé si lo derrumbarán o si quizás algún loco se anime a abrirlo de nuevo alguna vez; sólo lo pensaba y el pensamiento era un cosquilleo nervioso, unas ganas de hacer y la certeza de saber que no se puede hacer nada, que hace falta mucho dinero, y que al fin y al cabo ya a nadie le interesa el cine. Entonces imaginé una marquesina luminosa en la entrada, la foto de grandes directores en la sala de entrada, el olor de garrapiñada y el gusto a turrón, el señor que corta los boletos, la puerta que se abre, la alfombra, la cortina, y las butacas de la sala repletas de público, con una gran pantalla en el fondo, luminosa entre la oscuridad, el ruido del proyector, y la película que empieza y el mundo que empieza y la vida que rueda como el celuloide y yo que finalmente logro dormirme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2947946859203953983?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2947946859203953983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2947946859203953983&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2947946859203953983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2947946859203953983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/10/la-fascinacin-perdida.html' title='La fascinación perdida'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1901782064565127339</id><published>2008-10-06T15:39:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T16:08:23.016-07:00</updated><title type='text'>Las antenas de las hormigas</title><content type='html'>Y mirá, acá estamos, desparramados como soldaditos de plástico en el barro de un patio antiguo, ¿qué podemos hacer? Estamos acá, y es estar o estar, no podemos no estar. En el instante que no estamos no somos y ya no estamos. Todo tiene contraluz, un costado negativo, la otra cara, el fuego y el agua, la luna y el sol, todo menos la vida, que no tiene contracara, sólo fin. E incertidumbre. La muerte es una fantasía, una enfermedad de los seres humanos, una ficción. Sólo hay vida. Y la vida es absurda. Hubo una época, ¿sabés?, en que necesitábamos mentirnos, en la infancia; la inocencia es fundamental para la supervivencia cuando uno es niño. Pero no podemos ser niños para siempre, la mentira debe dar paso a la verdad, y no hay otra verdad que la siguiente: la vida es todo, la vida es absurda. Mirá, no tiene nada de malo, es más: quizás tengo todo de bueno, quizás no haya más que bondad en la vida. ¿Por qué dramatizar? La vida es absurda, es una fantasía sin principio ni final, nunca empezó porque nunca terminará. Todo lo que hubo siempre es lo habrá eternamente, e incluso cuando el mundo explote y el universo se achique o implosione, incluso entonces todo lo que hay será todo lo que haya. La vida es absurda, la vida es inútil. No, no quiero que nos ahoguemos en nuestras vanidades ni que vivamos pensando siempre en el hoy, despreocupados, como hedonistas. Pero tampoco quiero que tengamos el gesto adusto del religioso, ni la mente clara y enferma del científico. La vida es absurda, no hay nada que entender. La vida es absurda, estamos acá, no lloremos por lo que no somos, aprendamos a vivir con nuestra finitud, porque cuando los dioses reían nuestros días eran más alegres, honestos y florecidos. Dentro de muchos años lo que hoy te parece trágico, irremediable, será sólo olvido, a lo sumo un chiste mal contado. ¿Eso debería angustiarnos? Debería hacernos ligeros, frágiles, alegres, hermosos. Pensá esto: nada es importante. Nada. Y a la vez todo es importante dentro del absurdo. Cuando los niños aplastan a las hormigas laboriosas, que con tanto ímpetu llevan a su hogar una ramita, ¿acaso creés que hay algo de diferente en nuestra existencia? Dios no es otra cosa que un niño jugando en un jardín. ¿Te parece terrible? A la mayoría de la gente le parece terrible. Prefieren un dios protector, serio, vigilante, severo, un dios que castiga. No un dios niño. Jamás. ¿Nos preguntamos si la hormiga sufre al morir? No, simplemente la matamos. ¿Por qué seríamos nosotros diferentes? Hace rato dejamos de ser el centro del universo. Sólo somos pequeños hombres en pequeñas ciudades en un pequeño planeta. ¿Deberíamos angustiarnos por eso? ¿O deberíamos saltar de alegría y amarnos y romper y quebrar y construir y enloquecer? Dentro de nuestro absurdo, debemos ser más hermosos que nunca, y debemos tener muchas obligaciones, obligaciones sinceras, hacia la tierra y el sol, que no son dioses, que son minúsculas partículas sin sentido, bellas, infinitas, totales, absurdas, y sobre todo debemos tener una obligación: vivir como quien besa y al besar no piensa y no tiene más anhelo que seguir besando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1901782064565127339?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1901782064565127339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1901782064565127339&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1901782064565127339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1901782064565127339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/10/las-antenas-de-las-hormigas.html' title='Las antenas de las hormigas'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-4282085963940918349</id><published>2008-09-29T19:08:00.000-07:00</published><updated>2008-09-29T19:28:10.264-07:00</updated><title type='text'>Camila camina</title><content type='html'>Se va desarmando Camila mientras camina se va desarmando cuando sube la escalera y se tira de cabeza hasta el séptimo y cuando rebota contra el piso Camila se desarmando no imaginariamente se va desarmando y le duele y va caminando vuelve a su casa Camila camina hasta su casa su mamá la quiere meter en un hospital para que no desarme y Camila no quiere subirse a la camilla simplemente quiere quedarse en su cama Camila lo que pasa es que Camila no camina ya porque se cayó de un séptimo piso y se desarma cuando anda pobre se desarma y es que la vida no está hecha para los que tienen imaginación atada a la realidad como Camila a esos hay que dejarlos en la cama caminando no Camila guardada Camila en reposo la mamá de Camila la cuida le dice que no que no siga que sueñe que imagine que escriba un cuento pero que no siga tirándose de los séptimos pisos de los edificios porque después bueno ya ven Camila no puede caminar y se desarma pobre se desarma y se le sale un pie se le sale un dedo y ya se complica caminar y seguir caminando y un día Dios no quiera pero un día algo trágico puede pasar y pasará si no cambia de actitud Camila pensá quedáte soñá Camila soñá no te subas más tan alto te vas a quebrar toda y nadie quiere a una chica quebrada mejor no Camila camina acá cerquita por la vereda jamás por la calle y callá cuando te griten que estás sola vos no estás sola está tu mamá Camila caminá junto a tu mamá Camila no camines más desarmándote vos sabés lo peligroso que es sobre todo hoy en día con las camillas que hay que enseguida te vienen a buscar marcás el número Camila y enseguida la camilla te ayuda a no caminar más a no sufrir más a no esperar más a estar quietita Camila no escuches más Camila quedáte en tu casa Camila ya no te atosigues Camila no imagines Camila no pases de la pared de tu casa Camila que todo es esto que ves ahora Camila que el día que te desarmes Camila y tu mamá no esté Camila entonces quién Camila entonces quién te vendrá a ayudar a caminar y a no desarmarte tenés que caminar Camila no te caigas más abrazáte al poste saludálo a verdulero enamoráte del panadero agachá la cabeza nunca más mires para arriba agachá la cabeza no mires para arriba soltáte el pelo a la noche atátelo por las mañanas y agachá la cabeza no mires para arriba no te tientes con subirte entrar al edificio subirte cerrar la puerta subirte engañar al portero subirte hasta lo más alto y desde el séptimo piso tirarte y desarmarte porque un día Camila Dios no lo quiera Camila pero un día te vas a tirar y tu mamá no estará Camila y ya no vas a salir te vas a quedar ahí contra el cemento tirada para siempre estampada para siempre contra el piso muerta Camila muerta porque te van a forzar Camila a aceptar la realidad a aceptar los dólares a aceptar y vos vas a ceder pobre Camila y entonces ya no imaginarás y entonces subirás al séptimo piso y te tirarás pero ya no te desarmarás simplemente tu cabeza se romperá el cachete se te raspará y los pedazos tuyos Camila los juntará ya no la camilla sino la policía Camila y vendrán algunos vecinos Camila quizás el panadero Camila pero lo seguro es que no te levantarás porque habrás aceptado angustiosamente la fuerza y la pesadez de la gravedad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-4282085963940918349?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/4282085963940918349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=4282085963940918349&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4282085963940918349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4282085963940918349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/09/camila-camina.html' title='Camila camina'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-3446937990460590236</id><published>2008-09-19T11:19:00.000-07:00</published><updated>2008-09-19T11:58:20.330-07:00</updated><title type='text'>La solución del problema</title><content type='html'>Había una vez un hombre (voy a contar la historia más asombrosa y triste de todas las historias que hay) que vivía en un castillo de ventanas, con muchas puertas para salir al jardín cuando quisiera y para encontrarse con los perfumes del albahaca para consolarse de la muerte. Era feliz. Era tan inmensamente feliz que se aburrió de ser tan feliz y se inventó problemas. Supuso que estaba mal ser tan feliz, que la felicidad era otra cosa, siempre más allá, que lo suyo no era felicidad sino pasividad, pereza, inocencia. El hombre quebró los cristales de su castillo, se cortó las flores que florecían en su cabeza y se marchó a llorar bajo una montaña rocosa. Lloraba sin saber bien para qué lloraba, luego lo sabría: llorar nos hace más humanos, el dolor nos acerca a la verdad. Con sus lágrimas escribió sobre el suelo el mito de un algo que era intangible, eterno, distante, frío, y ese algo, siempre más allá, siempre lejos, era la felicidad. Caminó el hombre con esta historia a cuestas, le puso adornos y anécdotas, y se la iba contando a quien le prestara atención. Caminó tanto el hombre que se le llagaron los pies, y contó tantas veces su historia inventada que se le hizo realidad y cuestión de vida o muerte. A los pocos años conoció a una mujer fea, fea, fea. A él se le ocurrió que era linda, pero en su interior. Y en su interior estaba la felicidad. Se enamoró de ella, la besó, durmió a su lado, construyó una casa de muros enormes y se encerró con su amada para siempre. Para siempre. Tuvieron un hijo. El hombre seguía llorando. Luego otro hijo. Para siempre. La gente se agolpaba en la puerta de su casa amurallada y le rogaban a gritos que les contara su historia. El hombre se negaba, decía que ya la había contado suficientes veces, que ahora era cosa ajena a la voluntad humana. Y cerraba la puerta de un golpe. El hombre fue envejeciendo. Sus hijos crecieron fuertes pero ignorantes del mundo externo. ¿Para qué salir? Su padre sabía bien que la verdad estaba adentro, siempre bien adentro, en lo profundo, detrás de los muros, dentro del cuerpo. Los hijos sólo salían a comprar la comida una vez por semana, y luego se quedaban encerrados en la casa amurallada. Para siempre. La esposa del hombre tejía y tejía (su frente se arrugaba rápidamente), no hacía otra cosa que tejer. Lloraba también, y amaba a su esposo, que sentado la miraba tejer por las tardes. Para siempre. Incluso luego, ya muerta a causa de una terrible enfermedad, el esposo siguió sentándose en el mismo lugar, y casi al borde de la locura (y el llanto, para siempre) la imaginaba viva, tejiendo, y no pudriéndose en lo más hondo de la tierra. Pasaron años, oscuros tiempos, siempre oscuros, hasta que uno de los hijos del hombre también enfermó gravemente, y al padre no le quedó otra opción que salir a buscar ayuda. Abrió la puerta con su hijo a cuestas y el sol le dio de lleno en la cara. Caminó el hombre un largo sendero de piedras, sin saber muy bien adonde se dirigía, y caminó y caminó. Para siempre. Su hijo murió en sus brazos. El hombre cavó una fosa, lo metió dentro, lo tapó, y se sentó sobre la tierra húmeda. Entonces lo vio. Era de lo más misterioso: un rayo de luna cortaba la copa de un árbol añejo de manera perfecta. Nunca había visto un rayo de luna desplomarse sobre la tierra como si fuera un rayo de sol. Al principio le pareció un mensaje de alguien, que estaba más allá, siempre más allá, pero luego se miró los pies embarrados, y recordó a su hijo muerto y enterrado, y en un segundo eterno pensó lo que no se puede pensar sin estremecerse: que la vida era siempre hacia adelante, siempre hacia adelante, que todo era pesado y para siempre, y que cada paso nos ataba al destino de las cosas. Al principio, como era costumbre, lloró. Se creó un nuevo problema, incrementó su dolor, se agotó en su interior y en su historia falsa. Sin embargo, después, cuando el sol salió y él se despertó todavía angustiado por su pensamiento, entendió todo, silenciosamente. Miró el camino que lo llevaba a su casa de nuevo y lo emprendió con gran entusiasmo. En el recorrido, paró en un arroyo y se regó la cabeza: las flores surgieron esplendorosas. Al llegar a su hogar, derribó los muros a martillazos, porque no tenía hogar, porque nadie tiene otro hogar más que la tierra y el árbol y el monte. Construyó un muro pero de ventanas, y crió a su otro hijo y a su otro hijo y a su otro hijo y a su otro hijo, que era cualquiera que pasara a su lado. Y ya no tuvo más dolor en su alma, porque no tuvo más alma que el viento que sopla por la mañana y por la noche. Para siempre. Que es hoy. Que es todo. Que es nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-3446937990460590236?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/3446937990460590236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=3446937990460590236&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3446937990460590236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3446937990460590236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/09/la-solucin-del-problema.html' title='La solución del problema'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1756571556345312909</id><published>2008-09-13T21:48:00.000-07:00</published><updated>2008-09-15T07:50:40.460-07:00</updated><title type='text'>Como uno que abre los ojos y ve</title><content type='html'>Los pensadores están enfermos. Todos los sistemas filosóficos son pura lógica, que es como decir que son nada, que son castillos de arena en la orilla del océano inescrutable, ideas construidas sobre el absurdo que no significan nada, que sólo significan dentro de sus ideas, dentro de sus lógicas enfermas, dentro de sus débiles y complejos sistemas de ideas, pero que fuera de ellos, ahí donde el espinillo se esconde o donde los gusanos comen la carne o donde la angustia nace, no significan nada. Los filósofos son gente enferma, los científicos están locos de tan cuerdos. Cuentitos dentro de cuentitos, pensamientos como jaulas que no dicen nada, palabras que se pierden hasta hacernos perder. Hoy el físico dice que el bing bang es tal cosa, y mañana viene otro físico, que piensa más y mejor y más enredado, y dice otra cosa. La ciencia es un mito bastardo. Y los filósofos son gente enferma. ¿Por qué la vida tendría que tener sentido? Los pensadores están tan aburridos de la vida que piensan y enredan la vida. Si sabio es quien lo sabe todo de la vida, ¿qué más sabio que el árbol, que crece, brinda aire y madera, y vive años y años, sin pensar un segundo? ¿Por qué no intentamos parecernos al árbol? ¿No está ahí, en la simpleza más brutal, el secreto de la vida? El secreto de la vida es que no hay secretos en la vida. El hombre es un animal enfermo que crea mitos. Así creó a Dios, así creó a los prójimos, así creó la caridad y creó la guerra, de puro aburrimiento, de puro pensar demasiado. Los filósofos son gente enferma, tengámosle piedad. Se calzan anteojos, andan con el gesto adusto, leen libros, muchos libros, y escriben otros libros, muchos libros, para decir con muchas vueltas que en realidad no saben nada. Que no pueden saber nada, eso es lo que dicen en cada oración, aunque lo disimulen con grandes tratados. Al científico le dicen: "enséñame a dominar la naturaleza que yo te pondré en un pedestal, el pedestal vacío de Dios", y así el científico deja de ser loco peligroso y es el loco cuerdo, y saca libros y libros que no dicen nada, y saca cuentas y cuentas que no significan nada, y es reverenciado como un genio, un civilizado, un nuevo dios. Pero así como Dios ha muerto, el científico y el filósofo deben morir. El enreverado sistema de los pensadores ociosos ha hecho que muchos piensen que el pensamiento viene primero y luego la acción, ¡pero nunca ha sido así y nunca lo será! No hay nada más valeroso ni profundo que la acción. No busquen más profundidad, no la hay, y si quieren seguir cavando y dicen que encontraron más profundidad es porque están solos y tristes y necesitan pensar que hay algo más. No lo hay. Toda la verdad está en la superficie. El pasto y la tierra es la última verdad; más abajo, la mentira, es decir la filosofía. Los que no aman la vida no lo comprenden, necesitan encontrar un significado oculto en las cosas, como si no les bastara la belleza, y entonces ven algo bello y lo analizan, ponen cara de preocupados y señalan un conjunto de similitudes con otros pensamientos abstractos, que en realidad tampoco dicen nada, y entonces lo bello se opaca y muere. Así matan a la vida los pensadores. Se asustan ante el azar, e inventan el destino; se espantan ante la muerte, y se esconden de la vida para crear las fisolofías; se asquean del cuerpo y crean los edificios y la cultura y los libros. Los pensadores están enfermos: vomitan palabras. Crean cuentitos y nos hacen pensar con suma destreza que ese cuentito es la verdad; vean la coherente que es el cuentito, lo lógico que es, pero ¿qué es la lógica? ¡Basura! La vida no se rige por la lógica, la Historia no se rige por la lógica, los sentimientos no se rigen por la lógica, el tiempo no se rige por la lógica, el amor no se rige por la lógica... ¡la lógica sólo sirve para los pensadores, que están enfermos! Los filósofos, los grandes filósofos, ¿qué le han aportado a la lluvia? Sólo la han contaminado. La lluvia sigue siendo igual que siempre. ¿Para qué quiero yo saber si la nube hace la lluvia o no? Me basta saber que la lluvia cae y es linda. ¿Para qué necesito saber si el corazón es un órgano? Lo escucho latir en el corazón del otro, sólo entonces existe. Las cosas pierden vida cuando le encontramos lógica. La luna, nos dicen los científicos, es un satélite, una piedra; pero miro la luna y no veo un satélite (¿qué es un satélite para mí?) ni una piedra: simplemente veo una luna, a veces brilla más, a veces menos, a veces no está. Eso es todo. ¿Para qué más? Sentir curiosidad es loable, ¿pero para qué correrle el velo a las cosas? La lógica puede hacernos para amar la vida o asesinar judíos, entonces ¿a quién le importa la lógica? Sólo los enfermos se aferran a la mentira, como lo hacen los pensadores. El ser humano podría ser perfecto en su imperfecta inocencia y en su poesía, pero hemos estado presos, primero, de Dios y luego, ahora, de los pensadores, de la ciencia y de la filosofía. El ser humano podría ser perfecto: no es un animal ni tampoco un dios. El ser humano podría ser perfecto, y de hecho lo es en los primeros años de su vida. De niño, siente curiosidad pero no quiere respuestas; de niño no ansía con saber matemáticas, le basta con jugar con la tierra. Luego vienen los pensadores, y con ellos los profesores de la escuela, esos lacayos de los grandes pensadores, y nos tiran los libros y nos fuerzan a pensar y a sumar y a usar la lógica, y de a poco vamos odiando la vida, vamos olvidando todas las respuestas que ya teníamos, y nos convertimos en personas civilizadas que saben pensar, que razonan, que no saben nada. ¿Cuál es la razón por la que nacemos y morimos? No la hay, porque no hay razón para nada. El hombre lo percibe segundos antes de morir: no hay razón, sólo vida. La matemática sirve para armar una mesa, un horno, un inodoro, pero no para vivir a través de ella. Nada se rige por la razón. Cuentan que tres hombres se cruzaron con una flor espléndida: uno era un filósofo y se puso a pensar en ella, otro era un poeta y le dedicó un poema con bellas palabras, y el otro era simplemente un hombre que pasó a su lado, la vio, se conmovió un segundo, la olió y siguió su paso. Sepámoslo: no hay más allá luego de la montaña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si Dios es las flores y los árboles, los montes, el sol y el claro de luna, entonces creo en él, creo en él a todas horas, toda mi vida es oración y misa, una comunión con los ojos y los oídos. Pero si Dios es los árboles y las flores, los montes, la luna, el sol, ¿para qué lo llamo Dios? Lo llamo flores, árboles, montes, luna, sol. Si él se ha hecho, para que yo lo vea, sol y luna y flores y árboles y montes, si él se me presenta como árbol y monte y claro de luna y sol y flor, es porque quiere que yo lo conozca como árbol, monte, luna, sol, flor. Y yo lo obedezco (¿sé yo más de Dios que Dios de sí mismo?), lo obedezco viviendo espontáneamente, como uno que abre los ojos y ve, y lo llamo luna y sol y flores y árboles y montes y lo amo sin pensar en él y lo pienso con los ojos y los oídos y ando con él a todas horas".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1756571556345312909?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1756571556345312909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1756571556345312909&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1756571556345312909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1756571556345312909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/09/como-uno-que-abre-los-ojos-y-ve.html' title='Como uno que abre los ojos y ve'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-8173528293088770639</id><published>2008-09-08T15:38:00.000-07:00</published><updated>2008-09-09T18:34:16.241-07:00</updated><title type='text'>El sueño de la casa propia</title><content type='html'>Acostó a los chicos como todas las noches, bajó por las escaleras de la casona, saludó a la señora, saludó al señor y se marchó. Por un momento, sin querer, sintió tristeza (le resonaban las palabras de su esposo: "al esclavo le cuesta dejar de ser esclavo"), pero al llegar a su barrio, luego de tomarse el colectivo y el tren, supo con la certeza que brinda el dolor y la terquedad que era correcto lo que iban a hacer. En la casona, el señor y la señora Rinaldi tomaban un café y comentaban la situación del país con algo de dramatismo y una pizca de cinismo y altanería. Menos la de la cocina, todas las luces estaban apagadas, las puertas estaban ya cerradas, las alarmas encendidas, los perros afuera dormidos. El señor Rinaldi fumaba su cigarrillo de la noche, soboreaba el placer irremplazable de fumarlo, disfrutar el silencio, leer el diario y notar cómo su mujer leía con desinterés el suplemento de espectáculos. En el segundo piso, subiendo las escaleras alfombradas y pasando frente a la cómoda de roble donde relucían los portaretratos recién lustrados por la mucama, estaba el dormitorio de los chicos, que ahora dormían a la luz tenue de la luna llena que la cortina de seda les tapaba con delicadeza. Afuera, el clima era inhóspito, el frío congelaba la piel, y el tren silbaba y se perdía a lo lejos para no volver por largo tiempo. "Es ahora, hoy empieza todo", dijo Alejandra mirando a sus hermanos. En el patio de atrás, su marido afilaba un cuchillo con mango de caucho. No dormía nadie. La gente se iba juntando al borde de la autopista. La señora Rinaldi fue al baño a cepillarse los dientes y perfurmarse con perfumes de París, para luego acostarse, descansar, pensar en otra cosa, siempre pensar en otra cosa, y mañana emprender la vida como si uno naciera de nuevo, sin preocupaciones vanas, fresca, radiante. El señor Rinaldi se quedaría mirando un poco de televisión y tomando un whisky importado antes de acostarse a dormir. Le gustaba entrar al dormitorio alfombrado, sacarse las pantuflas, mirar a su esposa dormida, levantar despacio las sábanas, meterse y sentir el calor y la comodidad y el olor y todo eso que lo hacía sentir seguro, como si volviera al vientre caliente de su madre. Agarraba algún libro de la mesa de luz, lo hojeaba y finalmente la noche le ganaba los ojos hasta las siete de la mañana del día siguiente. ¡Pom pom pom! Alejandra se quedó en el patio con las bolitas de carne picada en la mano, esperando la orden de su esposo. Eran catorce personas rodeando la casona. ¡Pom pom pom pom pom! La señora Rinaldi se despertó. "¿Qué son esos ruidos? ¿Oís?". ¡Pom pom pom pom pom pom pom! El señor Rinaldi maquinalmente se calzó las pantuflas y se asomó por la ventana. "Es Alejandra", dijo, "¿qué hace acá?". Los perros comían las bolitas de carne picada. "¿Alejandra?". ¡Pom pom pom pom pom pom pom pom! ¿Qué es eso, por Dios? ¡Llamá a la policía José! ¡Pom pom pom! Y la parte de abajo quedó tomada. ¡Pom! Los chicos, ¡los chicos!, los chicos se despertaron gritando, ¡los chicos! ¡Pom! Alguien golpeaba las puertas, golpeaba los techos y las paredes, ¿pero quién, José? ¿Qué quieren? Bajá, José, llamá a la policía, José. El señor Rinaldi marcó temblando el 911 y dijo sí, una emergencia, nos están robando, es un grupo de gente, sí, creo que armados (traé a los chicos y cerrá la puerta José), nos están tomando la casa, por favor, rápido, le informamos que tenemos todos nuestros patrulleros ocupados, en cuanto estén libres enviaremos uno a su casa muchas gracias, ¡los chicos José! El señor Rinaldi agarró un bate de baseball en desuso que guardaba melancólicamente en el ropero. Abrió la puerta (los chicos gritaban, la parte de abajo estaba tomada), la abrió sigilosamente, mientras la señora Rinaldi seguía en la cama, inmóvil, atolondrada, sin saber qué pensar, y estúpidamente se cubría con las sábanas ante cada nuevo ¡pom! El señor Rinaldi apretó bien su bate y caminó despacio y seguro hacia el dormitorio de sus hijos. En el camino, se asomó por la baranda: la puerta estaba destrozada, el piso blanco sucio con barro, y un extraño se miraba en el gran espejo del hall principal. Alejandra estaba sentada en la mesa que tantas veces había limpiado, viendo cómo sus hijos jugaban en el piso impecable de los Rinaldi. Curiosamente se sintió bien, se olvidó que la señora y el señor estaban arriba, se olvidó que eran el señor y la señora. Uno de sus vecinos se sentó en el confortable sillón y encendió la televisión, tal como el señor Rinaldi lo había hecho minutos antes. "Pánico en la ciudad", titulaban los noticieros. "¡Mirá Alejandra, mirá esto!". El señor Rinaldi llevó a los chicos a su dormitorio y cerró con traba. Y ahora qué hacemos, y ahora quedémonos acá hasta que venga la policía, llamá a los Mercado José, a ver si pueden ayudarnos José. El señor Rinaldi llamó a los Mercado. ¿Hola, Mauricio? Alguien respiraba del otro lado, ¿Mauricio?, ¿hola? Nada, apenas una respiración. ¿Qué pasó José? Cortaron, atendieron y cortaron. ¡Pom pom pom! ¡De nuevo el ruido José! ¡Pom! Alguien subía por las escaleras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-8173528293088770639?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/8173528293088770639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=8173528293088770639&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/8173528293088770639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/8173528293088770639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/09/el-sueo-de-la-casa-propia.html' title='El sueño de la casa propia'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5714464419046135871</id><published>2008-09-02T17:08:00.000-07:00</published><updated>2008-09-02T17:38:34.855-07:00</updated><title type='text'>El dolor de ya no ser</title><content type='html'>Buenos Aires no existe. Es un vacío apagado dentro de otro vacío. Es el sueño pesado de un dios que no existe, como Buenos Aires, que no está, que es un montón de ladrillitos puestos sin sentido, uno sobre el otro. Buenos Aires no existe, y sus habitantes son fantasías de una fantasía que nunca nadie imaginó, algo que siempre vendrá, humanos que están colocados más allá, eternamente más allá. Buenos Aires es la copia de una ciudad que alguna vez estuvo pero en otro lugar, lejos, en Europa, una ciudad que se hizo para destruirse y, de hecho, se destruye, a cada minuto, a cada segundo, se destruye para confirmar lo que todo el mundo interiormente sabe, que Buenos Aires no existe. Un antiguo farol abandonado también lo sabe, algunos le dicen que no, que una vez estuvo parado en una esquina, alumbrando besos y asesinatos, pero él sabe que no, que el suelo donde estuvo nunca estuvo porque Buenos Aires no existe. Hay algunos que dicen que sí, que Buenos Aires existe, y se pavonean por las calles asfaltadas de un lugar al que le dicen Buenos Aires, como si realmente existiera, pero al fin del día da lo mismo estar en cualquier lugar y así es como no se dan cuenta, y no quieren darse cuenta, que en realidad Buenos Aires no existe. Otros agarran un mapa y a fuerza de líneas y nombres de calles quieren convencer a los incrédulos: Buenos Aires son estas líneas, de acá para allá, y de allá para acá no. Pero el mapa se quema en el fuego más fácil que un yuyo y ya Buenos Aires no existe, dura un segundo o menos, y simplemente dura para no durar jamás. Hay un puerto al que nadie visita, un puerto bloqueado, abandonado, con barcos oxidados, y dicen que de allí bajaron los primeros habitantes que sabían muy bien que nadie les iba a meter en la cabeza que eso, que esa arena, que esa mugre, que esa enfermedad, era Buenos Aires. Murieron en la más absoluta miseria, maldiciendo a ese lugar que no era Buenos Aires, que era cualquier lugar menos Buenos Aires. Los que saben que Buenos Aires no existe se esconden en bares, temerosos de los que caminan seguros por las calles y preguntan "¿a qué altura estoy de Uriburu?" sin siquiera sospechar que pisan un limbo perpetuo enlutado de realidad, un espejismo duro, un mal sueño, un gigante con pies de barro. Los temerosos de los bares, que saben que Buenos Aires no existe, se emborrachan por la tristeza que les da saber la verdad, se sientan en las mesas más alejadas de la ventana para no ver el lugar que no es Buenos Aires, a veces se abrazan entre cuatro o cinco y lloran toda la tarde, y piensan y hablan de otro lugar, que quizás algún vez existió, que está lejos, cruzando el océano, ese otro lugar absoluto, distante, donde el amor es un poncho para echar sobre las almas nobles y buenas y combatir el frío del desdén. Pero un día los hombres del bar llegan a una conclusión, se miran y paran de llorar, y sin decirlo se lo dicen: si siguen llorando y emborrachándose ellos tampoco existirán, como Buenos Aires, que no existe. Entonces uno agarra una guitarra rota, otro abre los ojos grandes como la noche, y el de más allá escribe un poema que es como el poncho en la tarde fría. En la oscuridad del bar, una lucecita se enciende. Alguien entra. Nace el tango. Y Buenos Aires existe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5714464419046135871?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5714464419046135871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5714464419046135871&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5714464419046135871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5714464419046135871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/09/el-dolor-de-ya-no-ser.html' title='El dolor de ya no ser'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1424018483368533034</id><published>2008-08-15T08:32:00.000-07:00</published><updated>2008-08-19T23:09:16.442-07:00</updated><title type='text'>El hermano de Ernesto</title><content type='html'>Era muy chiquito. Lo sacaban a pasear con una correa por el barrio. Su hermano Ernesto lo cuidaba por las tardes. A la mañana se quedaba solo. Un señor de bigotes grandes venía los fines de semana y lo castigaba con un látigo, le flagelaba las piernas. Ernesto lo encontraba despatarrado con los ojos apenas abiertos, y le daba un poco de agua para que se recuperara, luego lo sacaba a pasear y le contaba cuentos imaginarios en el camino. En esos cuentos siempre había una madre que se iba, que les daba una gota de amor y se iba, y un padre sangriento y cruel, que desde su enorme estatura los aturdía con la profundidad de su voz y sus palabras; a veces los protagonistas, los pequeños héroes, ganaban, a veces perdían, a veces morían, pero la mayoría de las veces no pasaba nada y el cuento se transformaba en un suplicio eterno, y Ernesto se ponía llorar bajito y del dolor no podía seguir caminando. Lo dejaba inmóvil la pena. Su hermanito lloraba con ojos perrunos, lo acariciaba con los pelos suaves de su cara, y Ernesto se levantaba, tomaba aire y seguía caminando, daba la vuelta a la manzana y regresaba a la casa de la abuela. Los días de semana transcurrían en relativa tranquilidad, aislados del mundo, con una rutina que era un bálsamo. Los fines de semana, en cambio, eran el terror. Ernesto debía dejar solo a su hermano, y el pobre temblaba al verlo partir, temblaba porque sabía que inexorablemente por la puerta desvencijada entraría el hombre del bigote grande, que lo castigaría de maneras indecibles, y lo obligaría a permanecer ridículamente pequeño. El jueves, en realidad, era el último día feliz de la semana. El viernes ya la angustia trepaba por la garganta, y ninguno de los dos podía disfrutar del paseo. El sábado a la mañana, como todos los fines de semana, tuvo que tomarse el tren para ir a trabajar en un almacén. No tenía otra opción. A la mañana iba a la escuela, a la tarde cuidaba a su diminuto hermano, y los fines de semana tenía que trabajar para mantenerlo, darle de comer, limpiarlo, comprarle los remedios. A la tarde, cuando el sol estaba cayendo, llegó el señor del bigote grande. Abrió la puerta de un golpe y gritó: "¿dónde está mi pequeño monstruo? ¿dónde está mi montaña de dólares?". El hermano de Ernesto estaba acurrucado en el rincón más oscuro de la casa, donde la abuela solía dormir y donde la abuela murió una mañana sin pena ni gloria. Con pasos duros que sonaban a un tambor africano, el señor se iba acercando al pequeño. El látigo en lo alto cortaba el techo en dos. Los ojos se cerraron. El dolor era como un chasquido de brasas en las piernas. El señor del bigote grande no lo dejaba crecer, lo quería pequeño al monstruo, para que resultara monstruoso del todo, horrible, un monstruo único, y así llevarlo a los circos y vivir de él, matarlo en vida a latigazos, molerle los huesos con espátulas, y aprisionarlo para siempre en una jaula mugrienta. El pequeño hermano, desde el rincón oscuro donde miraba el mundo, fue dolorosamente dándose cuenta de esta verdad, de su destino, y no pudo evitar sentir una inmensa pena por el señor del bigote grande. Cuando el lunes llegó Ernesto se encontró con algo inesperado y maravilloso: sobre la mesa estaba su hermanito muerto, pero largo y alto, completamente peludo, con una larga y hermosa cola, pero ya no pequeño, si no bien desarrollado, resplandeciente, y en el rincón oscuro donde murió la abuela estaba el señor del bigote grande, con la cara entre las manos. Llovía. Afuera, los leones estaban llegando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1424018483368533034?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1424018483368533034/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1424018483368533034&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1424018483368533034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1424018483368533034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/08/el-hermano-de-ernesto.html' title='El hermano de Ernesto'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-9108731690676677397</id><published>2008-08-13T07:31:00.000-07:00</published><updated>2008-08-13T08:20:14.389-07:00</updated><title type='text'>Bussi llorando</title><content type='html'>Es un genocida. Un torturador. Un asesino. Y llora como un nene. Es Antonio Domingo Bussi, conozcan al hombre detrás del monstruo. Él llora. Llora por él, no por los otros. No se arrepiente. Bussi lo sabe, está convencido: hizo el "mal" para beneficio de todos. Es un genocida a punto de morir y llora, y de repente se le cae la máscara, parece un nene. Es patético, dirán los más duros; es triste, dirán otros; es un show, dirán los cínicos. Pero uno, que todavía piensa que incluso las personas más malvadas, los hombres más poderosos, tienen a un niño perdido en su interior, se le estruja un poco la garganta al verlo llorar a Bussi, al borde de la muerte. Sabe que lo que dice no es lo que siente, que adentro, bien adentro, escarbando entre la porquería, está arrepentido. Su cara lo dice. Llora como un nene caprichoso, llama a su mamá con el llanto, y es un genocida. Bussi asesinó personas con la impunidad de los poderosos, aplastó al indefenso con placer, y nosotros le pusimos el mote de "monstruo". Pero ahora llora y está a punto de morir. Puede ser que finja, es cierto, que ese llanto sea una actuación, ¿pero no es eso más triste todavía? ¿No lo convierte más en un "nene perdido"? Los de un lado lo reivindican como héroe en la lucha contra la "subversión", y los del otro lado le ponen motes y piden castigo, y niegan así (por miedo, por espanto) el costado humano de Bussi. Niegan que hasta el asesino más atroz, hasta el dictador más sangriento, fue un bebe, fue inocente, lloró sin actuaciones, y quizás en su niñez tuvo momentos de pureza, de estupidez, de cariño, de amabilidad, de comprensión, de amor incluso. Es duro pero hay que aceptarlo: torturar es humano. Los asesinos no son alienígenas, no son monstruos, nacieron como nacimos todos, e incluso en su poder impune fueron simplemente seres humanos. La pregunta que debemos hacernos es: ¿qué le pasó a aquel bebé para convertirse en Bussi, el general? ¿Qué le pasó a ese viejo a punto de morir, nuevamente casi un bebé, para hacer lo que hizo y llorar? Incluso el acto más atroz es humano, lo cual no significa que como sociedad debamos ser condescendientes con el que mata y roba. Simplemente significa que debemos comprender, que debemos ir más allá de la etiqueta, que cuando llamamos a alguien "monstruo" o "genocida" es en realidad un tranquilizante para nosotros, una tipificación que quiere tapar la verdadera y mucha veces cruel naturaleza humana. Una de las grandes enfermedades de la Modernidad, y diríamos de la Humanidad en toda su Historia, ha sido la moral. Y sin embargo, y he aquí la paradoja, necesitamos de una moral para sobrevivir, necesitamos (como nenes perdidos) que un papá nos diga qué hacer y qué no hacer. A pesar de que en la Modernidad la moral judeo-cristiana ha sido resquebrajada, todavía pensamos a través de ella, todavía nuestra leyes y nuestros actos se rigen por esa moral caduca. Incluso los denominados sectores de izquierda o grupos de Derechos Humanos se rigen por esa moral, es más: son los grandes ejecutores de esa moral caduca. A veces es tal la crueldad de sus declaraciones que parece un nazismo, un fascismo de izquierdas. ¿Cómo pretendemos crear una revolución social si nos basamos en una moral podrida? ¿Cómo queremos "otro mundo" si luego pedimos cárcel y castigo a través de los métodos burgueses de justicia? La moral no hace otra cosa que tapar la animalidad del hombre, reprimirla, lo cual fue útil para nuestra supervivencia, pero ya es hora que dejemos atrás esa moral, que pensemos por nosotros mismos, que aceptemos nuestra animalidad y que lidiemos con ella, que ya no nos pongamos saco y corbata y señalemos con el dedo, desde un pedestal falso. Bussi es un asesino, un genocida, todo lo que quieran, pero es un ser humano, con todas sus espinosas contradicciones, como lo fue Hitler, como lo fue cualquiera, como dolorosamente quedó demostrado cuando en el juicio rompió a llorar como un nene caprichoso. ¿Esto lo exime de sus crímenes? Ciertamente no. ¿Pero quién nos exime a nosotros? Cuando uno juzga, ¿quién te juzga? Cuando Dios no existe, ¿puede la burocracia estatal erigirse como mito de Justicia? ¿O será que en el fondo nos espanta pensar que todo está permitido, que hasta el acto más atroz es comprensible? ¿Por qué juzgamos a Bussi, por qué lo condenamos? Si lo que hizo para él está bien, ¿cómo le decimos nosotros que está mal? Quizás a lo máximo que podemos aspirar como sociedad es a que Bussi se arrepienta y sepa en su interior que en realidad obró para otros más poderosos que él, para otros que fueron los verdaderos beneficiados, para otros que no fueron nada ignorantes a la hora de desatar el terror sobre nuestro país, a otros que hicieron todo lo posible para que nada cambiara, a otros que se esconden detrás de la cortina y que jamás serán juzgados. Bussi morirá pronto, su cuerpo se pudrirá bajo la tierra, se llenará gusanos, y estará tan lejos de nuestro paraíso, del paraíso de la "gente buena", que trabaja, que cría sus hijos, que va al supermercado todos los días, que paga sus impuestos, y que jamás se sentará al lado de un "monstruo"; Bussi morirá y quizás en su último suspiro, como una poderosa brisa helada, todas las caras de la gente que asesinó le digan "presente" al oído. Es la única justicia a la que realmente podemos aspirar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-9108731690676677397?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/9108731690676677397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=9108731690676677397&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/9108731690676677397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/9108731690676677397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/08/bussi-llorando.html' title='Bussi llorando'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-3703141567429022883</id><published>2008-07-31T16:42:00.000-07:00</published><updated>2008-08-02T07:42:35.903-07:00</updated><title type='text'>Otros mundos</title><content type='html'>Un mundo mejor no, otro mundo. Y es sencillo, nada utópico, si por utópico pensamos en aquello que se ubica en la región de lo romántico, de lo que está allí como un ideal abstracto, quijotesco. No. Un mundo distinto, que a la vez sea otros mundos, porque todo mundo único, unidireccional, es un mundo de tiranos y alienados; por lo tanto, eso: otros mundos, varios, todos diferentes y ricos, nada de "somos todos iguales", todo de "somos todos distintos". Y para construir esos mundos hacen falta por lo menos estas dos cosas: que el cirujano recolecte la basura y que el basurero se haga poeta; y que la imaginación nos marque el camino de todas las decisiones que tomemos. La imaginación no conoce límites, por eso es épica; lo contrario a la imaginación es la utilidad, lo útil: un edificio estancado en medio de una avenida. Ya lo dijo Oscar Wilde en el prólogo de El Retrato de Dorian Gray: "A un hombre le podemos perdonar que haga algo útil siempre que no lo admire. La única excusa para hacer una cosa inútil es admirarla infinitamente. Todo arte es completamente inútil". Debemos vivir en un mundo que admiremos profundamente. Lo que Wilde nos dice es: sólo podemos construir algo útil, algo que sirva, que sea pensado, creado y ejecutado con un fin concreto, si a cambio no lo admiramos, es decir si nos alienamos de él, si no lo reconocemos ni nos reconocemos en él, si somos fríos ante lo que creamos. Si creamos un mundo inútil viviremos en armonía, porque ya no nos guiará el dinero ni la utilidad económica para fabricar ciudades y muros, computadoras y basureros; nos guiará la belleza, lo volátil, lo ligero, no la pesadez de la moral ni de la economía de mercado. Cuando un hombre está problemas, y pongamos que ese hombre es poderoso y debe solucionar dramas de su población, un presidente por caso, entonces debe recurrir a su gabinete para que lo asesoren. ¿Y de qué se trata esta asesoría? De la bajada a tierra de las soluciones. ¿Y qué se entiende por "bajada a tierra"? De la anulación de toda posibilidad no sólo de ejecutar lo que imaginamos, sino también de negar el ejercicio de la imaginación. A los problemas graves, soluciones concretas, útiles, efectivas. Pero debería ser así: a los problemas graves, soluciones imaginativas; o mejor: la imaginación como solución en sí. Si el hombre poderoso estuviese dispuesto a imaginar y a llevar a cabo esa imaginación (porque de nada sirve ser un soñador eterno y vivir en lo abstracto), entonces sería capaz de crear otros mundos, otros caminos, otras soluciones; pero resulta que no hay nada más peligroso que un hombre poderoso que usa su imaginación. De hecho, es tan peligroso que no existe. Y si existiese sería acusado de subversivo mucho antes de ser poderoso. El requisito para ser poderoso exige la eliminación de la imaginación, sencillamente porque ser poderoso implica acoplarse a lo que ya está. Pongamos otro ejemplo: de niños todos fuimos imaginativos, unos más que otros, es cierto, pero básicamente no teníamos el bloque mental que nos instalan de más grandes. Para el niño no hay límites: puede tener amigos imaginarios, construir ciudades con piedras, hacen que un pedazo de papel sea un barco, y realmente crear ese mundo para él, hacerlo tangible y vivir allí cómodamente. El niño no comprende la realidad como un bloque de cemento inalterable; para él la realidad es maleable, fresca, un espacio para inventar. ¿Qué pasa luego que terminamos aceptando todos una realidad uniforme? ¿Qué pasa que para todos la vaca es una vaca? ¿Qué pasa que ya no tenemos amigos imaginarios? ¿Qué pasa que cuando alguien tiene un amigo imaginario y es grande lo tildamos de loco y lo encerramos? ¿De dónde sale esa represión hacia todo lo que va más allá de lo cotidiano? ¿Desde cuándo creemos que la realidad es una e inalterable? La respuesta está en dos instituciones fundamentales de la sociedad: la familia y la escuela. Tanto la madre como la profesora actúan como represoras de la imaginación desbocada del niño, ¿y para qué? Para educarlos. Por educación se entiende que ya no piensen, o mejor: que piensen pero para un solo lado. Educar es moldear mentes, como se sabe, darles una forma determinada. La escuela educará al niño en lo estricto, en lo formal; pero la familia lo hará en lo cotidiano, le enseñará las maneras de proceder ante la vida, hasta que al fin, ya cansado y temeroso, acepte una manera de ver las cosas y la haga propia, y vea la realidad como una cárcel de la que no se puede salir ("la vida es una cárcel con las puertas abiertas"). Lo dramático de todo esto es que cuando se nos plantean angustias en la vida adulta, como la muerte, no encontramos respuestas más allá de las que se supone debemos encontrar. Y claro, las respuesta siempre son insatisfactorias, porque no son imaginativas, no son propias, nos vienen dadas, ya masticadas, y ni en la escuela ni en la familia nos educan para enfrentar la muerte; o mejor dicho, al negarnos la posibilidad de otros mundos nos niegan la posibilidad de que nosotros, a través de nuestra creatividad, esbocemos no una solución pero sí posibles respuestas o nuevas preguntas para el drama de la muerte, que vayan más allá de los conceptos vacíos que nos inculcan, conceptos generalmente religiosos, y cuando no, conceptos que se relacionan con el "viví hoy y divertíte", que es una forma de decir "no uses tu imaginación, seguí la corriente, aceptá todo exactamente como está". Ocurre también que la imaginación es costosa materialmente. Un ejemplo: hay un arquitecto imaginativo que no quiere hacer el típico edificio en bloque que se hace en todos lados, y se propone crear un edificio en forma de zanahoria. Sí, una locura, ¿para qué? ¿con qué sentido? Claro, el arquitecto pensó que así alegría la ciudad, que le daría otro sentido a su trabajo, que le pondría inutilidad a la vida, es decir belleza, arte; pero no: hacer un edificio con forma de zanahoria es ridículo, ¿y por qué es ridículo? Porque requiere mucho gasto de dinero que se podría ahorrar haciendo un edificio común, sencillo, como todos. Por lo tanto, el dinero crea una realidad que pone a la utilidad en la cima de las prioridades, y tacha todo lo imaginativo como peligroso y resignado al mundo de la cultura. Ahora vemos porqué en la escuela les interesa tanto cortarnos la imaginación desbocada que tenemos de niños. Sin embargo, éste es sólo uno de los requisitos para crear otros mundos. El otro tiene que ver con el trabajo, con los oficios, con los lugares que ocupamos en la sociedad... digámoslo con todas las letras: con la división del trabajo. El poeta, el artista, en este mundo, ocupa un lugar vergonzoso, casi el mismo lugar que ocupan los millonarios, un lugar conseguido mediante la explotación de otros. Claro, ningún artista (esa gente tan sensible y comprometida con la vida) lo va a aceptar, y si lo hace es a regañadientes, pero lo cierto es que dedicarse al arte constituye un lujo, como bien lo señala Roberto Arlt: "orgullosamente afirmo que escribir, para mí, constituye un lujo. No dispongo, como otros escritores, de rentas, tiempo o sedantes empleos nacionales". Arlt sentía dolor de tener que trabajar como empleado (lisa y llanamente, ser esclavo) y al mismo tiempo sentir el ardor de la escritura dentro de sí. Y lo sentía porque en este mundo no es dado que un trabajador sea también escritor, así como no es posible que un médico sea plomero a la vez. El plomero nació y morirá plomero, nos dicen. Y nosotros lo aceptamos, claro, porque (¿recuerdan?) no hay otra realidad que ésta, y si la hay es producto de los locos, del mundo de lo abstracto, de los artistas. De allí viene la idea de que el artista tiene la necesidad ética de involucrarse políticamente para crear otros mundos, otros mundos donde el arte no sea resignado a ser una pieza más del engranaje y donde el escritor, el músico, el poeta no vivan una situación de privilegio, y donde todos tengamos la oportunidad de ser escritores, músicos o poetas, por más que tengamos menos o más talento. Al fin y al cabo, lo del talento es algo accesorio: si uno tiene la necesidad de expresarse debe hacerlo, y si esa necesidad es genuina saldrá pues algo genuino y valioso. Como se dice en la película Ratatouille: cualquiera puede cocinar, pero no porque cualquiera tenga el talento, sino porque un buen cocinero puede provenir de cualquier lugar, incluso del lugar más humilde. Todos debemos tener la oprtunidad de expresarnos cotidianamente, no ya para "vivir" de eso, sino por una necesidad básica, como lo es comer y abrigarse en invierno. No obstante, resulta que cada uno tiene su tarea determinada, y todo resulta tan bello y amoroso cuando el niño devenido en adulto es doctor (por lo menos es bello y amoroso para la madre) o cuando el hijito triunfa como músico popular. ¿Pero acaso alguien nace para ser basurero? Es una tarea noble, pero más que noble, necesaria, alguien debe hacerla. ¿Por qué condenamos vidas enteras (y siempre de personas más bien pobres) a realizar esa tarea? Para crear otros mundos debemos eliminar la división del trabajo, borrar la línea que separa al ingeniero del verdulero, y al mozo del poeta. Si esto no se da, podremos vivir en mundo más equitativo o más justo en niveles macroeconómicos, pero jamás seremos felices, porque alguien que es despojado de su imaginación y obligado a ejercer una sola profesión por el resto de su vida no puede desarrollarse plenamente como ser humano. La diferencia es abismal: o vive cada en su mundo que resulta ser el mismo mundo siempre, o vivimos todos en una comunidad donde el plomero nos componga un soneto mientras arregla el termotanque. ¿Les parece ridículo? Los entiendo... es triste es vivir sin imaginación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-3703141567429022883?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/3703141567429022883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=3703141567429022883&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3703141567429022883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/3703141567429022883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/otros-mundos.html' title='Otros mundos'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6017970189496288142</id><published>2008-07-22T05:13:00.000-07:00</published><updated>2010-08-22T19:33:41.480-07:00</updated><title type='text'>Patas de cabra</title><content type='html'>Juan era un chico normal de ojos celestes. Su madre lo cuidaba por las mañanas, antes de ir al colegio. Su padre lo besaba por las noches, antes de que se durmiera. Los dos le contaban cuentos de chico, y ya de grande lo alentaron a que leyera, a que conociera el mundo que lo rodeaba y viviera la vida plenamente. Juan era un buen alumno, aunque no sobresaliente, sus notas tenían un promedio de siete cincuenta, tirando a ocho. Nada mal. Su madre estaba orgullosa por eso y no evitaba hacérselo saber. "Te espera un futuro brillante, hijito", le decía acariciándole el pelo. Para Juan sin embargo el futuro no existía, tenía sólo once años y su vida era un continuo y feliz presente. Tenía dos mejores amigos, con los que por las tardes iba a jugar a la pelota. Nada de videojuegos, "que te vuelven bobo y malo", le decía su papá. Juan lo aceptaba y hasta se sentía bien por no ser como los demás. Pero un día, así como si nada, a Juan le salieron orejas de chancho. Su madre fue la primera en notarlo. Lo llevaron al médico de inmediato, pero el médico no supo darles una explicación científica. "Le salieron orejas de chancho, eso es todo", fue su diagnóstico. El papá lo miraba con cara de preocupación a Juan, quien no entendía muy bien por qué tanto lío y se preguntaba si sus orejas de chancho eran el castigo por algo malo que había hecho. Al otro día, con mucho esmero, su mamá le tapó las orejas con un peinado algo extravagante. Por un momento todo volvió a la normalidad. Su mamá lo quiso de nuevo, le sirvió el desayuno, le acarició el pelo (con mucho cuidado para que no despeinarlo y dejar al descubierto las orejas), y lo llevó hasta el colegio. El día pasó tranquilamente, a pesar de los rumores y las cargadas de un grupo de compañeritos que intentaron despeinarlo. Pero las cosas se complicarían a la mañana siguiente. Su mamá lo despertó como siempre y hasta se había acostumbrado a sus lindas orejas puntiagudas, pero la sobrepasó ver que sus piecitos de niño ya no eran piecitos de niño si no horribles patas de cabra. No dijo nada, agachó la cabeza con ganas de llorar y trató de ponerle las zapatillas. Pero no le entraron. "¿Qué me pasa?", preguntó Juan. Su mamá le dijo que se quedara durmiendo, que tenía fiebre y que iba a venir un médico a verlo. "Le hicieron una brujería, señora", sentenció el doctor. "Se llama la pata de cabra, y es un bicho verde o negro que se instala en la columna vertebral del niño y va subiendo lentamente hasta llegarle a la cabeza y matarlo". La madre se agarró los pelos, el padre intentó tranquilizarla. "Pero tiene que haber alguna cura", dijo. "Usualmente sí", afirmó el doctor, "pero lo raro es que ésta es una enfermedad de niños recién nacidos, no de chicos de once años. Lamento decirles que no hay cura". Juan se estaba aburriendo en su dormitorio, y sus patas de cabra (que no era tampoco tan parecidas a las de una cabra) no le parecían un impedimento para ir al colegio o incluso para jugar al fútbol. Sus padres, sin embargo, lo mantuvieron encerrado en su cuarto por incontables días, oscuros y monótonos, vacíos, desesperantes. No se le permitía que ninguno de sus dos mejores amigos lo visitaran, y a Juan le preocupaba sobremanera que se olvidaran de él y dejaran de ser mejores amigos. Su mamá insistía en que estaba enfermo, muy enfermo, pero él se sentía como siempre, normal, con ganas de salir afuera, con ganas de despertarse y tomar el desayuno. No obstante, el problema fue empeorando. Un noche, sin ninguna explicación lógica, le salieron bigotes de gato, y a la mañana siguiente plumas de ganso le asomaron por la espalda. Su mamá lo veía y lloraba, y su papá lo miraba con ojos preocupados. "No podés salir, hijo, estás muy enfermo", le decían ambos. Un día, ya harto de tanta injusticia, planificó su fuga del dormitorio. Se escabulliría por la ventana e iría directo a la casa de uno de sus dos mejores amigos para que lo escondieran de sus padres hasta que se les pasara la locura. Esperó hasta la noche que todos se fueran a dormir, y lentamente abrió la ventana y se escapó. Sus patas de cabra hacían mucho ruido, pero más allá de eso eran comodísimas y más ágiles que las de un humano. Llegó rápido. Tocó el timbre. La madre de su mejor amigo abrió la puerta y pegó un aturdidor grito al ver sus bigotes de gato, sus orejas de chancho y sus patas de cabra. Inmediatamente llamó a la madre de Juan para que lo fuera a buscar. Se lo llevaron en auto y lo encerraron nuevamente en su cuarto. Esta vez el castigo fue mayor y más cruel: para que no se escapara, lo ataron a la cama. Juan gritó que no quería, que estaba bien, que quería ver a sus mejores amigos, y después lloró y lloró hasta que el llanto se confundió con gruñidos de chancho y llantos de bebé humano. "¡El bicho le está subiendo por la columna, es el bicho!", gritaba la madre. Juan no paraba de llorar y de gruñir, y todo se fundía en un grito indescriptible, sobrehumano. El papá intentó tranquilizarlo, le narró una historia que le contaban cuando era bebé, de un perro que se perdía y que no podía encontrar a sus dueños, y Juan se tranquilizó bastante. El padre le explicó que lo ataban por su bien, para que no se lastimara ni lastimara a nadie, y que sus papás lo querían como a nadie en el mundo. Juan finalmente se durmió. A la tarde del día siguiente sus papás aparecieron con un cura exorcista. La madre estaba al borde del colapso, y el padre  no podía disimular su cara de frustración. "Pobres", pensó Juan. El cura se quedó a solas con el chico, se arrodilló al borde la cama y susurró algunas palabras. Después se paró, tiró agua por todo el cuarto, dejó una cruz en la mesa de luz de Juan y se fue sin decirle nada. Esa misma tarde la madre de Juan se dio cuenta que el intento de exorcizarlo no causó ningún efecto deseable, porque descubrió con total espanto que a su irreconocible hijito le estaba saliendo una nariz larga y rugosa, gris, igual a la de un elefante. "¿Qué hiciste, Juan, qué hiciste? ¿Por qué tenés que ser así?", le preguntó su madre llorando desconsolada. Se fue casi corriendo y cerró la puerta de un golpe, para siempre. Juan estuvo solo, sin agua ni comida, durante largos días. Gritaba y lloraba y gruñía pero nadie aparecía. Hasta que la noche de un día hermoso de primavera, su padre entró al dormitorio con una hacha en una mano y un serrucho en la otra. Empezó por sus patas de cabra. De un hachazo cortó las pezuñas y luego con el serrucho cortó de cuajo las dos patas. "No llores hijo, te vamos a comprar piernas ortopédicas", le decía a Juan, que no paraba de llorar y gritar y gruñir. La sangre brotaba como agua de una cascada, y el papá comprendió que nada podía hacer para salvarlo. Lo desató y lo dio vuelta, tratando de encontrarle el bicho en la columna vertebral. Pero no vio más que plumas de ganso. Lo volvió a dar vuelta y agarrando con dos dedos la trompita de elefante la cortó de un hachazo. Con una tijera sacó de raíz los bigotes de gato, y con el serrucho arrancó las dos orejas de chancho. Juan se estaba desangrando. Antes de desmayarse vio al cura y al doctor que entraban en su dormitorio y mientras uno lo bendecía y el otro intentaba parar la sangre, su padre se iba con el hacha y el serrucho, resignado, con la cabeza gacha, por haber perdido a su hijo culpa de las patas de cabra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6017970189496288142?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6017970189496288142/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6017970189496288142&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6017970189496288142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6017970189496288142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/patas-de-cabra.html' title='Patas de cabra'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5178665103976279137</id><published>2008-07-17T18:03:00.000-07:00</published><updated>2008-07-17T18:24:25.078-07:00</updated><title type='text'>Pensamientos de un detective privado justo antes de acostarse a dormir, mientras mira una calle sucia por su ventana y fuma un cigarrillo</title><content type='html'>Todavía estoy atónito por lo de Alejandra. Tuve un día entero para pensar sobre el tema, pero lo evité con asombrosa destreza. Y acá estoy, con un dolor de cabeza espantoso, sufriendo el café que me tomé hace media hora, soportando la mugre del piso de mi departamento, y pienso en Alejandra, pobre Alejandra, Alejandra, nunca me cae bien nadie a mí pero Alejandra sí, y es raro, ¿no?, ahora está muerta, muerta como esos sapos que yo aplastaba con un palo cuando era chico, muerta, quieta, desangrada, y se mató de un balazo en la boca y pensar que yo había besado esa boca y ahora no había más boca ni más Alejandra, y a pesar que no la había visto después de ese asunto pero la recordaba, yo no beso a nadie, yo no recuerdo a nadie, pero la recordaba a ella, no siempre, a veces, pero la recordaba y me sentía bien al recordarla, luego seguía adelante, ganándome mis centavos para poder sobrevivir, sin pensar en Alejandra, y a la noche tomaba ginebra y seguía sin pensar en Alejandra, pensaba en todos los asesinos y los hipócritas que había tenido que ver durante el día, y luego decía: “Alejandra, Alejandra”, y me acordaba de ella, de su voz, y seguía pensando en otras cosas y luego no podía dormir por los ruidos de la ciudad, por sus olores, por lo que sea… por lo que sea, la única persona en la que pienso (y pienso y luego sonrío) es Alejandra, una sola vez la había besado y ella dijo “no, no, no podemos” y nunca más la vi, ni la llamé porque detesto los teléfonos ni la busqué porque no quiero porque no puedo porque es mi único recuerdo y ahora está muerta… muerta como… Tengo que terminar con esta vida de mierda, largar la bebida, irme bien lejos, pero dónde, eh, dónde, la ciudad me ha consumido, moldeó mi personalidad, ya no puedo despegarme de ella sin morir, sin dejar atrás a Alejandra, y no puedo hacer eso, no puedo, necesito embarrarme, es inevitable, a veces creo que tengo este trabajo sólo para enamorarme de mujeres muertas o a punto de morir, y luego, a la noche, encender un cigarrillo y autocompadecerme. Ah, caí tan bajo que ya no sé lo que es el cielo. Debería andar por las cloacas de esta ciudad, ése es mi lugar. ¿Adónde voy a ir? ¿Adónde se fue Alejandra? ¿Porqué tuvo que matarse y hacer que mi cinismo se volviera más profundo y doloroso? Ya no sueño. Me recuesto sobre la cama y es un segundo. La cabeza mareada, la mancha de humedad en la esquina del techo, un abrir y cerrar de ojos y ya estoy despierto. Y son las 3 de la mañana. Y no me puedo dormir más. Entonces me levanto y doy vueltas por la habitación, prendo la televisión para no mirarla, fumo hasta reventar, tomo para que el sueño me derrumbe. Pero no lo logro. Me lavo las manos exageradamente, me afeito, pongo la mejor cara que tengo (créanme que lo hago), y bajo las escaleras de este edificio derruido. Trabajo todo el día para nada, absolutamente para nada. Oigo las miserias de la gente como un puto psicólogo. Ya nada me sorprende. Soy duro como el asfalto. Y ahora que se fue Alejandra, así, de un portazo, que me cortó de un cuchillazo los rayos de luz que apenas me alumbraban, no puedo dejar de pensar en sus camisa sucia y sus zapatos viejos, en su pelo negro y su mirada cansada, en sus manos blancas de tanto apretar el farol de la esquina para que funcione. Alejandra, Alejandra, ¿no soy el más cruel de todos al esconder mi amor tras el humo del cigarrillo y al poder mañana levantarme e ir a trabajar como si nada? ¿No debería tal vez agarrar mi arma reglamentaria y asesinar a todos los hombres de esta ciudad, hasta no dejar en pie más que tu recuerdo y mi recuerdo de hombre duro, fundiéndose para siempre en la crueldad de Buenos Aires?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5178665103976279137?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5178665103976279137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5178665103976279137&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5178665103976279137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5178665103976279137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/pensamientos-de-un-detective-privado.html' title='Pensamientos de un detective privado justo antes de acostarse a dormir, mientras mira una calle sucia por su ventana y fuma un cigarrillo'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2603842621431619164</id><published>2008-07-11T19:34:00.000-07:00</published><updated>2008-07-12T08:05:26.963-07:00</updated><title type='text'>Un mensaje para el Hombre Almohada</title><content type='html'>Ayer fui a ver Pillowman. Es acerca de un escritor de cuentos que es acusado de un crimen que desconoce (hola Kafka). En la obra se recitan varios de sus cuentos. Hay uno, "El hombre almohada", que cuenta los oficios de un hombre hecho de almohadas, con las piernas de almohada, los brazos de almohada y los deditos de almohaditas. Su función, su virtud y su condena, es ayudar a los niños a suicidarse. El Hombre Almohada sabe qué niño será desgraciado de adulto, y entonces lo convence de matarse de pequeño para ahorrarse tiempo y una vida de sufrimientos. El cuento termina con una moraleja: el Hombre Almohada visita al pequeño Hombre Almohada y lo convence de suicidarse, y entonces las vidas de cientos de adultos suicidas se hacen reales. Es una historia surrealista, fuerte, demasiado cruel o sádica como para pasar inadvertida. La entiendo y hasta comparto la idea si me apuran, pero... no puedo evitar preguntarme qué cosa es una vida feliz o infeliz. Como planteé varias veces en entradas anteriores de este blog, me cuesta más entender la normalidad que la anormalidad. El Hombre Almohada, de ser justo, debería decirle a todos los niños que se suiciden, porque lamentablemente en este mundo es jodido ser feliz. He ahí una visión más sombría aun. Porque el autor de Pillowman por lo menos cree que es posible dividir entre vidas felices e infelices. Los que tuvieron una niñez desgraciada, por lo tanto, en la adultez serán potenciales suicidas. ¿Y los que no? Para mí no hay vida más desgraciada que la vida "normal", eso es lo que les diría a todos los niños desgraciados de infancias terribles que me leen. No se preocupen, no es para tanto, vean al que se considera "feliz" en su barrio y se darán cuenta que nada dista más de la idea de felicidad que hasta un idiota tiene. El Hombre Almohada, de haber sido un poco más astuto, debería haber alentado a esos niños en su soledad y debería haberles dado una pluma y un papel, o una guitarra, o un serrucho de carpintero, alguna herramienta para crear. Al mundo lo mueven los solitarios, los doloridos, los poetas sangrantes, no los plácidos señoritos en su countrie o el ama de casa que riega las veredas. ¿Ellos son la felicidad? La idea de felicidad que tenemos se relaciona con la complacencia, pero la complacencia es (debería ser) sinónimo de ignorancia y pereza mental en nuestro mundo. Si un hombre durante una guerra, cualquiera sea, está complacido de sí mismo es o porque es un perfecto idiota o porque es el que provocó dicha guerra y se está beneficiando con ella. Me pregunto: ¿la felicidad, entonces, sólo es posible si somos los aceptados de la sociedad o si somos lo que manejamos los hilos? No quiero esa felicidad. Ya lo dijo Freud: "sólo hay dos maneras de ser feliz en este mundo: una, hacerse el idiota; la otra, serlo". Señor Almohada, si lee esto, sépalo: mejor mate a los felices, y deje a los desgraciados pintar el muro del nuevo horizonte que debe asomarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2603842621431619164?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2603842621431619164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2603842621431619164&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2603842621431619164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2603842621431619164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/un-mensaje-para-el-hombre-almohada.html' title='Un mensaje para el Hombre Almohada'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2882110347532137088</id><published>2008-07-09T17:22:00.001-07:00</published><updated>2008-07-09T17:26:31.338-07:00</updated><title type='text'>Ahora se fabrica en serie a las personas (pobrecita la raza humana)</title><content type='html'>Click, whisky, clack, pack, jaja. Hay dos, tres, a lo sumo cuatro poses que tenés que usar para sacarte una foto y salir normalita. Poné trompita (sos tan dulce, tan tierna, tan inocente, y al fin tan buena, tan perfectamente rebelde), o ponéte de costadito, mirando provocativa (sos tan provocativa, tan parecida a la modelo de la revista, aunque mucho más inteligente y divertida, porque vos sos una persona de carne y hueso, real, hermosa), o abrazá a tus amigas, que son un montón pero sólo algunas son tus mejores-mejores amigas, bueno abrazálas y todas muestren sus dientes de publicidad, así, ¡muy bien! (sos tan familiera, tan querible, te lo dicen todas tus amigas, aparte sos única, eso también te lo dicen, no hay nadie como vos y te quieren muchísimo, pero muchísimo). Sos una más, pero a la vez sos irreemplazable, la princesa, y cuando vas a un recital te gusta encontrar gente igualita a vos, y no te parece una contradicción ser única y al mismo tiempo idéntica a la novia de ese pibe que se sube a los hombros y canta (grita) todas las canciones. Es que son un montón de personas distintas, me decís, rebeldes, que se encuentran y forman una tribu. Otro ejemplo: vas al nightclub y a pesar de estar más o menos pintada como todas y hablar más o menos igual que todas vos sos distinta, independiente, no individualista porque queda feo, digamos independiente. No te enojes pero dejáme contradecirte un poquito y arriesgar una idea: tal vez efectivamente seas igual a todas, tal vez seas un robot parido por esta sociedad, tal vez tus ideas sean iguales a las ideas de mucha gente como vos, y tal vez, sabés qué, tal vez no seas tan única. Pero necesitás incrementar tu ego, eso lo entiendo, y a la vez encontrar consenso en tu grupo de amigas. No te enojes, es sólo una idea. Pero a veces, cuando te escucho hablar, me sorprende que te haya escuchado ya en otros lugares, o cuando te veo me parece que ya te vi en un montón de otros lugares. Qué curioso. Sos de la generación individualista y sin embargo sos parte del rebaño más amorfo de la historia. Pensás lo que te dicen que tenés que pensar, lo que papi piensa o lo que tu hermano más grande dijo una vez en una sobremesa. Sos incapaz de contradecir lo que te dicen, porque así fuiste educada y te enorgullecés de eso, y aparte contradecir lo preestablecido te da pánico, porque esa falta de identidad, ese ser tan parecido a todos y querer negarlo, te genera un vacío que tapás repitiendo acciones y dichos, y claro, te entiendo, contradecirte sólo pone en primer plano el vacío. Igual, para tu consuelo y el mío, debo decirte que no sólo la juventud se fabrica en serie ahora. Te cuento algo que me pasó el otro día: por motivos que no vienen al caso, tuve que ir al microcentro en hora pico. Florida y Corrientes. El semáforo se puso en rojo y un enjambre de clones (sí, un espanto) se me vino encima. Igualitos, todos. Usaban saco y corbata, tenían los ojos huecos, sin vida, y se dirigían maquinalmente a quién sabe dónde. Ese mismo día, pasé por la plaza del Congreso. Había una manifestación. Todos iguales. Todos cantando lo mismo. Todos eufóricos, sin tiempo para pensar, sin lugar para el disenso o la mínima crítica. Luego, me tomé el subte. Una boletera igual a todas las otras boleteras me dio mi pase. El tren venía repleto. Había mucha gente distinta (rubios, petisos, morochos, con el pelo largo, corto, pelados, etc.), pero a todos, absolutamente a todos, me parecía ya haberlos visto en otros lados. Quizás era cuestión de hablar con ellos para darme cuenta que estaba equivocado, que no eran clones o robots, sino personas con pensamientos únicos y originales. Me puse a escuchar a una pareja que estaba hablando cerca de mí. "¿Viste Emilce? Bueno, me contó su tía que estaba drogada el otro día en la fiesta, qué loca...". Me acordé de gran parte de esa conversación al día siguiente, cuando en ese mismo subte y a esa misma hora, una pareja distinta  estaba hablando a mi lado y dijeron lo siguiente: "¿Viste Mariana? Bueno, tipo que me contaron que la loca fue drogada a la fiesta..." Y entonces lo supe, querida amiga, la verdad había sido revelada: ahora todas las personas se fabrican en serie, y me animo a decirte más: en el fondo disfrutan de ser iguales a todos y le temen y le huyen al solitario, lo desprecian. ¿Qué pasa con los locos, los artistas, los de ojos sangrantes? Se los chupan al nacer, los exprimen, los cuelgan con broches y los dejan secar hasta pudrirse. Justamente, me enteré en esas charlas de subte que Emilce (o Mariana) estaba esperando un bebé, mirá qué loco, y que era un varón y que por supuesto ya le había comprado toda la ropita. Celeste, desde ya, celeste igual que todos los varones que nacieron en este mundo, no vaya a ser cosa que nos salga distinto, o rarito, y que sufra toda la vida por la disfuncionalidad de dos padres irresponsables. Y luego le comprarán la pelota de fútbol y los autitos (no las muñecas, eh) y le pondrán un nombre masculino, Marcelo o Joaquín o lo que sea, y le insertarán un DNI, que es como el código de barra que nos imprimen, todos igualitos, uno al lado del otro, y nos tomarán las huellas dactilares para tenernos bien identificados en eso que únicamente nos diferencia. La flor del bebé de Emilce (o Marcela) se irá marchitando, si es que aún queda en pie algo al entrar al Jardín de Infantes. Finalmente los maestros y sus compañeritos de Primaria machacarán todo resto de individualismo y unicidad. Así, mi querida amiga, el bebé, ya un adolecente bastante torpe y confundido, estará casi listo para convertirse en un clon y poder afrontar una vida normal, que tendrá sobresaltos y paz, alegría y tristeza, como la de millones de otras personas que poblamos este mundo que de tan pero tan uniforme está muriendo como un león herido. Permitíme hacer otra acotación: ¿cómo podemos siquiera pensar otros mundos si no somos capaces de vernos como individuos? Las intenciones más nobles se ven truncadas si el hombre no es feliz, y el hombre sólo puede ser feliz si se realiza como individuo. Claro que los individuos viven en conjunto, en sociedades, pero jamás la sociedad debe estar por encima del individuo. ¿Qué locura de la Modernidad es esa? ¿Para qué fundar una sociedad justa si el individuo es pisoteado? Sólo habrá igualdad cuando haya libertad, y viceversa. Entender esos conceptos por separado es no entenderlos. Y ser feliz, querida amiga, no es algo momentáneo. Podría ser (y he aquí la esperanza de esta pobre raza humana) algo tangible, real, material, y no un éxtasis, un instante, un momento fotocopiado de otros tantos momentos fotocopiados. ¿Cómo podemos siquiera amar al otro si el otro es apenas un empaque lleno de significados ya creados? Pensá en eso, apartáte por un segundo de los que te rodean, que no hace mal, y cuando te saques la próxima foto ponéte detrás de la cámara, y que adelante haya un paisaje majestuoso y único: el del individuo pleno que serás sin ataduras ni habladurías.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2882110347532137088?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2882110347532137088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2882110347532137088&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2882110347532137088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2882110347532137088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/ahora-las-personas-son-fabricadas-en.html' title='Ahora se fabrica en serie a las personas (pobrecita la raza humana)'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6716059105849313663</id><published>2008-07-06T16:39:00.000-07:00</published><updated>2008-07-06T17:10:08.221-07:00</updated><title type='text'>Silencio</title><content type='html'>Ahora te quedaste dormidita. Escribo apretando apenas las teclas para que no te despiertes. Lo reto al Mingus, que anda jugando con un cosito por ahí, el muy bochinchero. Hoy fue un día duro para vos, aunque pongas caras de nada y te la aguantes. Te entiendo: a veces uno no vive los momentos hasta tiempo después. Me cuesta imaginar por lo que estás pasando, vos solita en una situación dolorosa. Sí, ya sé, la vida no es tan importante, le damos más valor de la que tiene, sólo somos un gota de río en el océano profundo. Pero qué querés que te diga, debe ser jodido. Me gustaría decirte muchas cosas a la cara, en esos momentos de dolor, pero no me salen. O me salen mal. O me siento torpe cuando te las digo. Por eso te quería escribir este poquito simplemente para decirte que mal que mal yo te quiero mucho, pero en serio, muy en serio. Y que a pesar de que la vida es un caos, en esos momentos donde el amor solamente salva, miráme que yo te miro, sin decir nada, que ya te lo dije todo, en todo lo que hablo y en lo que escribo, que todo está bien entre nosotros, y que la felicidad es un instante, y que en ese instante, guardadas, están tu sonrisa y tus pecas y tus rulitos. Listo, no hago más ruido. Chau.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6716059105849313663?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6716059105849313663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6716059105849313663&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6716059105849313663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6716059105849313663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/silencio.html' title='Silencio'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1686422447186030539</id><published>2008-07-04T14:16:00.000-07:00</published><updated>2008-07-04T15:04:52.630-07:00</updated><title type='text'>El país de los muertos</title><content type='html'>Nada que decir. Todos dicen todo. Todos tienen la solución. Todos mienten. No tengo nada que decir. Los noticieros muestran los grandes problemas, pero quién piensa en el hombre pequeño que hace la cola en un hospital derruido para que lo curen o aunque sea lo contengan. Ante eso, nada que decir. Los diarios y los grandes rescates, los grandes asaltos, los muchos muertos. Los hombres de mujeres y bebés y autos enormes, con babas que les caen, con las uñas putrefactas, con los dientes rellenos de moho, con las pestañas de caca de mosca, los hombres que sostienen los billetes y no miran al flacucho ese al nivel del piso que desea que se les rompa la bolsa de supermercado para manotear una naranja. Ante eso, nada que decir. No hay monstruos ni trompetas en este fin de mundo. Hay algo muchísimo más aterrador: la paz. ¿Cómo hacemos para sostener durante tanto tiempo el cinismo que nos desgarra? El dolor perpetuo anula al hombre, lo vuelve animal; a ese dolor perpetuo, silencioso, anestesiado, llamamos felicidad. Nada que decir ante eso. Ustedes que leen esto, estudiantes mediocres o sobresalientes, anónimo idiota atrás de la pantalla, empleado de un empleado del que no existe, pendeja aburrida de tan divertida, odiosas personas que viajan conmigo en el colectivo todos los días, espantosos fantasmas que viven en huecos putrefactos, que viven ignorando la verdad, que creen que amar es poseer, que creen que pensar es repetir, que aman a sus hijos pero desprecian al hijo de otro, a ustedes que se amparan en la falsa moral, que van a la iglesia a rezar, a las iglesias de rapiña, con los curas de rapiña, de rapiña, de rapiña, siempre buscando las sobras, agarrándose de los bolsillos de los poderosos, chupándoles las orejas a los millonarios, a los asesinos, los curas, ahí, vestidos de payasos en sus grandes iglesias oscuras, que nos imponen el miedo, que nos ciegan la vida, que nos dan esperanzas falsas y así nos quitan toda esperanza, a ustedes los que toman meo de toro en las esquinas y arman orgías de castrados en las fiestas, a ustedes los monstruos bien arregladitos, bien normalitos, que cargan valijas de dinero y hacen sufrir a la gente y crean las leyes y nos atan y nos matan, a ustedes, para ustedes escribo este blog de porquería, para ustedes es que sigo vivo, porque ustedes quieren que me pudra, que me quede acá, tirado, que me encierre, que piense que no soy nada, pero por eso mismo, porque soy nada, es que me voy a inmolar con las palabras, por eso y porque hoy he visto (aunque no estuve ahí) algo que ustedes nunca vieron: vi la locura y el odio. Claro, palabras, me dirán, palabras repetidas ante el hartazgo. Pongámosle nombres raros a nuestros hijos y a nuestros libros porque así somos originales, porque las palabras están desgastadas, claro, así cualquiera, pero yo quiero llamarme Juan y ser único, quiero que me digan "soy feliz" y que sean felices, quiero que venga ella y me diga "te amo" y que la palabra sea carne, eso quiero, no quiero poesías, ni Anastasios, ni diversiones, quiero que me digas lo más simple del mundo pero que me lo digas con sangre, con toda la alegría de la sangre. Entonces, cuando ellos sean capaces de sacarse de careta y sentir las palabras, de hacerlas corresponder con la vida y hacerlas capaces de crear vida, entonces verán como yo vi hoy a la locura, y verán al odio y sabrán del dolor, y querrán que el dolor termine para siempre y vislumbrarán la felicidad y la vida, la tierra, el sol, tan sencillo siempre y tan importante, verán el árbol, y entonces ya no podrán dormir pensando en ese futuro. La locura. Un hombre que corría semidesnudo en la calle repleta de gente, un hombre sucio, cuerdo, que iba a los saltos, a contramano, y entonces conocí la locura: muchas personas que lo ignoraban, que pasaban sin matarlo ni abrazarlo, que se miraban los pies y miraban las vidrieras pero no miraban al hombre. Yo lo vi. Fue un segundo, en el colectivo. Y lo primero que pensé fue: "ese hombre está enfermo", pero luego comprendí que todos nosotros estamos enfermos, porque estamos muertos, porque somos un país de muertos, el rincón más bajo de un mundo que aceptó la apatía como forma de vida. Y la apatía es muerte, es locura, y entonces me espanté al verme rodeado de muertos, quise gritar y avisarles a todos, pero no animé, porque los locos creen saber que los cuerdos están locos. Pero no sería así por mucho tiempo, porque después, como el último tijeretazo, conocí el odio. No la palabra, el odio en sí. Y el odio no es Napoleón en su caballo apretando los dientes, no es Hitler levantando el brazo con los ojos desorbitados, no es Bush con sus ojos de cabra ordenando la guerra. El odio late en nuestro trabajo, simplemente porque vendemos nuestro trabajo al diablo; el odio late en las pequeñas cosas, en lo cotidiano, en lo que perpetúa la locura; el odio late en el conductor del noticiero, en el gobernante que miente, pero también en el doctor que no se preocupa por sus pacientes, en el abogado que compra una casa con el sufrimiento de otros y que piensa que eso "es perfectamente normal, es algo que yo me gané con mi trabajo, qué, no tengo derecho acaso a gastarme la plata en lo que quiero, estudié muchísimo para esto, y mis hijos necesitan un lugar grande y...". El odio late en lo pequeño, en los seguidores de Hitler que lavaban los platos como si no pasara en nada, en la señora de enfrente que miraba a Menem (y a De La Rúa y Kirchner y a quién carajo sea) por la televisión y ahorraba unos pesitos; el odio late en ese agujero en el hospital que nadie arregla; el odio no late en la miseria, late en la propiedad, sea la propiedad pequeña o enorme. Y me pueden decir lo que quieran, me pueden insultar, me pueden negar con miles de argumentos sesudos, decirme que esto está mal escrito, que no soy un tipo ingenioso y que no digo nada nuevo, o directamente pueden cerrar esta pantallita y seguir pretendiendo, ¿por qué no lo van a hacer? Lo hicieron con Discépolo, que murió de tristeza, cuando dijo: "cuando se acaben las pilas de todos los timbres que vos apretás, buscando un pecho fraterno para morir abrazado, cuando te encuentren tirado después de cinchar lo mismo que a mí, cuando manyés que a tu lado se prueban la ropa que vas a dejar, te acordarás de este otario, que un día cansado se puso a ladrar". Eso. Y váyanse todos a la concha de su madre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1686422447186030539?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1686422447186030539/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1686422447186030539&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1686422447186030539'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1686422447186030539'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/el-pas-de-los-muertos.html' title='El país de los muertos'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-7709335689349166812</id><published>2008-07-02T14:27:00.000-07:00</published><updated>2008-07-02T14:54:51.264-07:00</updated><title type='text'>Descripción de un día en la vida de José</title><content type='html'>Se acuesta. Sueña con: pájaros, elefantes, baldosas, pis, granos, ascensores, asesinatos (se despierta sobresaltado, toma agua, se acuesta), indios, elefantes, películas. Se despierta. Sólo se acuerda de los ascensores. Y rápidamente se olvida. Camina maquinalmente los diez pasos que lo separan del baño. Luz, agua caliente, espejo (hola, ¿soy yo?), vasito con las manos, cara mojada, chau lagañas, espejo (sí, soy yo), cepillo (el verde, no el amarillo), pasta, cepillo, dientes, gusto feo, escupir, agua, canilla, cerrada, luz, apagada. Prende el celular, uy tarde, es más tarde lo que pensaba y ahora mejor no se baña, no, si no se iba a bañar, no, mejor, agarra esa ropa vieja, el pantalón ese mmm hay que lavarlo, la ropa, la ropa, y la llave eh, no te olvides los anteojos, no se afeitó, no importa, la campera que hace frío, y la panza que hace ruido y es tarde, bueno, tampoco es tan tarde. Abre la heladera, se toma el último trago de la botella de agua mineral. Se dice: "es extraño, pero pensándolo bien hay pocas cosas que me den más placer que tener sed, mucha sed, y luego saciarla con agua fría". Piensa otra vez en eso y se siente tonto, incómodo, desacomodado con el mundo. Sale de su departamento, baja las escaleras, abre la puerta de calle, camina media cuadra, toma el colectivo, viaja apretado, por la ventanilla alcanza a ver a un mendigo y se dice: "hoy me compro el departamento". Llega al trabajo, hola Judith, hola Juan Carlos, tenés que ordenar estos papeles alfabéticamente y después llamarlo a Gómez que está esperando tu llamada para las diez, ¿ok? ¡Gente! ¡Su atención! Hoy es cumpleaños de Brendita. A de Alderete... B de Bentancourt... D de Domínguez... Que los cumplas feliz. ¿Feliz? El departamento. Sólo le faltaban unas cincuenta hojas, iba por la L. Después Gómez, a las diez, lo maltrata. Quiere olvidarlo tomando un café. Pero el café es tan horrible que se le atoró en el pecho, como una bola de vómito, y no pudo olvidarse de Gómez ni de Brendita ni del café. R de Rovitto. Ocho horas menos. Seis de la tarde. Ascensor. Judith. Chau. Calle. Taxi. Reunión. Cierra el trato, firma el contrato, paga el departamento, no vuelve más, décimo quinto piso. Es feliz, como Brendita. Solo. Es feliz. Es su departamento. Su primera noche. No hay nada, ni un mueble. Se tira en el piso, da vueltas como un nene, el décimo quinto piso, baja y sube en el ascensor, se compra una pizza, la come en el piso, D, de Domínguez, departamento D, se pega un baño, se queda sentado en el inodoro hasta secarse, no tiene toalla, el balcón es enorme, es el décimo quinto piso, es su departamento, feliz cumpleaños Brendita, se lo acaba de comprar, es feliz, Brendita, el balcón, se sube a la baranda, abre los brazos, chau, décimo quinto, piso. Es de noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-7709335689349166812?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/7709335689349166812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=7709335689349166812&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7709335689349166812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7709335689349166812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/07/descripcin-de-un-da-en-la-vida-de-jos.html' title='Descripción de un día en la vida de José'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-9070748784494720382</id><published>2008-06-28T16:51:00.000-07:00</published><updated>2008-06-28T18:06:09.539-07:00</updated><title type='text'>El nacimiento de la tristeza</title><content type='html'>Era una isla gigante. Era un continente pequeño. Lo empequeñecieron los hombres de barba y barcos y armas. En aquella tierra un hombre se levantó de las arenas, tuvo hambre, y conoció a otro hombre y a otra mujer. Lloró. Cerró los ojos y pensó en un mundo futuro, donde el raspón que tenía en la rodilla no se le contagiara a todo el cuerpo y no le debilitara el espíritu. Se lo dijo a la mujer, con sólo mirarla. El otro hombre que había conocido murió devorado por un tigre. Gritó, gritó, gritó, tan fuerte, gritó, tan fuerte que el desierto se destrozó y dejó de ser desierto para ser ciudad y civilización y barbarie y confusión. El hombre tuvo un hijo con la mujer. El grito cesó por un instante. (Pero llegarían los hombres de barba y barcos y armas y el hijo del hijo del hijo del hijo de ese hijo que ahora tenía el hombre moriría esclavizado). Lloró tanto por sobrevivir. Por las mañanas temía por su vida al cazar, pero por las noches se recostaba y miraba el cielo y las estrellas que todavía no se llamaban estrellas y sentía el corazón henchido de compasión y de alegría, sólo por ver las estrellas: alguien lo miraba, algo había más allá, algo que no comprendía pero que sin dudas existía. ¿Cómo no existir? Lo estaba viendo: eran las estrellas, era la enorme luna como un dios hermoso, la oscuridad que lo sobrecogía. Luego, el sol salía y un pájaro lo despertaba, no había sonido más hermoso que el del pájaro que lo despertaba. Intentó imitarlo, silbando, gimiendo, y golpeando piedras imitó los truenos. Ese día cazó un tigre. Usó la piel para disfrazarse de luna, y danzó bajo las estrellas, alrededor del fuego, silbando y gritando y golpeando piedras. La noche era un manto de misterio. En el camino de su vida encontró a muchos hombres, y con un esfuerzo inexplicable se comunicó con ellos. Eran sus hermanos. ¿Dónde termina todo esto, esta tierra?, les preguntaba. Y ellos le decían: no termina nunca, miramos la vastedad como la gota de río mira la costa distante. Eso le decían. Pasaron muchos años que los hombres llenaron con historias y con dioses que eran amigos, y pasaron más años, hasta que el hombre de barba y barcos y armas asesinó todo, hasta las noches y las lunas. Le pusieron rejas a la tierra y le dijeron al hombre que dejara las piedras y los bailes, que más allá había más tierra, sólo eso, y que era de ellos, de los hombres de los barcos, y que después no había nada, que el cielo era hastío, que la luna una piedra, que las estrellas estúpidos fuegos, todos soles que se apagarían. El hombre bajó la cabeza y se puso a picar piedras. Pero cantaba. El hombre construyó pirámides sin entenderlas. Pero cantaba. El hombre tenía la piel rajada por el sol, el mismo sol que antes lo despertaba. Pero cantaba, recordaba al pájaro de las mañanas y cantaba. Otro hombre (el hijo del hijo del hijo del que había sido devorado por el tigre)le comentó que muchos sufrían como ellos, no tan lejos, y que los hombres del barco estaban por todos lados, que ya la tierra no servía más, que habían descubierto otras tierras y que los iban a llevar para allá. Y lloraron y se pusieron a cantar. Los metieron en un barco, viajaron días y noches sin comida, con ganas de morir, con miedo a la vida y no ya a la muerte. Llegaron a la tierra nueva. Los pusieron a plantar y recoger algodón. Al hombre los dedos le sangraban, y por las noches no cantaba, sólo quería cortarse las manos por el dolor. Días enteros lastimándose los pobres dedos lo hicieron odiar la tierra y hasta maldecir las estrellas. Se olvidó de todo, la bronca lo había bloqueado, le había quitado toda dignidad y memoria. Años oscuros pasaron, hasta que la pena, una pena profundísima, le iluminó el espíritu: debía unir el grito y el canto para ser libre. Así, mientras las manos se le partían al recoger el algodón, cantaba, cantaba acerca de la angustia con alegría, cantaba sobre las penas con alegría. Era su razón para vivir entre tanta tristeza. Las cosas, mágicamente, se volvían bellas, encontraban sentido. Cierto día le dijeron que era libre, que no tenía que recoger más algodón. Marchó a la ciudad. Se sintió desolado, aplastado por los edificios, y en una estación de trenes murió de neumonía. Su canto, no obstante, permaneció y "todo &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Love_in_Vain"&gt;mi amor es en vano&lt;/a&gt;, todo mi amor es en vano, cuando el tren se marchó de la estación la miré en el ojo, cuando el tren se marchó de la estación y la miré en el ojo, bueno, me sentí en soledad, me sentí muy solo, y no pude evitar ponerme a llorar".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-9070748784494720382?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/9070748784494720382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=9070748784494720382&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/9070748784494720382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/9070748784494720382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/el-nacimiento-de-la-tristeza.html' title='El nacimiento de la tristeza'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2696250059879718312</id><published>2008-06-23T18:14:00.000-07:00</published><updated>2008-06-23T18:35:52.301-07:00</updated><title type='text'>El casamiento</title><content type='html'>Anoche soñé que estaba en la calle, solo, y que me tiraban (¿quién?) botellas de Coca Cola; me tiraban tantas que me escondía en la calle antigua, bajo la tierra que luego sería cemento y me sepultaría para siempre, escondido en las cloacas, gritando sin voz, pidiendo auxilio sin que nadie me escuchara. Anoche soñé que me decías andáte, buscáte otro lugar, era un departamento confortable y me echabas, yo me iba pero me peleaba y apretaba los dientes. Anoche soñé que lo que estaba soñando era una gran historia, soñé que me despertaba y la escribía y que era una gran historia, y que finalmente las palabras fluían y todo encajaba maravillosamente bien. Anoche soñé que me despertaba y me volvía a dormir, y me despertaba y te abrazaba y me volvía a dormir, y vos no me abrazabas. Anoche soñé que me iba al trabajo y que tenía una campera rara, con un gato en el bolsillo, y que había un asiento vacío en el colectivo y una señora que no quería sentarse, y eso me daba mucha bronca. Anoche soñé que te gritaba tanto pero tanto que me angustiaba y a pesar de darme cuenta que estaba soñando no podía evitar el dolor y me iba de la casa cerrando la puerta de un golpe y bajaba las escaleras y bajaba las escaleras y bajaba las escaleras y bajaba las escaleras hasta que me caía en un pozo (me desperté). Anoche soñé que me llamabas al trabajo y te decía "mi amor, mi amor, ¿en serio me querés de nuevo?" y yo estaba alegre, muy alegre, aun sabiendo que era un sueño, y miraba por el balcón y un montón de personas feas me saludaban y yo me ponía a correr por la calle, y me encontraba con una persona que hacía mucho no veía, una ex novia que en realidad no era una ex novia, que no tenía su cara pero que era ella, eso lo sabía en el sueño, y hablábamos como dos personas adultas, nos contábamos nuestras cosas, tomábamos un café, nos despedíamos y volvíamos a nuestros trabajos. Anoche soñé que mi papá se moría y lloraba en el entierro como nunca pensé que iba a llorar, a pesar de saber que estaba soñando; me daba tristeza verlo ahí, tan irreal, pez pescado, fuera del agua, carne muerta, y sin embargo en el sueño nunca lo veía a él, a mi papá muerto. Anoche soñé que me enamoraba de una chica muy linda, que se me hamacaba y se hamacaba y tenía un vestido verde (le daba la luz del sol en la panza), que me decía que me quería, que no, que la muerte no, que la muerte no existía, que la muerte no existía porque ella, que la muerte no existía porque ella iba a estar ahí, que la muerte no existía porque ella iba a estar ahí para decirle a la muerte que no, que no existía porque ella iba a estar ahí; tenía un hijo con esa chica linda, y una hamaca y una pared descascarada y feliz. Anoche soñé que te conocía de nuevo, que de un golpe reescribía nuestra historia, que te pedía que olvidaras un poco, que la vida es una, que es un sendero, que es un camino, no dos ni tres, uno, y que madurar es aprender que el camino es uno, que no pueden ser dos, y que acá está nuestro camino, así que olvidáte un poco, dame la mano, todo puede cambiar. Anoche soñé que me despertaba y que te pedía que te casaras conmigo, para pegar el salto, porque sí, para cambiar por cambiar nomás, para forjar el camino, y entonces me volvía a dormir para despertarme y no soñar más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2696250059879718312?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2696250059879718312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2696250059879718312&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2696250059879718312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2696250059879718312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/el-casamiento.html' title='El casamiento'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6860951049355678901</id><published>2008-06-19T17:02:00.000-07:00</published><updated>2008-06-19T17:51:53.873-07:00</updated><title type='text'>De estar estando</title><content type='html'>Caminaba por Tucumán como quien no quiere caminar, arrastrando los pies contra el barro seco, mirando el cielo y las nubes y sabiendo que todo era absoluto, que no había más allá, que su mirada lo abarcaba todo hasta el fin. Sin saberlo, era sabio. Como pasa siempre con los sabios. Los sabios que saben que son sabios son ostentadores, falsos profetas, ladrones, mentirosos, escoria. Él era un hombre sabio porque era profunda la tierra que pisaba, porque contento estaba de sólo estar estando. No sabía lo que era un amigo porque no entendía lo que era desconocer a alguien, ignorarlo, no aceptarlo como un conocido, como un hermano. Por las mañanas arreglaba un auto viejo que tenía, pero sólo por arreglarlo, no quería ir a ningún lado. Estaba ahí, viejito, le dio pena, y lo estaba arreglando. Su mamá vivía en la casa de enfrente, era viejita como el auto, oxidada, sin colores, desgastada. Nunca le había dicho que la quería a la mamá porque no hacía falta decir que la quería. ¿Por qué habría él de no querer a alguien? No comprendía la distancia, simplemente porque la distancia es un concepto enfermo. Estaba ahí, simplemente, ahora, simplemente, pero sin saber que estaba ahí y ahora. Eso sí, había que trabajar, porque una vez los zapatos se le desgastaron y no pudo comprarse unos nuevos. Entonces tuvo que trabajar. Con sólo dieciocho años construyó una casa, junto a otros amigos, que después tuvo que abandonar. Era una casa linda, enorme, un trabajo de esclavos, y le dio pena dejarla solita, como al auto y como a la mamá, a los que tuvo que dejar para ir a trabajar. Tanto trabajo para que después vinieran otros extranjeros a quedarse con la casa. Y entonces, como un relámpago, supo de la existencia de otros, de desconocidos, conoció al distante, al enemigo. Había alguien que no era amigo, y era el dueño de la casa. No lo conocía, nunca lo había visto, no era de Tucumán, y se quedó con su trabajo. Le dio bronca, y se prometió no trabajar más para otro. Al otro día arregló las goteras de su casita, después le pintó el dormitorio a su mamá; luego se hizo una granjita en el fondo (tomate, lechuga, zanahoria, para empezar). Se sentía bien. A la mañana siguiente caminó hasta el centro para comprar repuestos para el auto. Así pudo vivir tranquilamente durante un tiempo, hasta que su mamá se enfermó gravemente y no pudo darle los remedios que necesitaba. Había que trabajar de nuevo, de lo que sea, cuanto antes. Le prometieron cien pesos por subirse a un micro e irse hasta Buenos Aires. Tan lejos, pensó él, ¿qué voy a hacer allá? Le daba pánico dejar de pisar la tierra. Pero lo hizo. Durante el viaje la angustia lo envolvió como una sábana de fuego helado. Pensó en su casa de antes, la de su mamá, y en lo inmenso que era todo entonces, de chiquito, el dormitorio como una nave, el comedor como un estadio, el patio como un bosque, y era tan sencillamente feliz sin saberlo. Y ahora en ese micro lo desgarraban, lo arrancaban como a un yuyo. El viaje lo alejó del cielo, para siempre. Al llegar a la Plaza de Mayo, se espantó al ver a tanta gente que lo ignoraba, a tanto desconocido, a tantos como él y sin embargo tan diferentes. Estaba perdido, con un poco de bronca, cuando en un momento de lucidez se dio cuenta de algo inexpresable, indecible, un pensamiento que no era todavía pensamiento y que por eso era bello como el viento: simplemente el sol amable de otoño le dio en la cara y lo comprendió todo sin palabras. Luego pensó en Tucumán, en el regreso, y se le borró la noción del tiempo y del espacio y una farola le partió la cabeza y lo mató.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elsigloweb.com/portal_ediciones/458/portal_notas/20446-encontr-la-muerte-antes-del-acto"&gt;-La noticia-&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6860951049355678901?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6860951049355678901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6860951049355678901&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6860951049355678901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6860951049355678901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/de-estar-estando.html' title='De estar estando'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6052911093289155298</id><published>2008-06-17T17:44:00.000-07:00</published><updated>2008-06-18T05:37:29.022-07:00</updated><title type='text'>Ciudades ardientes</title><content type='html'>Las palabras caen en el horno de la muerte cuando se las pasea con peluquín por la calle, con la correa en el cuello, avergonzadas, humilladas, y pierden todo valor. Las bombas que se tiran y machacan la tierra y se llevan vidas dejan desperdigadas palabras que ya no sirven. El sabio sube a la montaña y no dice, sólo cuando baja y se mezcla con el resto de los mortales habla, y al decir da vida, y al decir las cosas cobran sentido. ¿Hay algo que no sea palabra? Incluso antes que los pensamientos, los objetos se nos presentan en forma de letras, que ordenan el caos, que le dan aire a la noche oscura... en forma de palabras que unen los puntos entre las estrellas. Dicen "libertad" y la libertad no es más que una palabra, no es más porque no hay nada más allá, y si lo hay es lo incognoscible. ¿Hasta cuándo vamos a buscar lo que no está? Más allá de las palabras, el grito, que no sería grito si no supiésemos que "eso" es un grito, y que está más allá de las palabras. Por eso, cuando se bastardean las palabras, cuando se las humilla, la monumental empresa de darle sentido a la vida se torna imposible. Los medios, los políticos, los publicistas, el sentido común, la educación escolar, todos son los sepultureros de las palabras. O peor: son los profanadores, porque no se conforman con enterrar el sentido sino que lo desentierran para pisotearlo, escupirlo, usarlo, y volverlo a enterrar. Dicen "democracia", dicen "inseguridad", dicen "hambre", dicen "justicia", pero no se detienen a pensar las palabras, a dotarlas de sentido poético, y cuando una palabra es malintencionada, cuando se usa para mentir deliberadamente, entonces no hay confianza, y si no hay confianza no hay diálogo, y si no hay diálogo hay enfrentamiento, y si hay enfrentamiento hay soledad, y si hay soledad hay alienación, y si hay alienación hay muerte, no hay futuro, no hay esperanza porque la "esperanza" ya dejó de ser "esperanza" para transformarse en un concepto hueco sin sentido donde los poderosos colocan el significado que les conviene. "Libertad", ¿hay una palabra más hermosa y más bastardeada en la historia de la Modernidad? Se ha asesinado, se han destruido culturas en nombre de la libertad. Sin dudas, no es la libertad que yo conozco, no es la libertad de los que dejaron la sangre en la Revolución Francesa. ¿No son acaso las revoluciones luchas violenta por darle un nuevo sentido a las palabras? Libertad burguesa por libertad total, igualdad de mercado por igualdad de hermanos. Las palabras son las mismas, los significados diferentes. Sin embargo, esta diferenciación tan básica para comprender nuestra realidad se deja de lado por conveniencia. Se pisotean las palabras para que nadie crea en nada ni en nadie. ¿Qué vale la palabra del otro? En las culturas antiguas la palabra lo era todo, era la memoria, era la cultura, era la vida. Ahora, en este mundo de empresarios leoninos, de políticos sin escrupulosos, de medios masivos idiotas, el mundo de la poesía se resiente y está cada vez más lejos de ser conquistado. El poeta dice: "Y a la aurora, armados de una ardiente paciencia, entraremos en la espléndidas ciudades", y cuando pone el punto final lo que dijo no puede ser dicho de otra manera. Tratar de traducirlo es bastardearlo, porque no hay traducción posible. Enredados en la telaraña comunicacional, hoy todos hablan, todos opinan, en internet pululan los sabiohondos, cada cual ejerce la "igualdad" de una manera irresponsable, y haciéndolo daña el lenguaje de una manera casi irreversible. El cuchillo que se le clava a la palabra cuando la mayoría de los políticos (esos títeres patéticos) la violan y la amordazan para darle un significado perverso es más peligroso que cualquiera bomba, que cualquier dios muerto y que cualquier ley infringida. Las palabras deben ser como pequeñas palomas a punto de morir a las que colocamos sobre una manta para que salgan a volar de un solo soplo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6052911093289155298?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6052911093289155298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6052911093289155298&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6052911093289155298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6052911093289155298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/ciudades-ardientes.html' title='Ciudades ardientes'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2170575799333584480</id><published>2008-06-10T18:15:00.000-07:00</published><updated>2008-06-10T18:23:03.840-07:00</updated><title type='text'>Blog</title><content type='html'>11-12-2006&lt;br /&gt;Aunque dure poco, es un remedio jajaa, en fin me da lo mismo... necesitaba otras sandalias, y necesitaba una cartera? bueno nose no estoy muy segura jaja, pero me la compre igual, ayer ademas fue un dia relajado, primero lo de siempre tomar sol, bañarme..... pero despues en la tarde tarde, salimos con mi hermana y mi mama, vitriniamos compramos y tomamos helado, fue lindo asi como tierno, jaja, nose es como que me siento acompañada en esos dias donde el animo es un asko y todo esta mal, ahi estan ellos mi familia y es muy cliche pero es muy cierto, y claro a veces los alejo y otras veces los he alejado por otras personas supuestamente mas imporantes en ese momento, pero me doy cuenta que al final esas personas no estan se han ido, y quienes siguen incondicionales son ellos... well supongo que a si tiene que ser, pero no todos tienen la misma suerte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12-12-2006&lt;br /&gt;a la maniana fuia visitar a mi abuela que se compró un perro pequinés creo… fui con una amiga, verito se llama, pero se aburrió, y me mandaba mensajes al celu por mas que estuviese al lado mio, me desia vamos vamos y estaba re al lado mio, jaja… pobre mi abuela, está muy vieja gaga ya, no entiende nada, se compra un perro para hacerle compania y es re triste eso asi como un poco patetico, tipo la gente que se muere pero no quiere pensar en que se va a morir un dia, por suerte existe lo bueno tambien, como mañana que vamos a i r con mi mama , al shopping jajaja… después con verito fuimos a ver una movie, nose, media pedorra, muy lenta y no entendí al final… en fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13-12-2006&lt;br /&gt;shit--- tuve mi regalo de navidad de adelanto, jaja, vino mama y me dice tomá tu regalo por este año que tuviste fue difícil, y tiene rason si me pongo a pensar en el examen que salii malo, o sea todo mal… pero el regalo OH MY GOSH, cuando lo abri era un dvd… no una peli jaja, nooo, un maquina para pasar dvd for my room… tipo re lindo pero nose ponerlo jaja y tuvo que venir mi primo pobre, todo enredado con cables yo le ofresi jugo, no tiene alcol me dijo, jaja, me puce a pensar en mi primo y en la familia a beces no les digo que los re quiero, seguro que a fin de año cuando llegue navidad se los voy a decir o sea si da… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15-12-2006&lt;br /&gt;Es uno de esos dias que no da para pensar, estoy cansada de los sentimientos, porque es tan difísil??? … el amor no existe o sea por ahí si en algunos casos solitarios, unicos o sea, pero es mentira cuando te lo disen… te amo y después no, o sea como es? En mi ultima relacion que tuve muchas veses me cuestione de si realmente amaba , muchas veces y después entre en la etapa de confucion y bla bla bla… bullshit!! Jaja, para que decir tan facil te amo cuando es calentura, no lo puedo o sea, no entiendo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16-12-2006&lt;br /&gt;“ I'm so tired of being here... suppressed by all my childish fears... and if you have to leave... I wish that you would just leave”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18-12-2006&lt;br /&gt;ayer fui re normal, bah re normal mas o menos porque estuve todo el dia vestida con pijama en la compu hablando por msn, jaja, muy tranqui, hasta que llegó mi primita y me sacó porque yo estaba chatiando por msn con cam y vino mi primita y me saco y se puse a coquetear,  con el que estaba hablando conmigo, onda le tiraba besitos… you wish, baby, you wish, jajaja…. Estaré deprimida??? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19-12-2006&lt;br /&gt;falta poquito para navidad y se supone que se tiene que hacer un balanse y la verdad que este anio fue difícil para mi por el examen y por fede , porque todavía lo re estranio aunque nose, es como que a la ves que lo estranio no quiero estar mas con el asi en pareja, por ahí un touch and go, jaja, no en serio, fede si lees esto era joda jaja, en serio te estranio pero como que ya fue lo nuestro pero uno se queda pegado a las personas, el sentimiento dice una cosa y la mente dice otra… que problema!! gosh… i wish esto fuera fasil y lo es grasias a mi mother que me re apoya y cuando me ve llorar en my room me ayuda, o sea grasias a ella todavía sonrio… jaja yo pensando en fede y es mi graducion y nesito urgente!! pensar en la ropa que me a poner… tragedia!! Jaja,, es hora de comprar y me gradue chicas, jaja, amazing, creo que me voy a tener que maquillar para tapar esta cara de culet que tengo. jajaja&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2170575799333584480?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2170575799333584480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2170575799333584480&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2170575799333584480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2170575799333584480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/blog.html' title='Blog'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5386952413805482730</id><published>2008-06-09T17:05:00.000-07:00</published><updated>2008-06-19T18:00:25.880-07:00</updated><title type='text'>El hogar</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10;"&gt;No sé, mirá, es tan difícil partirse después que el perro pasó la lengua por la herida y la hizo sanar, después de acariciar el gato arisco y hacerlo ronronear. Pocas cosas hay más tristes que este ir vos para un lado y este ir yo para el otro, y tan inexplicable y tan sencillo como quebrarle una rama a un árbol, tan absurdo como la ardilla que te clava los dientes en la garganta y que desciende hasta el pecho y no te deja salir de tu cuerpo. Qué sé yo, siempre el arrepentimiento, siempre las metidas de pata, y yo soy tan imperfecto, y por qué entonces ese elefante que se instala en mi cabeza y me dice que no, que el pasado está ahí, más vivo que mañana y más muerto que hoy, pero ahí, contra el rincón, mirálo, ¿no podemos hacer algo por él? Tomá el café, que se te enfría, pero no me pongas esa cara, ¿estás apurada? Hace frío. Partamos esta galletita mezquina, si querés, y vos comés un pedazo, el más grande, sí, te dejo el más grande, y yo me como el otro, mirá, eh, ¿por qué no me das la mitad de tu sombrero? Si querés, la parte más chica. Con eso me quedo contento. Como con el hogar, siempre quise volver al hogar, la cosa es que no sé dónde está, y vos me diste el hogar, estaba en ningún lado, estaba con vos, vos eras el hogar, el calor, y yo era la mitad de la galletita, la más pequeña, viviendo dentro tuyo, perdida, siempre compartida. El hogar se fue, ¿qué voy a hacer? Decíme. Si querés cierro los ojos, si querés cruzo la calle, si querés me subo al techo del colectivo y me voy lejos, y sin embargo siempre voy a desear la vuelta al hogar. Está saliendo el sol, pero no te vayas, terminá el café. Los vidrios se empañaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5386952413805482730?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5386952413805482730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5386952413805482730&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5386952413805482730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5386952413805482730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/el-hogar.html' title='El hogar'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-8627193349587342113</id><published>2008-06-04T16:35:00.000-07:00</published><updated>2008-06-11T17:34:06.141-07:00</updated><title type='text'>Los días sin él</title><content type='html'>Mariana llegó de trabajar, tiró la campera sobre el sillón, se sacó los anteojos, se preparó algo para comer y se tiró a dormir la siesta. Como todos los días. Hasta ese día. Luego ya no llegaría de trabajar ni tiraría la campera sobre el sillón. La campera se quedaría allí, cansada, sobre el sillón oscuro y apenas sucio. Mariana se levantó de dormir la siesta, se preparó un té y se quedó mirando por la ventana. Estaba por llover. Pero no llovió. Tomó el té, y el edificio ese de enfrente, tiene algo triste, es imperturbable y triste, hace cuánto que está ahí, solo, a la intemperie, es tan absurdo, tan pobrecito. Mariana tiró el saquito y sacó la basura. En el pasillo se cruzó con la vecina del 1 B. Era rara, nunca salía de la casa. Mariana volvió al departamento, prendió la televisión, pidió comida hecha. La comió. Se acostó. Se despertó. Se volvió a acostar. Nunca más fue a trabajar. Abrió la heladera y pensó en cuánto podría sobrevivir con lo que había allí. Un mes, mínimo. Se tiró en el sillón y esperó. No llovió tampoco ese día. Su tres cactus estaban secos y a uno le asomaba un hijito. Les dio agua y los reacomodó, más cerca de la ventana, sobre la mesa del comedor. En el otro ambiente, arriba de la cama, había un sobre viejo, nunca abierto. El sol empezaba a rajar las nubes. Se preparó algo para comer: milanesas con huevo frito. Hacía mucho que no se cocinaba eso. Estaba contenta. Luego de comer hasta cansarse, se sentó y miró la televisión. Se durmió una hora después. El camino estaba lleno de zorros que la miraban y aparecía José, un compañero de trabajo, que le decía que la quería y a ella le parecía natural, y los zorritos naranjas al lado de José, sé que estoy soñando, sé que mi papá no se murió, no, mi mamá está triste, pero es un sueño, pero por qué esta angustia, es un sueño, José, nunca te conocí demasiado, dónde vas, cuidado José, los zorros, tu papá está muerto, Mariana, y está triste ese hijo que. Se despertó. La pava silbó. Acomodar su ropa, un pulover rosa, con ese perfume, le trajo recuerdos lejanos, casi olvidados. Tuvo ganas de llorar pero no salieron las lágrimas. Decidió limpiar el piso, pero bien, hasta el último rincón. Luego durmió la siesta. Se levantó dispuesta a cocinar algo rico. Una tarta de queso o de carne. Sacó la carne picada del freezer. Fue al baño y se miró en el espejo. Estuvo un rato así, sin pensar en nada, extrañada ante su cara, buscándose defectos y diciéndose que no, que no era tan fea. En vez de tarta se hizo ñoquis. Comió frente al televisor, lavó los platos, se acostó. Y justo antes de despertarse, un mes y medio después, tocaron el portero. Era José. Le pidió subir. Mariana no supo qué decirle. José insistió, le aseguró que era algo urgente, que se iba enseguida pero que tenía que decírselo, que la había llamado por teléfono y no contestaba. Mariana apretó el botón. José subió. Le preguntó por qué no iba a trabajar, que todos estaban preocupados, y que su mamá quería comunicarse con ella y no podía, porque tu mamá no puede moverse, Mariana, y vos lo sabés, y encima imagináte su angustia al no saber nada de su hija y además soportar la muerte de su esposo, tantos años de casados. Mariana no tenía ganas de llorar pero las lágrimas se le escapaban. Quería frenarlas y era para peor. Se sintió en la cima de una montaña fría, sola entre la nada. José la abrazó. Mariana pensó "me quiere" y no pudo y no quiso parar de llorar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-8627193349587342113?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/8627193349587342113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=8627193349587342113&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/8627193349587342113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/8627193349587342113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/veces-ests-sola.html' title='Los días sin él'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-5396088180114480735</id><published>2008-06-01T07:56:00.001-07:00</published><updated>2008-06-01T07:56:38.404-07:00</updated><title type='text'>La necesidad</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando tenés hambre, necesitás un pedazo de comida. No hay regla más básica. Los humanos sufrimos de esa necesidad durante miles y miles de años (y lo seguimos haciendo, aunque por otras cuestiones), infinitos años en los que el tiempo no pasaba como ahora, donde cada día era el último día porque el hambre apremiaba, donde la felicidad, el bienestar, estaban asociado con comer y descansar para al otro día cazar, matar, comer. Y descansar. El hombre es un animal bastante inútil en ese sentido: sólo cuando usó su inteligencia y fabricó instrumentos para matar pudo sobrevivir. ¿Hay acaso algo más grande, más emocionante que esa lucha por la supervivencia? Eso, y no otra cosa, es el amor. Por hechos históricos desgraciados, mucho se malinterpretó el sentido heroico y profundamente humano de la supervivencia del más fuerte. Los que critican, claro, ya no tienen que salir a cazar, sólo van al supermercado más cercano y compran lo que quieren y comen y duermen y se horrorizan por la crueldad de la naturaleza (que no es crueldad, es belleza). Al progresar a muchos los consume el tedio y se inventan problemas, dramas, angustias superfluas. Cuando ya no tenés hambre y te sobra el tiempo, entonces te preguntás para qué vivís. Cuando ya tenés abrigo y cama, no podés dormir por el insomnio. Cuando vivís en una comunidad donde supuestamente estás interactuando con otros, buscás el amor y no lo encontrás. El amor no es la entrega, así como comer no es cenar con servilletas. El amor es necesitar ser amado. No se trata de esforzarse en el sentido romántico del esfuerzo; el amor es llorar y ser abrazado, no abrazar cuando el ser amado llora. Eso es caridad, piedad. Cuando estás con alguien mucho tiempo y lo extrañás y el tiempo se escurre y es doloroso, eso es amar. Si hay un concepto que destrozó el corazón de los hombres, es el del romanticismo. Nos educaron para pensar que el amor llega solo, que existe el amor ideal, que nos enamoramos de una sola persona y que esa persona está predestinada a encontrarse con nosotros. No hay mentira más grande. El amor se crea, se inventa, se construye, se miente. El amor no es algo que nos viene dado. El amor se busca, y dicha búsqueda implica un esfuerzo, el esfuerzo de la humildad y el esfuerzo por comprender al otro. Sin comprensión total del otro, no hay amor. El que ama a una sola persona no ama a ninguna persona. El amor no es exclusivo, no es propiedad privada, pero el amor tampoco es el noviazgo ni la ostentación de la belleza, ni el beso ni la caricia. El que no ama al árbol es porque no lo ha contemplado lo suficiente. El que es capaz de amar observa a una cosa hasta que la cosa se le hace propia, y entonces la ama, y entonces ya no puede vivir sin la cosa. Puede ser un árbol, una flor, el mar, una pulga, un hombre, una mujer. ¿Cómo pretendemos amar a una mujer si no contemplamos la abeja? Amar no es encerrarse y tirar la llave, amar es mirar para adentro, saber que nos morimos, mirar a nuestro objeto amado y apretar los dientes y mirar a la muerte y decirle chau, chau para siempre, para toda la eternidad, que es un segundo. No existe el amor a primera vista, existe el enamoramiento. Ahí está el error. Muchos piensan que el enamoramiento, en el sentido de excitación sensual y sexual, es amor, y se casan y se conviven pero no se aman, y se divorcian argumentando que “ya no sienten lo que sentían”. Es decir, ya no sienten lo que nunca sintieron. Lo que se llama “amor platónico” es algo que está muy bien, que incluso puede inspirar poemas bellos, pero nada tiene que ver con el amor. Cuando el humano cazaba, mataba, comía, entonces amaba al mundo, era parte de él; cuando se deslindó de esas necesidades, cuando las intermedió, se alejó del mundo y ya no lo amó. Lo mismo ocurre en las relaciones sociales. Sobrevivir como especie es vencer a la muerte, por lo menos por un momento (pero ya sabemos que todo lo humano es momentáneo, y por lo tanto eterno). Lo mismo ocurre con el amor. No existe tampoco tal cosa como “el amor desinteresado”. ¿Cómo algo puede ser “bueno” o “correcto” si es desinteresado? Interesarse por algo es el primer paso para comprender. ¿Cómo puede uno entregarse sin esperar nada? Hay que esperar todo, necesitarlo todo, tener un gran hueco en el corazón y una gran voluntad para rellenarlo. Hoy nos espantamos frente al matrimonio por conveniencia, y sin embargo ¿no son están todos los matrimonios basados en la conveniencia? Antes, por lo menos, nadie creía en el amor romántico y nadie esperaba a su príncipe azul. Simplemente le presentaban a una persona y la aceptaban y la amaban. ¿Pero cómo?, dice el ser amado, ¿no soy acaso yo único para vos, me decís que soy reemplazable, que no soy mejor que otros? Todos somos reemplazables, aunque nos duela aceptarlo, y está bien que así sea, es algo noble. El veneno que nos introdujeron en la venas se llama Ego, y no hay que confundir el exceso de Ego con el amor. Que, en el fondo, todos seamos reemplazables, dado que somos parte de la naturaleza y por ende morimos, no significa que no haya personas “especiales” para nosotros. Lo que jamás debemos olvidar es que se trata de una construcción. Esto no lo invalida ni lo hace menos verdadero, sólo lo pone en su lugar. Todo lo humano es construido: un edificio, un puente, las palabras, el amor. Lo grande, lo verdaderamente grande, no es “lo que viene dado”, sino lo que se construye. De todas las formas de amor que existen en el mundo, quizás la más noble sea el amor de una pareja. El amor a la familia es algo que “viene dado”, es decir nos obligan a querer a nuestra madre, de lo contrario somos parias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El amor a otro cualquiera, a una mujer, a un hombre, ésa es la naturaleza del amor. No hay nada previo que nos una, simplemente el azar nos juntó y construimos todo de la nada. Como el ser humano lo hizo, en la selva, bajo el universo frío, cuando cazaba y dormía y descansaba y era feliz.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-5396088180114480735?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/5396088180114480735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=5396088180114480735&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5396088180114480735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/5396088180114480735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/06/la-necesidad.html' title='La necesidad'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-2213770454959959567</id><published>2008-05-23T19:13:00.000-07:00</published><updated>2008-05-23T19:17:17.691-07:00</updated><title type='text'>Alguien habla</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Cansado mi corazón (pero qué es el corazón, es un órgano, nada más, es en forma figurada que lo decís, ah, en forma poética, bueno, es poesía de dos pesos, el corazón, el corazón no existe, querrás decir el espíritu, pero claro es algo muy general el espíritu, entonces decís el alma y menos todavía que el corazón porque ni un órgano es, entonces quedás así, desnudo pero más que desnudo: desollado, un cuerpo podrido triste colgando de la pendiente, atado con un piolín, eso, no hay corazón poético no hay alma, pero hay algo, en eso estamos de acuerdo, hay algo que se formó en base al dolor y que de tanto llanto nació sin ganas y miró por encima del tapial y dijo me muero, me muero, y sufro y no puedo ser sólo cuerpo, soy alma también, ese nombre le puso sin saber muy bien, y entonces el terremoto del Hombre y el camino y la sangre y las ¿conciencias? Inventamos la moral, que es…) de tanta mentira (el problema es la verdad, el problema es que rompimos la objetividad, nadie cree en nada porque todos creen en todo, todo es subjetivo pero no hay individuo por lo tanto no hay subjetividad; el individuo… ay, se dice que vivimos “tiempos individualistas” (lo dicen los mismos que pusieron al pájaro en la jaula) ¡ojalá viviésemos tiempos individualistas! No hay individuos hoy, sólo masa (yo veo masa, multitud, robots (los robots, pobres, que los hicimos nosotros) y es duro aceptarlo pero lo tenemos que hacer para dejar de ser masa), la multitud, el rebaño que camina y camina y no se pregunta y se encierra, claro, piensa sólo en él, es ignorante sí, pero es igual a todos, somos todo iguales, qué maravilla, el ideal de la Revolución concretado, se nos rasuraron las ideas para controlarnos perfectamente y él es un…) y de tanta (el árbol que crece, no sabe, no sabemos, caemos vivimos. Él. Sumado a todo lo que alguna vez pensamos de nosotros. Él. Sobre todo él. Que desaparece. Que una vez pensó (no puedo dejar de pensar, escribo en mi diario que cuando pienso me ato, cómo puedo pensar y liberarme, todo es mentira, quiero ser un nene, un nene, tirarme en el pasto y no pensar en tirarme en el pasto). Que una vez sintió que era hombre. Él. Mirálo a él. Escribe y escribe. No sabe que le hablo a él. Él escribe. Es alguien. Se borró de la cabeza (¿y no es también la cabeza una metáfora de la inteligencia? ¿Y la inteligencia no es la mentira más grande de todas? ¿El genio? No hay genios, no existen, hay superho…) que un día cuando caminaba por la calle, barbudo, tapado hasta la boca por el frío, pensó que todo había terminado (¡veinte años! ¡nada más que veinte años y todo había terminado! ¡Pobre él!), se lo borró a eso porque ese él ya no es este él que ahora lee esto mientras alguien escribe, “miro alrededor”, iba borracho sin haber bebido una gota de alcohol ni, “heridas que vienen, sospechas que van”, perdido en la ciudad que era un símbolo enorme de cemento, la ciudad que lo aplastaba, “y aquí estoy pensando en el alma que piensa” y él sentía placer en la decadencia, “y por pensar no es alma”, y miren (ustedes que no leen) miren al que cuando estaba triste pero no melancólico se dio cuenta que el Mono había hecho ese edificio enorme: nada estaba dicho y pre-hecho, no había mandato divino, nada era eterno, todo había sido hecho y habría de ser derrumbado, y entonces pasmado el otro que lo acompañaba cruzó la calle y miró la cara de los transeúntes, monos, monos y monos, sin pelos, monos, monos, vestidos, monos, con moral putrefacta, monos, monos, erguidos, algunos sucios, otros limpitos, monos, monos, monos, monos (el Hombre era sin mayúscula) y cayó como un mazazo el peso de la muerte…) sangre seca. (Se va).&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-2213770454959959567?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/2213770454959959567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=2213770454959959567&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2213770454959959567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/2213770454959959567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/05/alguien-habla.html' title='Alguien habla'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6769376680184574664</id><published>2008-05-19T13:58:00.000-07:00</published><updated>2008-05-19T14:34:22.807-07:00</updated><title type='text'>Buenos Aires</title><content type='html'>Vivo en este pasillo de edificio. Ahí en la esquina, donde no molesto a nadie, estiro mi colchoneta por las noches y duermo cuatro horas, a veces cinco. El señor y la señora del departamento H me invitan con mate cosido de vez en cuando y eso me llena hasta las doce del mediodía cuando la panza me hace ese ruido y por las garganta siento que suben como bichitos. Antes dormía en una plaza pero ahora duermo en el pasillo. Tengo un amigo que... bueno, no es mi amigo pero lo era, después nos peleamos y él se murió, lo pisó un tren, estaba borracho. Pero una vez me dijo: "mirá, cuando uno cae y cae y cae, está contento con muy poca cosa". Y me contó una historia mi amigo que después no fue más mi amigo y murió atropellado por un tren, borracho el pobre: "mi familia tenía una chozita nomás, y claro, yo lo comparo con lo que tengo ahora, que es nada, que es este cartón y este gorro de lana, y bueno, esa choza es cada vez más lejana, pero recuerdo que mi papá, Alberto se llamaba, le daba mucha vergüenza esa choza y se la agarra con mi madre y le pegaba, una vez le pegó tanto que mi madre lloró dos semanas y un día sin parar, palabra, te lo juro, pero sin parar, lloraba y lloraba y lloraba, a veces a llanto limpio, a veces moqueaba la pobre, como una nena, pero no paró hasta un domingo que mi papá le regaló una flor. A mí me pareció muy heroico ese gesto de mi papá, claro, era un pibe, no entendía, o por ahí entendía, lo entendía a mi papá pero de una manera extraña, como si la culpa de la violencia no fuese de él directamente, como si el que hiciera fuerza, viste, fuese el de la flor y el otro como un intruso. La cosa es que éramos once hermanos y pobre mi papá Alberto, la dijo a mi madre que teníamos que dejar de estudiar porque nos moríamos de hambre si no, y mi madre dijo que no, que era una barbaridad, y ¡zas! le pegó de nuevo, y mi madre lloró pero por menos tiempo, y yo me vine a trabajar a la ciudad, a Buenos Aires, vendía pavadas, pero fui creciendo y me fui apartando de la choza y de mi papá y me fui acercando al vino, que era barato entonces, no como ahora, y me olvidé a propósito de toda esa vida, y de a poco fui cayendo, como te dije, hasta que ya no tuve ganas de hacer nada y pensé que era lo mismo estar tirado acá en la plaza que muerto y enterrado, y no le tengo miedo a la muerte, eh, pero mientras esté acá lo disfruto, a mí no me molesta... ojo, ojalá tuviera un pasillo de edificio como vos, eh, por lo menos para invitarlo a mi papá a tomar ese mate cosido que decís que te dan, no sé, pobre mi papá, Alberto se llamaba, una vez, hará diez años, volví a la choza. Mi madre se había ido y de mis hermanos quedaban dos o tres, pero mi papá seguía, más viejito pero igual de seco y malhumorado, y me dijo: "vení, sentáte, que te voy a contar algo". Y me contó una historia que nunca me olvidé, por ahí porque fue la última vez que lo vi a mi papá, o por ahí porque me hizo pensar en muchas cosas y todavía me la acuerdo enterita, che, me la contó mi papá, Alberto se llama, me dijo, escuchá: "sabés que una vez me contó mi abuelo que su abuelo nació en La Pampa, y que en esa época, bueno, eran distintas las cosas, te estoy hablando de hace muchos años, eh, no sé si mejor o peor, aunque peor no creo, pero en La Pampa por lo menos hay aire, verde, espacio, uno puede ponerse una granjita, mirá acá, esta choza de porquería... bueno, la cuestión es que este taratara no sé cuánto abuelo tuyo tenía en un cajón suyo una pulsera, que él decía que era oro y que se la había dado su padre que a su vez era de su abuelo y así, y dicen que esa pulsera tenía mucho valor histórico, eso dicen, no sé, yo la vendí una vez porque no teníamos para comer y no me dieron mucha cosa, pero mirá, ya que viniste acá te voy a entregar esta carta que venía con la pulsera y te voy a contar lo que dice..." Y entonces el padre de mi amigo le contó una historia que yo ahora me acuerdo a medias, que era de un Pedro de Mendoza, que vino desde lejos, que fundó una ciudad, y que fue acorralado por un pariente lejano de mi amigo, por él y por muchos como él, que eran las personas que vivían acá y que les sobraba lugar, eso dicen, no como a mi amigo que duerme arriba de un cartón en esa plaza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6769376680184574664?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6769376680184574664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6769376680184574664&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6769376680184574664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6769376680184574664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/05/buenos-aires.html' title='Buenos Aires'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6106256866752035750</id><published>2008-05-10T21:42:00.000-07:00</published><updated>2009-09-09T16:00:57.432-07:00</updated><title type='text'>Crear es vivir</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Laura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Y de repente el cuerpo cede y morimos. No hay verdad más absoluta, más tremenda, y a la vez no hay mentira más banalmente cierta. Porque sí, porque una cosa puede ser verdad y mentira a la vez, y la muerte es una de ellas. Por eso nos causa semejante desgarramiento. Vivir y morir son dos cuestiones indisociables y a la vez opuestas, del mismo modo que la muerte es verdad y es mentira. Es verdad porque es una certeza de nuestro destino: nacemos para morir, pero no morimos para nacer. Morimos y chau. ¿Hay vida más allá de la muerte? Si la hay, no es vida: es muerte. La muerte es siempre muerte, es angustia existencial, es ausencia. Porque cuando muere alguien que conocemos se nos muere una parte de nosotros, y cuanto más cercana es la persona más comprometidos quedamos emocionalmente o psicológicamente o espiritualmente (¡qué difícil usar estas palabras, tan manoseadas!). La muerte de los demás y la muerte propia es una sola: una gran mentira que nos cala en el pecho y no nos deja respirar. Es una mentira tan enorme ese &lt;i style=""&gt;constante porvenir&lt;/i&gt; de la muerte, que nos aterroriza como sólo una verdad podría hacerlo. Porque lo cierto es que estamos vivos, que somos animales, pero que también somos hombres y que por lo tanto nos damos cuenta que morimos. Pero ese darse cuenta no es la verdad absoluta, es una percepción constante de algo que vendrá, sin dudas, pero que cuando llega ya es demasiado tarde, ya pasó, ya no somos. Maravilloso sería vivir sin pensar en la muerte, aunque en realidad es algo propio de la naturaleza humana hacerlo. ¿Será por eso que somos seres tan despreciables y a la vez tan maravillosos? Hemos armado una sociedad tan compleja que ya nos olvidamos para qué la armamos. Y sin embargo, la pulsión de muerte está siempre allí, acechándonos como la mentira más absurda. La cuenta regresiva es dolorosa, pero más doloroso es el proceso que nos lleva hacia la muerte. El Mal es la enfermedad, como te dije una vez. Cualquier enfermo lo percibe. Es lo que nos hunde en el barro de nuestra existencia. No hay respuesta ante el cáncer, por ejemplo. No hay juez que nos castigue con una enfermedad. Uno simplemente está sano y después enferma y muere. Queremos encontrarle una explicación, una causa, que es el tabaquismo, lo ambiental, que no tenemos obra social, que es Dios, que la ciencia no progresó lo suficiente. Es en cierta medida lógico: el fin nos acecha como una verdad tan tangible que ya no puede ser mentira. Y no obstante lo es. No logramos resignarnos al absurdo. Ojalá llegue pronto el día en el que abracemos al absurdo, al sin sentido, y a partir de ahí creemos sentido, significado, verdad. Todo lo profundo en el hombre es una gran mentira, pero si la mentira es lo suficientemente poética será verdad, y una verdad tan grande que ya no podrá ser mentira jamás. No nos queda otra que abrazar el absurdo y darle significado. Como le dijo Scully a Mulder en ese capítulo que vimos hace poquito: “cuando estaba luchando contra mi cáncer, estaba enojada por la injusticia de eso y el sin sentido. Y después me di cuenta que en realidad era una lucha por darle significado, para darle sentido. Eso es la vida”. Como ese pastito que nace del medio de un edificio horrible, luchando contra todo; como esa florcita en el medio de la tierra seca, que se asoma, solita, absurda y bella, así deberíamos ser. Mirá, estas mismas palabras que te escribo no significarían nada si no estuvieras vos y si no estuviera yo acá tratando de darles sentido, con toda la fuerza, enredándome, rompiéndome, todo para que estos dibujitos raros que llamamos letras y que todas juntitas forman palabras efectivamente digan algo. Lo mismo sucede con la vida en general. Y con la muerte. Y sobre todo con el absurdo. No podemos vivir en el absurdo, pero tampoco podemos negarlo. Por favor, basta de iglesias monstruosas, basta de burocracias monstruosas, no inventemos dioses para que nos aprisionen, inventemos dioses para que se rían con nosotros. ¿No debería ser esta nuestra tarea diaria? Pero mirá el palacio de Tribunales, mirá el edificio del Congreso, mirá la iglesia majestuosa y las torres de diez mil pisos: es el hombre queriendo vencer al absurdo, no abrazándolo. Es como una pequeña hormiga que se pone en guardia para atacar un tigre. No debemos atacar al tigre, debemos parecernos al tigre para luego anularlo. Debemos mimetizarnos a tal punto con el tigre que ya no sepamos si somos tigres u hormigas, dioses u hombres, flores o estrellas. Entonces, una verdad: la única manera de vivir es siendo Don Quijote. Ya estamos acá, ¿no? Qué le vamos a hacer. Nacimos, entramos en el juego de una sociedad que no nos pertenecía pero que nos tiraron por la cabeza, y en algún momento nos enteramos que morimos. Irremediablemente morimos. ¿Qué hacer? Pues volvernos locos y luchar contra los molinos de viento. No se puede hacer otra cosa. Pero que los molinos de viento no sean molinos de viento sino monstruos gigantes que nos acechen, a nosotros nobles caballeros andantes. Don Quijote era loco porque estaba cuerdo: había abrazado al absurdo para darle significado. Acá estamos, no somos nada, apenas unos lectores, pero no hay nada que nos impida crear la fábula de nuestros días. Don Quijote pugna por irse de aventuras, y salvar princesas que en realidad no existen, y el pobre Sancho Panza cree que su amo está loco, cada vez más loco, pero al final del viaje ya no será el mismo: le habrá encontrado significado a su vida, que era nada, que era medio pelo, que era todos nosotros. Quijote lo saca a Sancho de su casa y lo arrastra en su locura, y lucha tanto por volver su fantasía una realidad que lo logra por momentos. No hay cosa más triste ni más bella que la historia del Quijote y de Sancho, que es la historia de todos los hombres, de lo que deberíamos ser y de lo que tristemente somos. En la calle vemos mucha gente, en la televisión nos tiran información todo el tiempo, estamos conectados e interconectados por internet, ¿y para qué? Para ser eternos Sanchos sin Don Quijote. ¡Es tan doloroso! ¿Qué son las publicidades, qué son las relaciones sociales, qué es la moral, qué estamos haciendo? ¿No es ésa la gran enfermedad del hombre, la de tirar el significado de la vida por la borda? Evitamos hablar todo el tiempo de la muerte, y haciéndolo no logramos otra cosa que no parar de hablar de ella. Esa violenta manera que tenemos de huir al absurdo no hace más que arrojarnos a él. ¿Para qué grita ese hombre en la televisión? ¿Para qué me estoy subiendo a este colectivo? ¿Para ir a trabajar? ¿Adónde, para qué? ¿Estoy abrazando el absurdo y haciendo poesía con lo que hago de mi vida? ¿No? Entonces algún día enfermaremos, y tendremos la dura lucidez del que, aterrado ya por el vacío, no puede sentir más que la muerte, que con pisada firme y pesada nos dice: “construíste tu vida negando el vacío y ahora yo, que soy la nada misma, vengo a ponerle fin a todo esperanza”. Muchos enfermos abrazan la religión, porque la religión es una manera de darle significado al absurdo. El problema es que toda religión es falsa desde su nacimiento, al tomarse en serio la vida, al poner &lt;i style=""&gt;más allá&lt;/i&gt; el placer. Y lo hacen porque las religiones fueron fomentadas y sostenidas en el tiempo por gente poderosa, gente que abrazó el absurdo y le dio el significado de su avaricia y de esa manera se encerró en su propio absurdo y se consumió, y ya no fomentó religiones, si no el culto al dinero, que es verdaderamente el culto al absurdo. Y ahora la religión es fe y dinero, guerra y dios. La religión es un opio. El opio sirve para caer en el absurdo, para pensar en fábulas, en mitos, para creerlos, y mantener la vista alejada de la realidad. No para crear. Lo mismo ocurre con el dinero. El pesimista dueño del mundo dice: “yo he visto la cara de la muerte y es la nada, y quiero dominar el mundo para darle significado a esta vida absurda”, pero se equivoca, porque en su ansias de poder termina por destruir y odiar la vida; el pesimista del rebaño dice: “la vida no tiene sentido, me quiero suicidar, me quiero arruinar a más no poder” y llora y no para de llorar y de tener bronca, pero es en verdad un niño que busca ayuda, que espera que vengan otros a ponerle sentido a la realidad, y cree que diciendo que la vida no tiene sentido está siendo el más profundo de todos, pero no: que la vida no tenga sentido debería ser la alegría que llene de gozo el corazón, debería ser el punto de partida de nuestro crear. Dice el optimista: “la vida es buena porque no miro más allá, vivo en el presente y acepto todo como viene”, pero no se da cuenta que es el pesimista más grande de todos al negar el absurdo y buscar un paraíso terrenal en lo huidizo del hoy y en lo prefabricado. Ese hombre no crea, si no que destruye más que todas las guerras del mundo al perpetuar su paz de plástico, su sentido común; ese hombre ama la muerte, no la vida, desprecia el absurdo pero vive en él. “Ah, la vida es tan poca cosa” dicen todos: los que toman cerveza en la esquina, los que manejan apurados en la avenida, los que están el parque estudiando, los que andan de la mano como demostrando que se aman. Es el invisible cinismo que nos domina. “La vida es poca cosa”. ¡No hay nada más grande que la vida, salvo nosotros, que creamos la vida y que debemos crear la muerte! Mirá alrededor: no hay más que esto que ves. ¿Te parece poco? Es porque no sabés mirar bien. ¿Te parece poco que el sol te ilumine y que te haga levantar y caminar y que abra las flores? El sol no es más que sol, porque no puede ser más que eso, porque no hay nada superior al sol ni nada por debajo del sol. ¿Creés que la vida es poca cosa y querés encontrar &lt;i style=""&gt;algo más&lt;/i&gt;? No hay nada más que la vida, pero la vida es grande, enorme, y nosotros somos más grandes aún en nuestra pequeñez. Nos morimos, todos, y nuestra muerte no será romántica, será sucia, horrible, penosa, pero ¿no está precisamente ahí nuestra posible grandeza? Cualquier muere siendo un héroe o sabiendo que resucitará a los pocos días. No somos dioses, porque los dioses no existen, y por eso debemos crearlos y luego asesinarlos, para volver a darle significado al absurdo y para reírnos de los dioses que creamos, y para mirar la flor y comprenderla sin decir nada, y para danzar en el vacío, danzar como un dios danzante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6106256866752035750?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6106256866752035750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6106256866752035750&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6106256866752035750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6106256866752035750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/05/la-hormiga-que-era-tigre.html' title='Crear es vivir'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-4452938857536214815</id><published>2008-05-08T20:02:00.000-07:00</published><updated>2008-05-08T20:05:30.437-07:00</updated><title type='text'>Como dos gotas de agua</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;El chorro de agua caliente que desciende por la espalda del hombre que prendió la ducha para bañarse antes de ir a trabajar y que se divide en infinitas gotas que llegan y resbalan o se van directamente por el agujerito de la bañera y caen en las cloacas porteñas. Había una gotita que era limpia, más limpia que las demás, más transparente que las demás, y tenía un brillito en el costado; se fue furtivamente por las cañerías y se mezcló con otras gotas y a medida que descendía menos sabía quién era la gota limpia y más se ensuciaba y se transformaba en charco sucio contaminado, y así hasta salir, la gota de agua que había descendido, prístina, desde un tanque por la ducha sin siquiera limpiar al hombre que marcó su destino, así, la gota llegó hasta el mar y ni siquiera fue bebida por un pez gigante, no, simplemente viajó plácida en la superficie de otras gotas hasta llegar lejísimos y chocar contra la orilla de un sitio extraño y ser absorbida por la tierra y transformarse en humedad y perder el brillito del costado y morir. Entonces el hombre de la ducha cierra el chorro de agua caliente y se seca con la toalla morada, esa toalla que su ex novia compró cuando era novia y cuando decía que lo quería, claro que lo quería, bah, yo no sé si me quería pero no le guardo resentimientos, excepto que me gustaría que se llevase esta toalla porque cada vez que la uso me acuerdo de ella tan vivamente que y recuerdo cuando desnuda se ponía la toalla morada en la cabeza y yo la miraba y era estúpidamente feliz así que ojalá, sí, la voy a llamar, por ahí se enoja pero la voy a y le voy a llevar la toalla, que somos gente madura, no hay que andar con niñerías, ya pasó bastante tiempo casi (¿cuántos?) años, y cuelga la toalla en la percha que compró otra novia lejana, luego esposa, a otro novio, luego esposo y muerto al poco tiempo de casarse, compró la percha porque vivían en ese departamento y cómo no vas a tener una percha vos, Luis, dónde colgás la toalla, en la manija de la puerta la cuelgo, ay mirá si serás, yo te compro una percha, es más espera acá que ya vuelvo, así le dijo la novia después viuda y se fue hasta la esquina donde había ferretería y compró una percha que un hombre había hecho en China, ni el ex novio ni la ex novia ni los futuros y desgraciados esposos se enterarían, pero Lu Xun, así se llamaba el chino que hizo la percha para colgar la toalla morada, había tenido una mala jornada ese día que hizo esa percha, peor que casi todas las demás, excepto por esa vez que murió su madre y también lo suspendieron del trabajo por veinte días sin goce de sueldo por haberse quedado dormido, ese día fue duro, pero el día que hizo la percha esa, bueno, ese día fue malo, dos centavos le pagaron por el trabajo, pero eso no era nada, estaba acostumbrado, lo peor fue el jefe de Lu Xun, un tipo malvado, era malvado, yo no creía en el diablo pero era el diablo, todo lo malo era por su culpa para mí, para Lu Xun, que ese día se dijo, se juró, que prefería estar muerto que soportar otro día de su jefe, que lo miraba con ojos muertos mientras lo insultaba por nimiedades, que doce horas trabajaba Lu Xun y sin embargo era un holgazán para su jefe, además nunca se peinaba, y sí, es cierto, a veces salía apurado porque dormía poco, cuatro horas, a veces menos, y el pelo que tenía era rebelde, y era o llegar tarde peinado o llegar temprano despeinado, y claro, si llegaba fuera de horario le descontaban el sueldo, y era mucho el descuento, como doscientas perchas, pero ese día el jefe le dijo que estaba despedido, no le dio razones, se lo tiró por la cabeza como un ladrillo, despedido, y Lu Xun se marchó a su casa, aguantándose la bronca, pero no iba a quedarse así nomás, eh, de brazos cruzados, que ya lo sabía que prefería estar muerto. A las pocas semanas de haber sido despedido se paró afuera de la fábrica y esperó. Tenía un cuchillo en la mano. La garganta de su jefe lanzó un chorro de sangre, como si fuera pus, y la cara de Lu Xun se desfiguró en el odio. El jefe cayó, extendió la mano y le preguntó quién era. Eso le preguntó. Lu Xun no lo podía creer: tantos años de maltrato y ni siquiera recordaba su cara. Eso lo decidió. Se agachó, le apoyó la rodilla en el estómago y le clavó nosesabecuántas puñaladas. Lu Xun huyó. Y viajó y viajó hasta casi olvidarse quién era. Sin ser ya trabajador ni desempleado, pero tampoco un asesino, él no lo sentía así (la percha estaba en una caja, esperando viajar), y se tomó un tren a cualquier lado, y después hizo dedo, y se reía por dentro mientras le daba charla a un conductor que lo arrimó a ningún lado, pensaba “si supiera que acabo de asesinar a mi jefe y lo bien que me siento”, pero se perdía Lu Xun entre las demás personas, sin saber quién era, y así viajó mucho tiempo y una tristeza extraña le ganó el pecho, y llegó hasta Sudáfrica, sin saber bien cómo y menos para qué, y qué importaba ya además, y cansado se sentó en la orilla, en el mismo lugar donde la gota antes limpia y con el brillito en el costado había muerto, transformándose en humedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-4452938857536214815?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/4452938857536214815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=4452938857536214815&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4452938857536214815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/4452938857536214815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/05/como-dos-gotas-de-agua.html' title='Como dos gotas de agua'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-7611672752328958068</id><published>2008-05-02T18:09:00.000-07:00</published><updated>2008-05-02T21:21:56.851-07:00</updated><title type='text'>El mejor precio</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Dos cuadras y una nena que pasa de la mano de la abuela y otro nene en triciclo, son dos cuadras, miro el cielo suave y la brisa negra y una señora en el almacén, y son dos cuadras y llego al supermercado Coto. Algo cotidiano, se supone. Sin embargo, no hay experiencia más absurda en la vida de un ser humano. Es un mundo extraño. El guardia petisito en la puerta, flaquito como un escarbadientes, y los carritos, los grandes y los más chicos, casi siempre faltan los más chicos y sobran los grandes, porque la señora o el señor que compran no tienen plata como para llenar un carro grande, entonces el señor Coto le puso un carrito más chiquito, no vaya a ser cosa que se sienta mal el señor o la señora. Para que uno absorba el absurdo de ir a un supermercado, para que uno lo internalice como algo cotidiano o normal, somos entrenados día a día, desde que nacemos hasta que nos hacemos adultos e incluso, luego de un tiempo, encontramos placer en comprar con nuestra plata ganada con el sudor de nuestra frente la comida de todos los días. El queso está caro. Hay mucho queso. Pero está caro. Tengo un papel en mi bolsillo, dice diez pesos y tiene una cara, está impreso, con eso no compro lo suficiente, y empezamos a hacer los cálculos, que si compro ese pedazo de queso luego no puedo comprar aquella tapa de pascualina y la bebida, por lo tanto me conviene no comprar el queso e ir por la pascualina y la bebida, y eso sí, eh, que la bebida no sea tan cara, que sea de esas otras marcas que es igual pero distinta, mire, señora, mire toda la comida, toda la bebida, y usted pensando en su papel impreso a ver qué se lleva y aceptando semejante locura; pero ya ni digo locura, porque dentro de la locura hay siempre un poco de razón, entonces digo absurdo, es la lógica del absurdo: que si no compro esto entonces compro aquello y me voy con las bolsitas en la mano, feliz, a mi casa, a guardarlo para comerlo o para tirarlo si es que sobra, y para de nuevo, otro día, juntar un poco de plata e ir de nuevo, otro día, a comprarle al señor Coto, que tiene toda la comida acumulada, ahí, a dos cuadras de mi casa, y que sin embargo no es mía, no es de la señora ni será del nene del triciclo, es del señor Coto, que la tiene ahí, acumulada, te podés morir de hambre y sin embargo ver carne y más carne, fideos y más fideos, y el flaquito de seguridad de la puerta no es el que nos impide que agarremos algo si tenemos hambre y no tenemos el papel impreso, hay otro guardián mucho más poderoso, invisible, interno, y no es el Hombre Que Está Detrás De La Cortina, o lo es pero solapadamente, porque, pensemos, el flaquito de seguridad no es el señor Coto, no tiene plata, es tan o más pobre que nosotros, y las cajeras cobrando miserias tampoco son las que nos impiden agarrar comida si tenemos hambre y no tenemos papel impreso, no, o lo hacen pero no por voluntad propia, lo hacen alienadas, porque les pagan un sueldo para poder comprar la comida que acumula el señor Coto. ¿Cómo es entonces que todos, el guardia flaquito y las cajeras pobres y los consumidores, aceptamos sin más el absurdo de ir a un supermercado y que la comida se acumule y que tengamos que dar un papel impreso a cambio de un bien básico, indispensable para la supervivencia? Hay que hablar de un sistema monstruoso, hay que hablar de la escuela, de la familia, de los medios, de la represión cultural, es cierto, hay que hablar de todo eso, pero también hay que hablar de nosotros, sin nada arriba de nosotros, de la chica esa que trabaja para la empresa esa que vende ropa explotando inmigrantes y pagándoles dos pesos para después pagarle el sueldo a la chica esa que, orgullosa, bien gente bien, con ese papel impreso que cuesta vidas y cuesta angustia compra la comida y compra la bebida que el señor Coto acumula y que sin embargo, ah no, no le digan ladrón eh, es el señor Coto, no es un pirata, un traficante, pero mirá el estante ese en el supermercado de la vuelta de mi casa, es altísimo el estante, y hay un montón de comida, de fideos y arroz y duraznos en almíbar, y mirá el precio, tantos y tantos papeles impresos, no me alcanza, no los puedo llevar, y se quedan ahí, solos, sin ser comidos por quien los necesita, y yo me voy, con algo de comida, pensando que, bueno, que hoy como, que mañana comeré pero que si no tengo el papel impreso pasado mañana no como, y el señor Coto no me regala la comida, simplemente no me la regala porque no es suya, es mía; ¡ah, claro, ya sé que lo estás pensando, no me digas nada! Está el gobierno, están los políticos, no es culpa del señor Coto, pobre señor Coto que es un empresario honesto seguramente y que es uno más de nosotros y que es un laburante que empezó de abajo y seguro que todos queremos que a la gente le vaya bien en sus negocios, no por eso es ladrón, eh, no, entonces está el gobierno, si no tenés el papel impreso en tu mano no es culpa del empresario, no, es culpa de los políticos que son corruptos, que no hacen su trabajo, que no organizan correctamente la sociedad, pero entonces, pensemos de nuevo, no abracemos sin más el absurdo de ir a Coto y comprar lo que es nuestro, pensemos: si todo lo que hacemos, lo que producimos, lo hace la población más pobre del país o del mundo, es decir los asalariados a los que no les sobra el papel impreso ridículo, si ellos, si nosotros, somos los que producimos, ¿por qué es que después no lo podemos tener? ¿Para qué producimos si no podemos consumir? ¿Hay acaso algo más absurdo? Por la pereza mental, el aburguesamiento de las ideas, como quieran decirle, lo cierto es que semejante estupidez nos resulta normal y sustentable, y aceptamos que el papel impreso domine nuestras vidas cuando es expresión misma de la desigualdad más angustiante. ¿Para qué existe el dinero si todos podemos comprar lo que queramos? ¿No es ese el objetivo de toda “persona de bien”: la igualdad, la felicidad del prójimo? Pero entonces, ¿por qué el dinero? Si los pobres producen lo que después no pueden consumir, ¿por qué el dinero? Si los gobiernos existen para que no haya pobreza, ¿no es acaso la meta la desaparición del dinero, de la acumulación y del señor Coto? Si yo tengo papel impreso en mi bolsillo, es porque alguien no lo tiene; o mejor dicho, si yo tengo papel impreso en mi bolsillo es porque acepto las reglas de juego del señor Coto, y aceptándolas perpetúo un sistema sin futuro, absurdo, vacío, asesino. Si producimos el arroz, producimos el aceite, ¿por qué no repartirlo en lugar de venderlo? ¿Cómo es que nadie se cuestiona algo tan sencillo, tan básico? ¿A quién le estamos comprando qué cosa? El bebé llora y esos pañales, todos juntitos, con el elefante, rojos, y el bebé llora, y ese bebé que llora no parará de llorar nunca aunque luego, todos, llamemos a ese llanto felicidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-7611672752328958068?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/7611672752328958068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=7611672752328958068&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7611672752328958068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/7611672752328958068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/05/el-mejor-precio.html' title='El mejor precio'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-1765450372401094149</id><published>2008-04-29T11:03:00.001-07:00</published><updated>2008-04-29T13:00:27.279-07:00</updated><title type='text'>Sol abierto, sol cerrado</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;En la puerta del sol, justo antes de entrar al vacío del mundo, pasó el 60 largando humo negro sucio. Iba caminando el zorrino entre los pies de la jirafa cayendo por el arco iris y un taxista lo puteó. La jirafa se paró en dos patas y saltó a la terraza de una torre gigante con boca de dinosaurio aburrido y miró desde arriba, con anteojos de sol, al motoquero que cruzó a toda velocidad por la avenida. El zorrino valiente no pudo llegar a la terraza de la torre gigante con boca de dinosaurio aburrido, y entonces miró hacia arriba y lloró y miró hacia abajo y se marchó, y se encontró con el hámster perdido que le dijo que era triste ver el charquito de la esquina, ahí, todo amontonado, y pasó un Peugeot y lo destrozó al charquito y lo mojó al hámster perdido. La jirafa tomó sol y después luna, y miró una estrella que le recordó al zorrito y se tiró de cabeza a la pileta vacía. Quedó enclavada la jirafa y ahí se durmió. El hámster perdido se subió encima del zorrino triste y se fue andando por el cordón de la vereda hasta que se marearon de dar tantas vueltas manzanas, se sentaron en la esquina a descansar, y pasó un chico con una botella en la mano y vomitó. Abajo, muy abajo, trepando y trepando, una polilla se asomó por la alcantarilla y se asustó cuando vio al zorrino con el hámster perdido arriba, los dos durmiendo con los ojos abiertos, y dijo susurrando hola, hola repitió hola, sí, el zorrino lentamente paró la orejita y un camión tocó bocina y lo despertó, y la polilla dijo la jirafa, ¿ustedes vieron una jirafa?, ando buscando una jirafa, eso dijo la polilla, y el zorrino lo miró al hámster perdido, y le dijo a la polilla que era amigo de la jirafa pero que la jirafa estaba en una terraza mirando la ciudad, y la pala que pala paló, dijo el hámster perdido en su idioma de hámster perdido, y ni el zorrino ni la polilla lo entendieron, y la carita asustada del hámster perdido diciendo que paló paló carila paló, y justo un robo en la esquina y una señora que grita y queda temblando tirada en el suelo. La jirafa saca la cabeza de la pileta vacía y se va caminando en una pata a buscar al zorrino, saluda a las palomas la jirafa, y algunas palomas escriben libros con los ojos cuando pasa la jirafa, impresionadas por el cuernito de la jirafa, y vieron al zorrino preguntó la jirafa a las palomas, y un chico en la plaza de abajo les tiró maíz y se fueron todas las palomas sin decir nada. Por primera vez la jirafa se sintió sola y tuve un papel carbónico en la pata derecha que le molestaba. El hámster perdido paló palando y se fue corriendo y el zorrino triste corrió para alcanzarlo, la polilla ¿y la jirafa?, decía, ¡la jirafa que saltaba y que se trepó a una torre con boca de dinosaurio aburrido! La polilla gritaba, el hámster perdido palaba y el zorrino triste corría llorando, y entonces pasó un oficinista y se quejó de que hubiera animales irresponsables sueltos en las calles y llamó a la policía. La jirafa se subió arriba de un colectivo y viajó por todos lados, ahí sentada, porque se cansó del papel carbónico que tenía pegado en la pata derecha, y miraba para todos lados buscando al zorrino triste. Una estrella viejita parada en la esquina de un barrio sin luz tomaba un vino cuando vio pasar a la jirafa arriba del colectivo y le dijo que una polilla había pasado por ahí preguntando justamente por una jirafa igualita ella, con el cuerno igualito, y la polilla seguía gritando y el zorrino triste corriendo detrás del hámster perdido que no podía dejar de palear paleando, y hasta que el hámster perdido se cansó y con la patita de atrás se tuvo que rascar el hocico no hubo descanso ni para la polilla gritona ni para el zorrino triste, y la estrella viejita parada en la esquina tomando un vino los vio a lo lejos, muy lejos, y le dijo a la jirafa que allá estaba, lejos, muy lejos, que diera exactamente dos saltos y medio y unos pasitos y que llegaría a tiempo, porque el hámster perdido estaba muy cansado y le picaba mucho el hocico, pero entonces cuando la jirafa estaba por dar el medio tercer salto llegó la policía con una pistola en la mano y con un palo en la otra y otro vez la policía y un carro como un elefante feo, y con el palo el policía aplastó a la polilla que no se quería callar, y el policía con el revolver tiró un tiro al cielo para que el zorrino triste no estuviera más triste y apagó a la estrella viejita que tomaba vino, y cuando el hámster perdido paló muchísimo por ver lo que había visto y por el ruido entonces el carro de la policía que era un elefante feo lo persiguió y lo encerró entre palitos de metal y apagó la luz con un trapo sucio, y el zorrino que estaba asustado contra el muro pintado de oscuro y la jirafa que dio el último paso y llegó no pudieron contra el señor que con el taxi se subió a la verdad y que con el palo de fuego bajó una estrella y le tiró el hielo azul y amarillo al zorrito triste que miró a la jirafa allá en lo alto, trepada a la terraza, escapando, y entonces ya solito, sin la polilla ni el hámster perdido ni la jirafa amiga, cerró los ojos y se hundió en el centro del sol para siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-1765450372401094149?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/1765450372401094149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=1765450372401094149&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1765450372401094149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/1765450372401094149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/04/sol-abierto-sol-cerrado.html' title='Sol abierto, sol cerrado'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-474925796842696768.post-6491451300841227126</id><published>2008-04-28T14:40:00.000-07:00</published><updated>2008-04-29T11:29:53.796-07:00</updated><title type='text'>No hay bienvenida</title><content type='html'>Hace poco vi la película Chapter 27. Es sobre Mark Chapman, el tipo que asesinó a John Lennon. Por lo menos así se lo conoce, como "el tipo que asesinó a Lennon". Si mi abuela me pregunta quién es Mark Chapman, es "el tipo que asesinó a Lennon". Pero como todos los locos, como casi todos los capaces de cometer atrocidades, Chapman era un ser complejo en su tosquedad, en su estupidez, lleno de una moralina idiotizante, pleno de una niñez enfermiza,  como el Travis de De Niro, como el Jack La Motta de De Niro.  Un hombre  pequeño, dolorosamente pequeño, inteligente por momentos, desfasado en su visión de la realidad. No pude evitar pensar, una vez terminada la película, que yo era un poco Chapman y un poco Lennon. Aunque en realidad ninguno de los dos. Por un lado, el yo pequeño, encerrado, abismal, que se da la cabeza contra la pared; por el otro el yo que podría hacer algo por los otros, que podría expresar sus pensamientos, sus sentimientos, el yo que triunfa y es reconocido. No hay tanta diferencia entre Chapman y Lennon, como jamás hay tanta diferencia entre los antagonistas. La diferencia es que Lennon triunfó. La diferencia es que Lennon estuvo en el momento indicado. La diferencia es que Lennon escribía canciones para salir de su pequeñez, grandes canciones que lo convirtieron en un gran hombre, un gran hombre con grandes convicciones. Chapman era un gordito de Texas que no entendía nada, o entendía pero todo mal, que era fan de Los Beatles (como todos), y que pensó que Lennon lo había traicionado, que se había vendido al sistema por vivir en grandes mansiones y decir que no creía en Los Beatles y que Jesús no era tan popular como Los Beatles. Pero ante todo, a Chapman lo enloquecía un pensamiento límite: ¿cómo podía ser que él, un hombre pequeño, en un simple acto como apretar un gatillo pudiese poner fin a la vida y a la música venidera de un gran hombre como Lennon? ¿Podía hacerlo, justo él, el yo pequeño, el estúpido, el demente baboso, el loco que espanta, el gordo anónimo? ¿Podía? ¿Era capaz de cometer ese acto abismal, de salir del anonimato, de ser odiado por millones? ¿Es mejor ser ignorado por millones que odiado por millones? Yo conozco a Mark Chapman porque Mark Chapman vive en mí. Yo conozco a John Lennon porque John Lennon viven en mí. Es tarea del yo que soy ahora, ese medio, insoportable por momentos, el medio de los dos, el que debe pugnar por ser Lennon. Por lo menos es lo que yo quiero ahora. Nadie quiere ser Chapman. Chapman, como el mal, te chupa. Uno no busca ser el peor: lo es. He ahí el poder del mal: es la señora que pincha la pelota. No hace nada, está ahí. Uno le pega mal y la pelota va a parar al jardín de al lado, y chau pelota. No fue decisión de uno, fue un error. Y así, error tras error, violencia más violencia, guerra tras guerra, sangre más sangre, Chapman más Chapman, la vieja te pinchó todas las pelotas que tenías, y vos te quedás sentado en el medio del jardín, aburrido, angustiado, vacío, y quizás un día, ya más grande y solo, te ponés a pincharle las pelotas perdidas a los pibes vecinos, esos pibes tan insoportables que no paran de hacer ruido y de pelotudear con el fútbol, y a ver si de una buena vez se dejan de romper los quinotos, pendejos de porquería. Chapman ganó. Por default. No hizo nada. Estaba ahí. El pequeño yo ganó y te chupó la vida. El gran yo está lejos, muy lejos, tan lejos como pensó Chapman que Lennon estaba, y sin embargo lo asesinó de cuatro balazos, en un acto absurdo, en un crimen sin sentido, por el puro hecho de hacer lo que no debía ser hecho. Lennon no sólo era un gran hombre (que es lo de menos: Lennon estaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;más allá&lt;/span&gt; del hombre), John Lennon era indigno para nosotros, putrefactos Chapmans ahogados en la cotidiano y peores que el peor Chapman, queriendo que todo pase rapidito, que llegue la noche para encerrarnos y tirar la llave, que la tostadora, por favor, funcione porque no está en garantía, y ni siquiera tenemos el dolor metafísico de Chapman, ese dolor que resquebraja, ese dolor que ahogaba a Chapman, y que lo llevó a pensar y a poner en acción esa idea terrorífica: que la estupidez, siempre, eternamente, lleva las de ganar. Lo peor (Chapman lo sabía, Lennon lo sabía) es quedarse en el medio, es no ser nada, es esta aparente placidez, esta aparente bondad de gente, ese dedo que juzga a Chapman y no lo comprende, y no lo comprende porque sabe que en las profundidades del ser humano Chapman creó la cultura, creó la moral, creó la religión, y que Lennon (por lo menos yo lo sé) es una excepción a la regla. Pero a no angustiarse: la raza humana misma es una excepción en un universo desolado. Y no por eso hemos dejado de crear cosas maravillosas. Son los hombres excepcionales los que trazan la huella. Son los Chapman los que nos chupan hacia al abismo total. Somos nosotros, los del medio, los que vivimos la farsa de todos los días, pensando que Lennon era un genio talentoso drogón hippie incomprensible único inalcanzable ridículo flequilludo, y que Chapman es un loco asesino criminal desquiciado malparido. La historia no se mueve por los del medio. Si fuera por los del medio el mundo sería el lugar más inhóspito que existe. Que lo es. Ahora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/474925796842696768-6491451300841227126?l=diosdanzante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diosdanzante.blogspot.com/feeds/6491451300841227126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=474925796842696768&amp;postID=6491451300841227126&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6491451300841227126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/474925796842696768/posts/default/6491451300841227126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diosdanzante.blogspot.com/2008/04/no-hay-bienvenida.html' title='No hay bienvenida'/><author><name>Jerome</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01861241681491452670</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_NKjEp8PwbIg/SBuzaN_1MBI/AAAAAAAAAAQ/i9nUfzGbim0/S220/magritte-notrepro.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
